Arte

Teak: Sin definiciones es mejor

Arte Teak: Sin definiciones es mejor

 

 

La obra es para aquél que pueda digerirlo. A Teak, el conflicto social lo formó multidisciplinario en el dominio del teatro, la música y lo visual; también lo innovó en presentaciones de performance. Hoy lo combina todo para hacer más completa su expresión, totalmente urbano ante la apropiación del espacio público. En 2004 comenzó a estudiar en el Taller Rufino Tamayo y después en la Escuela de Bellas Artes de Oaxaca, donde se inició con materiales como la cerámica y el yeso. Más tarde adaptó materiales industriales de manera escultórica en instalación. La teoría sin papel, la amplitud y la libertad nacen en su técnica, que logró al abandonar las instituciones para manejarse en una autoexploración abierta a la percepción. En 2006 comenzó a formar parte de diferentes colectivos, entre ellos Asaro y cuatro años más tarde también se inició en el mundo del cómic con el colectivo Espantapájaros.

“Las especies se transforman continuamente”
- C. Darwin. “El origen de las especies.” (I capítulo)

 

 

 

Las necesidades fantasiosas e historias sobrenaturales no son casualidad. Creció con esa ideología, pues así era su vida, entre cerros, selvas y ríos, donde la imaginación era inacabable, “como un parque de diversiones”. Por eso tantos animales; el cocodrilo se vuelve parte de una familia cuando vives en la costa. Al aislarnos tanto de la naturaleza, parecemos otra especie, en peligro de extinción, que contiene su instinto por hacer conciencia y vivir orgánicamente. Su obra se concentra en la diversidad biológica, la animalidad del hombre y su constante transformación en un cuerpo incoherente ante los cambios a través del tiempo, pues pareciera que el hombre es “abono orgánico” que proviene de restos animales o sustancias vegetales más que de una innegable evolución de la especie.

 

 

La mutabilidad del hombre existe en un proceso de involución de la especie. El artista plasma y rompe con la scala naturae- el ordenamiento lineal de todos los seres vivos- representando al hombre como un neandertal que vive aún en la sombra de las cavernas y del pensamiento nómada, la cruel y caótica razón desapegando a su vida humana de todo lo que está en su naturaleza.

 

 

 

“Las formas de vida tienen una habilidad innata o poder para transformarse y adaptarse a su entorno”
- Zhuangzi, Monje Taoísta ( 369 y 290 a. C.) 

Teak trabaja sobre lo prehispánico, la raíz de nuestra historia espiritual para crear un vínculo con lo sagrado, interior, oculto, escondido u olvidado, cuando se ha cambiado la forma al nacer en la materialidad de un cuerpo humano. Su obra nos incita a convertirnos de nuevo en animales, a volvernos completos recordando de dónde venimos, seres elementales, penetrando las cosas más allá del aspecto metafísico de la existencia. El ser humano evolucionó y evoluciona aún a través del arte.

 

 


Referencias: