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ARTE

¿Sabes qué es la prosopagnosia? Así es como se manifiesta en el arte

Una rara enfermedad, ejemplos en el arte y cómo una artista usa los retratos para entender su vida con prosopagnosia.

A mediados de 2022, Brad Pitt reveló que tiene una serie dificultad para reconocer caras. No es que sea engreído o que se le haya subido aquello de ser uno de los actores más famosos del mundo, explicó él, sino que realmente le cuesta trabajo recordar los rostros de otras personas. Se trata de una rara enfermedad, la prosopagnosia, que impide que el cerebro retenga la información que normalmente adquirimos de otra persona a través de la observación de su rostro.

Casi todas las personas estamos estamos “equipadas” para reconocer caras. Los ojos, narices y bocas de nuestros seres queridos, de celebridades o de gente con la que convivimos ocasionalmente se nos quedan grabados y, de esa manera, podemos volver a verles con la certeza de que son quienes recordamos. Pero, si tienes prosopagnosia, puede que no reconozcas a la gente en la calle o, en casos más extremos, a tu propia pareja o a tu familia. También es posible que debas recurrir a otros rasgos físicos, como la forma del cuerpo, la textura del pelo o la voz para lograr reconocer a alguien.

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La ceguera facial, como también se le conoce, puede ser adquirida por una lesión cerebral o, en la mayoría de los casos, venir de nacimiento. Y, como no es un problema de la vista sino del procesamiento del cerebro, no es fácil de explicar a las personas neurotípicas. El mundo del arte, sin embargo, está repleto de ejemplos de prosopagnosia: la visión de los artistas puede ser una muestra de lo que se siente observar una cara... y después olvidarla.

Los retratos cubistas de Pablo Picasso suelen representar personas con ojos desviados, narices que parecen dobles o triples y bocas que se encuentran demasiado abajo en el rostro de sus personajes. Si observamos el retrato de ‘La mujer que llora’, por ejemplo, podemos identificar perfectamente cada una de las partes de ese rostro: sabemos que es una persona porque tiene todo lo que incluye una cara humana. Pero es fácil olvidarla y de hecho, si nos encontráramos con esa mujer en persona, en la vida real, no la reconoceríamos.

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Carlotta y la prosopagnosia

Carlotta, una artista alemana, ha vivido con prosopagnosia desde que era una niña, pero lo supo hasta hace relativamente poco. Como adulta, pinta autorretratos pero es incapaz de reconocer su propio rostro y el de otras personas. En entrevista con BBC, relató que, mientras ella no lograba identificar a personas cuando iba a consultas médicas o de compras con su madre, esta los reconocía a todos: “Me maravillaba que mi madre pudiera hacer eso, creía que era un increíble don que ella tenía, el de reconocer a otras personas”.

La artista tuvo una infancia difícil por su condición, desconocida para ella y para los adultos que la rodeaban, que le traía problemas en la escuela: los profesores la regañaron por “despistada” y otros niños le hicieron bullying. De adulta se alejó de otras personas, pues prefería estar sola. Pero fue hasta después de cumplir los 40 que Carlotta descubrió el término “prosopagnosia” en una revista especializada.

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Para ella, la verdadera revelación vino cuando descubrió un libro de arte, que invitaba a ilustrar un autorretrato solo a través del tacto: tocándose la propia cara y dibujándola. “El arte ha sido definitivamente catártica para mí. Sin ella no estaría donde estoy ahora. Al hacer arte, a veces también la destruyo. Puedo lidiar con muchas emociones y dificultades que viví durante la infancia y ya no las llevo conmigo. Puedo mirar atrás, comprendiendo más a mis maestros y a mis padres. Ahora sé que no sabían”.



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Etiquetas:Arte
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