20 secretos surreales y degenerados de Salvador Dalí
Arte

20 secretos surreales y degenerados de Salvador Dalí

Avatar of Rodrigo Ayala Cárdenas

Por: Rodrigo Ayala Cárdenas

18 de agosto, 2017

Arte 20 secretos surreales y degenerados de Salvador Dalí
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Por: Rodrigo Ayala Cárdenas

18 de agosto, 2017


Cuando era un niño vio a una madre levantar de la cuna a su bebé. En el vientre de éste se dibujó una mancha negra con vello que a los pocos segundos desapareció. Sin embargo, la visión horrorizó de por vida a Salvador Dalí. Desde su niñez más temprana, el genio del surrealismo se vio asaltado por las excentricidades, los comportamientos escandalosos y las ganas de provocar mediante pinturas, declaraciones o gestos de un verdadero personaje salido de historietas cómicas, cintas de terror o del teatro del absurdo.


Dalí fue un personaje siniestro y al mismo tiempo que profundamente infantil, que se esforzaba por llamar la atención del mundo. Quería ser el centro de atención y la mayoría de las veces lo conseguía mediante actitudes que lo mismo surgían de manera natural como estudiadas. Su necesidad de reafirmar su persona y de ser "alguien" o "algo" diferente al resto venía precedida por acontecimientos sumamente perturbadores.


La imagen de su hermano mayor fue un fantasma que lo persiguió durante toda su vida. Eso lo reflejó en una de sus imágenes decorativas preferidas, el huevo, con el cual se identificaba en la medida en que se sentía una copia de su hermano. Este alimento era para él imagen de amor, esperanza y vida preuterina. Todo alrededor de Dalí es misterio y fascinación, una vida marcada por anécdotas e historias que a muchos encantan y a otros fastidian y que en este espacio damos cabida para que conozcas más acerca de Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech.


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1.

Tenía una terrible fobia ante los saltamontes y las langostas. Cuando era estudiante, sus compañeros de clase le colocaban saltamontes en el pupitre sólo para el disfrutar del placer de verlo morir de miedo ante dichos animales.


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2.

En su casa de Port Lligat tenía un estanque con cisnes, uno de sus animales favoritos. Les ponía una caperuza roja encima y sobre la cabeza les colocaba una vela, la cual se apagaba cuando los animales se sumergían en el agua. Era tal su amor hacia ellos que los disecaba cuando morían.


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3.

Su familia nunca aceptó su matrimonio con su esposa Gala ni tuvo buena relación con ella. Dalí les pidió en una ocasión que cada vez que Gala entrara a alguna habitación tenían que aplaudir ante la presencia de su musa. El padre del pintor se negó. En el sepelio de éste acudió con jazmines en la cabeza.


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4.

Igualmente le tenía pavor a los perros. Cuando iba por la calle y veía uno ponía como escudo a la persona que lo acompañara. «Si muerde, que te muerda a ti», decía con profundo horror en la voz.


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5.

Uno de sus amigos más íntimos, Antonio Pitxot, afirmó: «Dalí tenía verdadero terror a los niños, le daban verdadero miedo. Eran seres que le perturbaban». Dalí mismo era un niño en el cuerpo de un hombre mayor que jugaba a ser el centro de atención y a decir que era un genio.


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6.

Tenía fantasías eróticas con el dictador alemán, Adolf Hitler: «Soñaba a menudo con Hitler como si se tratara de una mujer. Su carne, que imaginaba blanquísima, me seducía», dijo Dalí. Al Führer le dedicó tres pinturas a lo largo de su vida y además admiraba su capacidad para manejar a las masas.


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7.

A la edad de cinco años sus padres lo llevaron al cementerio a visitar la tumba de su hermano mayor quien también se llamada Salvador. Al futuro pintor lo perturbó mucho ver su nombre escrito en una lápida. Sin embargo, perdió la cabeza cuando su padre le dijo que él era la reencarnación del primer Salvador.


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8.

Fiel a su gusto por provocar mediante opiniones insensatas y excéntricas, cierta ocasión dijo: «El canibalismo es una de las manifestaciones más evidentes de la ternura».


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9.

Se masturbaba con mucha frecuencia, unas cuatro o cinco veces al día frente al espejo, y además tenía un fuerte rechazo al sexo. De niño, su padre le enseñó a modo de “educación” un libro con fotografías sobre enfermedades venéreas, lo cual contribuyó en gran medida a su rechazo.


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10.

Para impresionar a Gala después de haberla conocido, se rasuró las axilas, las pintó de azul, se puso unos pantalones al revés, una camisa cortada para exhibir su ombligo y sus pezones, untó su camisa con un pescado y heces de cabra. Como toque final se puso un collar de perlas y un geranio en la cabeza. Cuando estuvieron frente a frente por primera vez ella sólo atinó a decirle: «Mi pequeño, ya no vamos a separarnos».


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Manifestó cierto repudio social y una profunda misantropía con las siguientes palabras: «El payaso no soy yo, sino esa sociedad tan monstruosamente cínica e inconscientemente ingenua que interpreta un papel de seria para disfrazar su locura».


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12.

Se dice que la presencia de Gala en la vida artística de Dalí lo llevó a crear objetos que no eran del todo artísticos como joyería, escaparates o creación de objetos de regalo. Es decir, su amada lo llevó por la vertiente del arte visto como objeto mercantilista.


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13.

Era un grana amigo de Lorca, sobre el cual escribió: «… estaba locamente enamorado de mí. Intentó joderme en dos ocasiones. Me enfadé mucho, porque yo no era homosexual y no tenía interés en ceder».


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14.

Tenía un oso hormiguero como mascota al que sacaba a pasear por las calles de París, donde vivió un tiempo.


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15.

Dalí decía sobre Yoko Ono que era una bruja y que temía que quisiera hechizarle. Un día le pidió a sus amante Amanda Lear que fuera al jardín a buscar una hierba seca y que la colocara en un cofre. Lo envió a la viuda de John Lennon diciendo que era parte de su bigote y la artista japonesa le creyó. Eso no fue todo: ella terminó pagando 10 mil dólares por el “bigote” de Dalí.


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16.

“Dormir con una llave” era el sistema que creó para despertarse inspirado después de tomar una siesta breve. Consistía en dormir sentado con una llave en la mano y un plato colocado cerca de ésta, de tal forma que cuando la llave se cayera resonara en el plato. De esa manera se despertaba con nuevas ideas en mente para llevarlas a cabo.


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17.

Dicho sistema fue parte de su libro 50 secretos de artesanía mágica, junto con otras curiosidades como la importancia de pintar desnudo para un artista y los periodos de abstinencia sexual (los cuales Dalí llevaba a cabo de manera muy frecuente).


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18.

Alguna vez Dalí escribió: “A veces escupo por gusto sobre el retrato de mi madre”. Esto causó su rompimiento con su hermana Ana María.


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19.

Era un gran amante de observar a otros tener relaciones sexuales. Incluso instaba a Gala a participar en orgías con hombres más jóvenes mientras él se masturbaba. Estas escenas le daban ideas para crear cuerpos andróginos.


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20.

Intentó entrar en una fase de animación suspendida, como lo hacen algunas bacterias, cuando su amada esposa Gala murió en 1982.


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Hace pocas semanas el cuerpo del pintor español fue exhumado y hallaron su cuerpo bien conservado. Además, su característico bigote estaba intacto. Dalí seguirá siendo Dalí aun después de muerto. Éste y otros datos curiosos, como el de la fiesta Illuminati que llevó a Dalí al mundo del ocultismo, forman parte de una personalidad que nos demostró que el mundo está compuesto de locuras.