La pareja de artistas que se golpearon, flagelaron y amaron para convertirlo en performance
Arte

La pareja de artistas que se golpearon, flagelaron y amaron para convertirlo en performance

Avatar of Rodrigo Ayala

Por: Rodrigo Ayala

22 de febrero, 2017

Arte La pareja de artistas que se golpearon, flagelaron y amaron para convertirlo en performance
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Por: Rodrigo Ayala

22 de febrero, 2017


Uno de sus performances más conocidos fue el titulado “The Lips of Thomas” (1975), en los que se conjugaron en un mismo escenario tortura, religión y heridas físicas. Presentada en la galería Krinzinger de Innsbruck, Austria; Marina Abramovic mostró a los espectadores hasta dónde estaba dispuesta a llegar: inició comiendo un tarro de miel con ayuda de una cuchara de plata para después ingerir una botella de vino entera en una copa de cristal. Acto seguido, rompió la copa y con los trozos de vidrio se dibujó en el vientre una estrella de cinco puntas.

Las heridas dieron paso a una sesión de autoflagelación en la que Marina parecía no experimentar dolor alguno. Una cruz hecha con bloques de hielo aguardaba a la actriz para que ésta se recostara encima mientras una enorme estufa provocaba que su herida en el vientre no dejara de sangrar. Así transcurrieron treinta largos minutos hasta que el cuerpo de la artista comenzó a evidenciar un estado de congelamiento. Fue en ese momento en el que el púbico presente se acercó a la escena para retirar los bloques de hielo.

ulay y marina abramovic cruz


Marina Abramovic es conocida como la “abuela del performance”. Su carrera dio inicio en 1970, cuando comenzó a usar su cuerpo como medio de representación artística. En sus performances se ha sometido a episodios de dolor, cansancio y peligro, siempre teniendo en el espectador un complemento perfecto que provoca que el arte sea una creación bipartita.

Marina se mantuvo de forma activa en el círculo de los performances durante los siguientes seis años y en 1976, en Amsterdam, Holanda, conoció al artista alemán Uwe Laysipien, mejor conocido como Ulay. Lo que experimentaron fue absolutamente amor a primera vista. A partir de ese momento, Marina y Ulay serían un equipo indivisible que crearía vistosos performances en pareja. Privados de lujos y dinero, vivirían en una furgoneta durante cinco años, sin embargo, esta vida tan precaria no sería obstáculo para que la pareja creara una obra compleja y nutrida que sirvió de inspiración a otros artistas de su tiempo y el actual. Estos son algunos registros de sus colaboraciones: 

"Relation in Space", 1976

El primer performance juntos de Ulay y Marina fue hecho para la Bienal de Venecia. En él, dos cuerpos desnudos pasan de cerca, encontrándose y rozándose por una hora. Tras alcanzar la velocidad más alta, colapsan.

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"Relation in Movement", 1977



En este performance, quien conduce el auto es Ulay, mientras que su compañera anuncia por medio de un megáfono el número de vueltas que ha dado el carro. Dieciséis horas después, el motor se quema dejando una marca negra en el suelo, lo que representa un año imaginario.

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"Relation in Time", 1977


Durante 17 horas, Ulay y Marina permanecieron sentados con sus cabelleras amarradas una con otra. 

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"Imponderabilia", 1977



La gente que quería entrar al museo, debía decidir si darle la cara a él o a ella. El performance fue suspendido por la policía antes de que finalizaran las seis horas planeadas para su duración.

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"Rest Energy", 1980


Juntos, tomaron un arco con una flecha que apuntaba al corazón de Marina. La profunda tensión que imperaba en el ambiente y los acelerados latidos de sus corazones eran captados con micrófonos.  Sólo fueron capaces de sostener esta cardíaca sesión de arte durante cuatro minutos.

ulay y marina abramovic performance


A pesar del enorme amor que los unía, su relación estuvo marcada por las infidelidades de ambos lados y un fuerte celo artístico. En 1988 decidieron separarse y hacer de ese momento su última gran obra de arte. Caminaron a través de la Muralla China alrededor de 2 mil 500 kilómetros, ella desde el Mar amarillo, él desde el desierto del Gobi, para encontrarse en un punto intermedio y fundirse en un último abrazo. El momento no puede ser calificado de otra forma más que sublime y profundamente conmovedor. Esta obra de arte, el fatal momento en que dos personas deciden seguir adelante por dos vías totalmente opuestas, fue llamada “The Lovers”.

La vida es una rueda que no se detiene y sus designios nos devuelven a los lugares donde alguna vez pertenecimos. Pasaron 22 años para que Marina y Ulay se reencontraran. El lugar fue el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en el que ella se encontraba haciendo una retrospectiva de su obra, la cual incluía un nuevo acto llamado “El artista está presente”. Esta obra consistía en que público y artista entablaran un contacto visual de 60 segundos de duración mientras permanecían sentados en una mesa. Durante 716 horas y 30 minutos, Marina se enfrentó a un atento escrutinio de parte de un público que hizo filas durante horas para sostener la mirada de la mujer.

La sorpresa fue monumental cuando Ulay apareció y tomó asiento frente a  Marina, quien no pudo contener su profunda emoción. Así, esta singular pareja de artistas volvía a estar frente a frente y tomados de la mano después de tanto tiempo de separación, tal vez como siempre debieron permanecer. El encuentro duró 60 segundos pero el momento captado quedará en la mente de los presentes durante toda la eternidad.

Es una pena que la escena anterior quede eclipsada actualmente por el pleito legal que Ulay inició en contra de Abramovic. El motivo es el reclamo por pagos incumplidos de algunas de las obras que llevaron a cabo en colaboración. Un tribunal holandés dictaminó en favor del artista alemán el pago de 250 mil euros por parte de Marina. Ulay declaró al respecto: "Fue un alivio físico y mental. Mi calvario con el cáncer amenazaba gravemente mi vida, y la batalla legal con Abramovic amenazaba mi existencia. En mi opinión, el veredicto del tribunal fue imparcial y justo".

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A pesar de los líos que han protagonizado últimamente, estos personajes jamás dejarán de ser aquellos antiguos amantes que caminaron juntos para explorar y expresar la relación del cuerpo humano con su entorno. Con una sinergia creativa de ensueño, y destructiva a la vez, Marina y Ullay han escrito un episodio en el arte performático que podrá ser criticado o adulado, pero difícilmente pasará desapercibido.

Los performances son tan polémicos que han dado pie a diversas expresiones, como los 4 performances creados por una supermodelo para burlarse del arte contemporáneo

Conoce a las 5 mujeres que han sido agredidas y torturadas en sus performances

Fuentes:

Caras

Performancelogía


Referencias: