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Reinventando estereotipos: neomexicanos

Arte Reinventando estereotipos: neomexicanos

Llamamos “neomexicanos” a los artistas que trabajaron durante los años 80 pintura figurativa de gran formato sobre temas estereotipados de la cultura mexicana, construyendo una noción novedosa de un nacionalismo postrevolucionario. El término fue acuñado por la historiadora de arte mexicano, Teresa del Conde. 

 

Los neomexicanos aprovechan los clichés de lo nacional para cuestionarse, desde una experiencia personal, qué es lo mexicano. Artistas como Enrique Guzmán, Nahum B. Zenil, Rocío Maldonado, Alejandro Arango, Julio Galán, Germán Venegas y Javier de la Garza, entre otros, toman figuras como Frida Kahlo, temas y símbolos como la religión católica, el México prehispánico, el charro y el imaginario personal mezclado con la cultura popular para hablar de lo nacional. 

 

El concepto de “lo mexicano” parte de lo que crean estos artistas desde una retórica en la que cuestionan el nacionalismo por medio del lenguaje plástico en el que integran a su práctica artística, tendencias mundiales que les dan entrada al mercado internacional del arte. 

 

Enrique Guzmán (1952-1986)

 

Es pionero del nuevo mexicanismo. Su obra reflejó las inquietudes de los jóvenes de su tiempo. Buscó provocar en el espectador sensaciones que apelaban a lo irracional a través de representaciones de lo absurdo y el caos. 

 

Se valió de la estética de lo grotesco, lo trivial, lo típico, lo siniestro, lo terrorífico, lo horrendo, lo feo, lo cursi y lo dramático. Estas categorías respondieron a su percepción del entorno, a una actitud crítica y politizada. 

 

Guzmán se inspira en la obra surrealista de Magritte, donde extrapola la realidad y la deconstruye a partir del uso de elementos lúdicos, oníricos, y misterios que evolucionan en temas irónicos. 

 

El pintor descubre que la forma en la que la sociedad mexicana se relaciona con los símbolos patrios o religiosos es siempre sumisa, propia de una sociedad que ha vivido en un marco autoritario. 

 

Nahum B. Zenil (1947- )

 

Artista influenciado por Frida Kahlo. Se asume a sí mismo como un ser marginado por su condición homosexual y por cuestiones de carácter étnico y racial. 

 

En su obra, al igual que en la de Kahlo, predominan los autorretratos. Toma de lo popular el imaginario de lo religioso a partir de los exvotos, donde nos recuerda la época de la colonia. Reconoce su educación en ciertos valores religiosos y populares que lo han determinado, por esto la aparición de ciertos personajes como San Sebastián o Jesús en la iconografía de su obra. 

 

Alejandro Arango (1950 - )

 

Su visión de lo nacional parte de una noción histórica a partir de la colonización y lo que significa el mestizaje en México. Con su obra, a partir de elementos pop, busca desarticular lo “solemne” y le da a las situaciones un tono de farsa; con esto busca crear una conciencia más crítica.

 

Rocío Maldonado (1951 - ) 

 

Busca dar su versión de lo femenino dentro de la identidad de lo mexicano. A partir de los juguetes explora lo popular; en ellos ve lo infantil y al objeto sin voluntad propia. En el color de estos objetos busca transmitir dolor y tristeza. 

 

Germán Venegas (1959 - ) 

 

Se acerca a lo popular como un elemento humorístico donde cuestiona valores y actitudes del mexicano. A partir de sus pinturas hace una crítica eficaz del machismo mexicano. 

 

Javier de la Garza (1954 - )

 

Hace representaciones modernas sobre lo mexicano como algo artificial, enfatizando la cultura nacional como una especie de farsa. Se auxilia iconográficamente de pasajes emblemáticos (periodo precolombino idealizado y romantizado), visualmente permeadas por el cómic norteamericano, imágenes de “mujeres indígenas”, el empleo de un tiempo mítico, elementos y personajes del “cine de oro” y el maguey, siendo éste lo más representativo del paisaje y a María Candelaria, como arquetipo del indígena. 

 

Julio Galán (1958-2006)

 

Es uno de los neomexicanos más reconocido en el mundo. Museos como el MoMA de Nueva York y artistas como Andy Warhol reconocieron su talento y lo señalaron como uno de los protagonistas más importantes de la escena plástica mexicana.

 

Su obra es de carácter personal, hay una exploración constante de su subjetividad y como una exploración de la propia identidad a través de la pintura, en la que refleja sus secretos, deseos, miedos, dolor y muerte. Galán lleva hasta las últimas consecuencias la expresión de lo propio

 

En su pintura podemos ver constantes como el disfraz, creador de identidades alternativas. A partir de la vestimenta de sus personajes destaca lo excéntrico y femenino. 

 

Fuente:
New Tendencies in Mexican Art: The 1990's de Ruben Gallo


Referencias: