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7:35 de la mañana… ya no hay vuelta atrás

Cine 7:35 de la mañana… ya no hay vuelta atrás

Un acto de locura y desesperación por conocer a alguien nos puede llevar a hacer cosas inimaginables. A Ignacio Vigalondo Palacios, mejor conocido como Nacho Vigalondo, guionista, protagonista, compositor y director español del cortometraje 7:35 de la mañana, se le ocurrió que intimidar a los comensales de una cafetería, con una carga de dinamita pegada al cuerpo, sería la mejor manera de declarar su amor a la chica mona que arriba a tomar café, todos los días, a las 7:35 de la mañana.

Entre una interpretación divertida por parte de los actores, un ritmo pegajoso y un único escenario, Nacho Vigalondo nos demuestra que lo único que puede hacernos sonreír a las 7:35 de la mañana es la sola presencia de alguien que nos gusta, verlo unos minutos al día nos basta y decirle eso, quizá, nos haga explotar entre un saco de confeti. Porque que al decir algo así... ya no hay vuelta atrás.



7:35 de la mañana, presentado en 2003, con una duración de ocho minutos y grabado en blanco y negro, estuvo nominado al Oscar como mejor cortometraje (2004), ganó el Premio del público al mejor cortometraje en el Festival de cine fantástico de Suecia y al mejor cortometraje en el festival Cinema Jove de Valencia.




Referencias: