Marcel Duchamp, ¿genio u oportunista?

miércoles, 30 de diciembre de 2015 4:00

|Julieta S


Según Avelina Lésper "con los estudiantes de arte, los certificados escolares los acreditan como 'artistas', no su trabajo, resultados o sus obras. Son artistas sin saber qué es el arte. El primer certificado de este tipo lo hizo Marcel Duchamp en 1944, cuando ante un notario inscribió su L.H.O.O.Q como un ready-made 'original', en ese momento se desplomó su retórica y demostró que era un pequeño burgués que recurrió a un trámite burocrático para legalizarse como artista y autor de un objeto sin autoría. Las eruditas compañías aseguradoras podrían vender una póliza que cubriera a los artistas VIP por los daños y perjuicios de carecer de talento y tener que vivir del oportunismo académico".


Pero, ¿qué sabemos de Marcel Duchamp? Fue autodidacta, miembro de la Sociedad de Artistas Independientes, expulsado de la Sociedad de Artistas independientes de París, rechazado de la de Nueva York. Primero experimentó con corrientes del arte como el dadaísmo y el futurismo, y más tarde hizo algo nuevo que a nadie se le había ocurrido, algo que, tal vez, cambió el arte para siempre e hizo que ahora hayamos llegado al fin de la pintura como él algún día lo pronosticó. Duchamp nació en Blainville-Crevon a finales del siglo XIX y con influencia de su abuelo y sus hermanos entró al mundo del arte. 


Comenzó a pintar a los 14 años óleos inspirados en su lugar natal y en su hermana pequeña. Tomó clases de dibujo en academias de prestigio, pero al poco tiempo desertó y prefirió los cafés por sus escenas de la vida cotidiana. Con los cuadros Retrato del padre del artista y La partida de ajedrez y una pequeña exhibición de estos le fue otorgado el título de societaire, lo que suponía el derecho a exponer sin ser examinado previamente por un jurado.

Pero el alma de Duchamp tenía otras inquietudes, quería continuar experimentando y haciendo cosas que nunca se habían hecho. Según Carlos Granés, a Duchamp le bastaba con Duchamp; a Duchamp le bastaba con rebelarse contra todo lo que le impedía ser el Duchamp que quería ser. No le importaba disfrazarse de mujer, sublevarse contra sí mismo, y sin creer en nada, logró cambiar todo. 

Logró que el arte dejara de preocuparse por las estructuras de la sociedad, por la guerra, por el mundo en el que vivían, el arte por fin se centró en lo único que podía cambiar: el arte mismo. Un arte que Octavio Paz nombró como "arte de liberación interior" y criticó lo que hasta ese momento parecía normal, las reglas que se establecían como correctas las aburridas vanguardias que cambiaban lo que antecedía, él rompió con todo y su creatividad desbordó en un orinal en medio del Salón de los Independientes.

marcel duchamp man ray crop

La creación del denominado ready-made, regido por elección del artista y no por su habilidad, los que podían retomar algo que ya existía y cambiar sólo el contexto y la significación de la obra, pero sin hacer grandes piezas que mostraran extraordinarias técnicas de dominio de óleo. Cambió por siempre lo que conocíamos, estos objetos cotidianos mágicamente se transformaban en una obra y, al mismo tiempo, en una no-obra.


Sus procesos eran minuciosos, reflexionados, premeditados para, de cierto modo, transformar cualquier cosa en una obra de arte, para demostrar, al fin, que nada es cualquier cosa. Y así, Marcel Duchamp, desde 1910 ideó una concepción de arte que se basaba sólo en el procedimiento, según el libro El arte en estado gaseoso. Así, Duchamp cambió la manera de entender el arte. Hizo que los teóricos tuvieran que repensar la estética y abrió la caja de pandora de aquello que sería denominado arte en un futuro, algo efímero, algo que está en todas partes.


El académico de arte José Antonio Ramírez ha dicho "si sólo hubiera dos butacas para sentar a los grandes creadores del siglo XX, en una estaría Pablo Picasso y en la otra Marcel Duchamp". Fue un gran provocador y gracias a él todo lo que conocíamos sobre el arte se tambaleó.

Los esfuerzos de Duchamp fueron repetibles porque "mientras más libres y espontáneos, más iguales; mientras más transgresores y rebeldes, más conformes a la norma".  Los nietos y bisnietos de Duchamp son tan sólo imitadores de lo que hace más de 50 años innovó; vemos ready mades en cada superficie, en tiendas comerciales, en galerías de arte, en exposiciones colectivas y en la calle. ¿Cómo innovan ahora esos artistas?


El teórico Yves Michaud asegura que aquello que en los años 60 fue regularmente fuente de ironía se ha vuelto parte de las reglas del juego comúnmente aceptadas y hasta consideradas como triviales. La popularización y vulgarización de los ready mades son la causa de la desaparición del mundo del arte, porque su sustancia se evapora y ahora el arte está en todos lados sin que realmente nos demos cuenta. A pesar de las oposiciones y la crítica de Duchamp, su propio movimiento se convirtió en el triunfo de la estética en toda nuestra vida y cotidianidad.



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Fuentes:

Michaud, Yves. (2012) El arte en estado gaseoso.
Granés, Carlos. (2012) El puño invisible.

REFERENCIAS:
Julieta S

Julieta S


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