PUBLICIDAD

ARTE

Lourdes Grobet, la fotógrafa que retrató el mundo oculto de la lucha libre mexicana

La mexicana falleció recientemente, pero dejó un legado en el mundo del arte

Fotografías de luchadoras maquillándose antes de sus peleas, casas con interiores exóticos, enmascarados con sus familiares y fiestas en salones de baile en los que se reunían los luchadores más famosos, es lo que podemos ver en la obra de Lourdes Grobet.

La fotógrafa mexicana falleció el pasado 15 de julio a los 81 años en la Ciudad de México, pero su arte quedó grabado en la historia de nuestro país, gracias a sus retratos de la lucha libre, un sector que por mucho tiempo se consideró una subcultura, más en la década de los ochenta, y que ahora nos representa en todo el mundo.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

El misterio que hay detrás de las y los luchadores que todos los domingos pelean en la Arena México, el lugar emblemático que ha visto dar un gran espectáculo a enmascarados como Blue Demon, Máscara Sagrada, Black Shadow, entre otros, sigue latente, ese universo “underground” del que muy pocos conocen a fondo, se vio retratado por Grobet.

La fotógrafa no solo realizó una serie de trabajos en los que también enaltece el valor de las luchadoras mexicanas que en ocasiones no son reconocidas como se debe, sino que mostró el lado más humano de las personas que están detrás de la cámara.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

¿Quién fue Lourdes Grobet?

El amor de Lourdes comenzó desde niña, cuando su padre acudía a ver la lucha libre, pero le prohibió a ella asistir a las peleas, debido a que solo era considerado para hombres.

Estudió artes visuales en la Universidad Iberoamericana, de la que se graduó en 1960.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Fue hasta la década de los ochenta que comenzó a fotografiar a los luchadores, ya que quedó fascinada con este mundo.

“Decidí que enfocaría gran aparte de mis esfuerzos en la lucha libre porque aquí veía lo que yo consideraba que era la verdadera cultura mexicana”, declaró en una entrevista con AWARE, una organización sin fines de lucro de París.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

La fotógrafa pasó más de 20 años acompañando a las luchadoras y los luchadores tanto en las arenas, como en su vida cotidiana. Ella llegó a los grandes, ya que logró retratos de Blue Demon o del Santo, realizando actividades tan cotidianas, como comer en un puesto de la calle.

Lourdes forjó una amistad con muchos de ellos, pero a pesar de eso, los enmascarados más famosos que son los ya mencionados, jamás quisieron enseñarle el rostro.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

En 2005, su legado de miles de imágenes que capturó, quedaron plasmadas en el libro Espectacular de lucha libre, el cual fue acompañado por textos de Carlos Monsiváis.

Su obra ha sido expuesta en lugares como la Galería Bruce Silverstein en Manhattan, el Museo de Arte Moderno de San Francisco, el Musée du Quai Branly en París, el Centro de la Imagen en Ciudad de México y la Colección Helmut Gershaim en la Universidad de Texas.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD