El consumo de sustancias que alteran la mente se ha relacionado con la práctica artística desde hace mucho tiempo. En el siglo XIX, muchos de los grandes artistas que hoy conocemos eran asiduos bebedores de absenta, brebaje que por esos años causaba alucinaciones. En palabras de Oscar Wilde: “¿Cuál es la diferencia entre un vaso de absenta y el ocaso?”
En tiempos recientes el arte ha evolucionado de la mano de la droga, y mientras una ahora se ha deconstruido y mutado en formas que algunos no conciben, la otra se ha expandido por todo el mundo creando un sinfín de seguidores.
El cine es una expresión artística que ha expuesto las consecuencias de las drogas de diversas maneras, desde las moralinas historias de Hollywood en la era de la censura, en la que intentaban satanizar la marihuana, pasando por clásicos como las de Cheech and Chong que levaban dicha sustancia hasta hacerla una protagonista más. Pero siendo este un tema tan basto debido a las diversas formas en las que las drogas pueden ser representadas, desde su efecto mental, físico y psicológico; hasta las consecuencias económicas y sociales, aquí presentamos la segunda parte de las películas que debes ver antes de probar las drogas.
Fear and Loathing in Las Vegas – Terry Gilliam (1998)
Una de las películas más mencionadas cuando se habla de cine y drogas. Esta cinta es un clásico de culto pues se puede hablar de ella desde diversos ángulos. La dirección de uno de los más importantes cineastas contemporáneos, el guión basado en la novela del escritor Hunter S. Thompson, las actuaciones de Johnny Depp y Benicio del Toro y todas las escenas donde diferentes tipos de drogas están presentes. Desde el inicio en “Bat Country”, pasando por el casino con dinosaurios o el introspectivo recuerdo de Vietnam, esta cinta es un viaje más que psicodélico en la ciudad del pecado.
Spun – Jonas Akerlund (2002)
Esta cinta muestra la vida que transcurre alrededor de la metanfetamina en los barrios bajos de Estados Unidos. Con un tratamiento de cámara que simula los efectos de la metanfetamina barata y con una trama esquizofrénica debido a los personajes excéntricos que abundan en la película, Spun promete hacer uso del típico humor negro americano para después empaparnos con el drama que vivir de las drogas conlleva.
Blow – Ted Demme (2001)
Human Traffic – Justin Kerrigan (2000)
La cultura británica retratada a la perfección. Quizá Trainspotting es la cinta de Reino Unido que en los 90 habló de drogas de una forma brutal y honesta, pero esta cinta abrió el nuevo milenio recordando cuáles fueron los momentos en que los que la juventud vivió una crisis en la que la música, los antros y las drogas eran su medio de escape.
Traffic – Steven Soderbergh (2001)
Narrada dese tres puntos de vista diferentes, la película poco habla del efecto de las drogas en la percepción de las personas, pero sí se exploran los efectos políticos y personales que el trafico de drogas puede causar. En esta película podemos ver las consecuencias del mercado ilegal más grande del mundo a través de los ojos de un narcotraficante, un juez encargado convertido en el enemigo numero uno de las drogas y una mujer que hará lo que sea para salir adelante con sus hijos.
Half Nelson – Ryan Fleck (2006)
Una de las actuaciones más aclamadas de Ryan Gosling. Half Nelson se centra en la vida de un profesor que busca dar la mejor educación para sus estudiantes, aunque esto signifique ir en contra del sistema educativo tradicional. Este tipo de historias suelen ser emotivas y motivadoras, pero la otra cara del protagonista, en la que su dependencia a la cocaína hace que una de sus alumnas lo descubra, hacen de este filme un trabajo honesto que muestra la verdadera cara de muchos adictos.
Submarino – Thomas Vinterberg (2010)
Go – Doug Liman (1999)
Pineapple Express – David Gordon Green (2008)
Las cintas en las que la marihuana es la protagonista suelen ser comedias disparatadas, y esta no es la excepción. Estelarizada por James Franco y Seth Rogen, el consumo de marihuana se ve reflejado de forma natural. Aquí la cámara no actúa diferente, pero los personajes sí se comportan de formas inverosímiles; retratan perfectamente lo que sucede por la mente de alguien que fuma cannabis durante todo el día.
Midnight Cowboy – John Schlesinger (1969)

