Arte

Los Trocks, redefiniendo la parodia del ballet

Avatar of Lucia

Por: Lucia

Arte Los Trocks, redefiniendo la parodia del ballet

Con la incursión de nuevas temáticas sociales a través de la danza, en ocasiones, pareciera que el ballet se ha quedado varado en cuentos de fantasía y heroísmo. Muchas veces esto ha propiciado que el ballet se vuelva un tema recurrente para las parodias.  Una compañía  basa su trabajo en estas representaciones cómicas y sin embargo, al mismo tiempo, demuestra su respeto por el ballet a través de ellas.


El ballet en sus comienzos, como la mayoría de las artes escénicas, era interpretado exclusivamente por hombres quienes interpretaban tanto roles masculinos como femeninos. No fue hasta 1681 con el ballet El triunfo del Amor, con coreografía de Beuchamp, que las mujeres hicieron su incursión en el ballet y poco a poco comenzaron a destacar en producciones, especialmente por la introducción de María Taglioni y su uso de la zapatilla de punta, en 1982.


Captura de pantalla 2013-03-25 a las 14.59.19


Se podría decir que el hombre quedó rezagado a realizar papeles de soporte. Posteriormente, la estética masculina del ballet dependió del virtuosismo y su alto nivel atlético. En 1974, un grupo de entusiastas del ballet decidió cambiar las reglas y mostrar un lado más divertido de la danza clásica haciendo parodias de las coreografías más representativas del repertorio clásico en travesti y demostrando que los hombres también pueden bailar con zapatillas de punta y de cierta forma retomar los inicios de este arte.  


Captura de pantalla 2013-03-25 a las 14.59.44


El Ballet Trockadero de Montecarlo no difiere de cualquier compañía de ballet,  a excepción de que su cuerpo de baile está exclusivamente formado por hombres.  Su repertorio se compone de los grandes clásicos del ballet, obras que generalmente aluden a dramas, pero los chicos saben darle un toque de ironía y humor.

Captura de pantalla 2013-03-25 a las 14.59.01  

Entre tutús y zapatillas de punta, el Ballet de Trockadero o los Trocks, como se les llama coloquialmente, han llamado la atención no sólo por sus excelentes parodias, sino también por demostrar una equidad de género en la danza, rompiendo mitos y estética.

https://img.culturacolectiva.com/content/2013/03/Captura-de-pantalla-2013-03-25-a-las-15.08.11.png https://img.culturacolectiva.com/content/2013/03/Captura-de-pantalla-2013-03-25-a-las-15.08.51.png https://img.culturacolectiva.com/content/2013/03/Captura-de-pantalla-2013-03-25-a-las-15.09.52.png https://img.culturacolectiva.com/content/2013/03/Captura-de-pantalla-2013-03-25-a-las-15.12.45.png


 

El humor y la profesionalidad con la que sus bailarines se toman su trabajo forma parte del encanto, cada uno de sus integrantes cuenta con un alter ego y sobrenombre con el que se les conoce sobre el escenario.  Además, la magia de esta compañía se debe, en gran parte, a la capacidad actoral de sus miembros, quienes, además de su habilidad cómica, deben dominar la técnica clásica de ballet de una forma distinta a la mayoría de los hombres, pues además de su destreza en velocidad, altura y fuerza, elementos claves para el bailarín estándar masculino, su entrenamiento como Trocks les permite desarrollar una técnica cercana a los ideales femeninos, lo que implica una ligereza en el movimiento, delicadeza de las extremidades y, por supuesto, el dominio de las puntas. 

 


La compañía también tiene un fuerte compromiso social y trabajan conjuntamente con asociaciones y organizaciones internacionales apoyando la recaudación de fondos para la lucha contra el SIDA, la pobreza, el apoyo a los jóvenes y la educación. El futuro para los Trocks es prometedor, esperan su  aniversario número 34 con nuevos montajes de ballet y danza moderna para presentar en diferentes países que visitarán con su show; la compañía sigue manteniendo su filosofía: llevar el placer y la diversión de la danza a todo tipo de audiencias. 


Referencias: