¿Cómo surgieron las vanguardias más importantes en el mundo del arte?



Seguramente has escuchado hablar de los famosos -ismos en el arte: expresionismo, cubismo, surrealismo, futurismo, dadaismo y un gran etcétera. En realidad, todas estas corrientes pertenecen al movimiento vanguardista. ¿Pero qué son las vanguardias y cómo transformaron la relación entre sociedad y arte?


Estas corrientes surgieron en un mundo entre guerras y crisis. Las vanguardias artísticas se gestan en Europa, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Momentos de grandes tensiones y enfrentamientos: la Primera Guerra Mundial, la Revolución Soviética, y un período signado por recesión económica, al que se unió a la gestación de regímenes totalitarios y trajo como consecuencia la Segunda Guerra Mundial.





Ante estas tensiones y crisis mundiales, el arte funcionó como una respuesta al mundo de la razón. El contexto cultural de las vanguardias se caracteriza por el dominio del Racionalismo Positivista, doctrina que consideraba certero todo aquello que es posible de conocer por medio de los sentidos. En disconformidad con ello, y en búsqueda de otra forma de conocimiento, el filosofo H. Bergson desarrolló una visión distinta en la que superpone a la intuición por encima del Positivismo reinante.





Así se dio paso a un nuevo paradigma que se aleja del cuño positivista, sembrando una mirada espiritual del mundo que se apoya en la intuición del hombre. Este nuevo paradigma rompe la tradición, y da génesis a una nueva forma de interpretar y entender al mundo. De esta voluntad de ruptura con lo anterior, de la exaltación del inconsciente, de la libertad, de la pasión, del individualismo y la intuición, nacerán las primeras vanguardias artísticas.





Sin reglas más que los sentimientos, la vanguardia representa la innovación sobre lo establecido. Por ello se dice que la única regla del vanguardismo sería no respetar ninguna regla. La consigna era expresarse con la mayor fuerza posible. La herramienta ya no será la visión, ahora los sentimientos jugarán el papel primordial, el artista volcará en el lienzo soledades, angustias, ansias, miedos y hasta inseguridades. La pintura se volverá agresiva y los colores ya no representarán la realidad, sino las emociones del artista.





De esta forma, las vanguardias destruyeron el pasado, lo desfiguraron y transformaron para crear un lenguaje propio, bello y único. Un lenguaje de gran valor estético que mutaría con los años en numerosos estilos y corrientes, desde el impresionismo hasta las abstracciones que se manifestaron no sólo en la pintura, sino en otras expresiones artísticas. La gran lección de las vanguardias para la sociedad contemporánea fue que el arte es una legítima forma de expresión emocional, una forma de comunicación política y social que aún perdura en nuestros días.





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El texto anterior fue escrito por Ana Pippia.


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El Surrealismo y el Dadaísmo son dos de los movimientos más representativos de las vanguardias artísticas. Si quieres saber más sobre su historia y la forma en la que han seguido influenciando el arte en la actualidad, te compartimos un par de artículos que te pueden interesar.



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