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9 actores que ganaron el Oscar por el papel equivocado

Cine 9 actores que ganaron el Oscar por el papel equivocado

Los actores y actrices en esta lista son dignos ganadores del premio, pero lamentablemente no lo ganaron con su mejor trabajo.



A lo largo de la historia de los premios de la Academia, uno de los grandes atractivos de seguir anualmente ceremonia tras ceremonia es la especulación que rodea a las categorías interpretativas. Todos queremos saber si por fin veremos ganar a alguno de nuestros actores favoritos. De ahí que siempre se genere cierta expectativa alrededor de las categorías de mejores actores y actrices, sobre todo por la experiencia de observar cómo grandes intérpretes tuvieron que ser derrotados varias veces hasta hacerse del premio, independientemente de que merecieran el trofeo por alguno de los papeles con los que perdieron que por el que resultaron victoriosos.

De esta situación hay varios ejemplos, como la pareja protagónica de Titanic, pues primero fue Kate Winslet quien perdió cinco veces antes de ganar por The Reader; y posteriormente Leonardo DiCaprio también triunfó en su sexta nominación con el filme The Revenant. Incluso para Meryl Streep ocurrió una situación similar, pues aún siendo una de las consentidas de la Academia y la intérprete más nominada en la historia de los premios, tuvieron que pasar 29 años para que recogiera su tercer Oscar por The Iron Lady. Ello no quiere decir que no merecieran ganar en dichas oportunidades, sino que realmente las interpretaciones por las que perdieron eran de igual o mayor calidad que por las que finalmente fueron reconocidos.

También están esos particulares ejemplos de actores que lograron ganar el Oscar en su primera y única nominación hasta ahora; algunos lo merecían y otros no tanto con respecto a sus competidores, pero de igual manera fue desconcertante cómo consiguieron en el primer intento lo que varios actores persiguen durante gran parte de su trayectoria. Brie Larson en Room, Jean Dujardin por The Artist, Gwyenth Paltrow en Shakespere In Love o Jennifer Hudson por Dreamgirls son excelentes ejemplos de tal situación.

 

Luego está la otra cara de la moneda: aquellos grandes actores que a pesar de contar con el respaldo de la industria no consiguieron ganar el Oscar a pesar de las múltiples oportunidades que tuvo la Academia de galardonarlos. Los más emblemáticos ejemplos son Peter O´Toole, que sólo ganó un Oscar Honorífico después de haber perdido en ocho ocasiones; Amy Adams, que no ha ganado a pesar de haber conseguido cinco nominaciones en tiempo récord; Glenn Close, que en seis candidaturas no ha resultado ganadora a pesar de ser favorita en más de una ocasión; o el caso de Richard Burton, que perdió sus siete nominaciones mientras que su ex esposa, Elizabeth Taylor, lo ganó dos veces estando casados.

 

A continuación, haremos un recuento de aquellos actores y actrices que aún siendo dignos ganadores del Oscar, triunfaron por un papel que realmente no le hacía justicia a su talento. La Academia también se equivoca, pues aunque ha otorgado el codiciado Oscar por actuaciones que han quedado grabadas en la historia del cine, también ha dado pie a triunfos disparatados y hasta surrealistas.


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1. Tommy Lee Jones, The Fugitive

Tommy Lee Jones es actualmente uno de los veteranos consentidos de Hollywood, y ha demostrado su valía en diversas ocasiones. Es por ello que nos resulta extraño que teniendo en su historial interpretaciones de gran calibre como en No Country For Old Men, The Missing, Lincoln o In the Valley of Elah, haya ganado su Oscar como Mejor Actor de Reparto por el papel del Samuel “Big Dog” Gerald en una actuación sumamente correcta, pero que no requería de ninguna complejidad. Sumando que la actuación de Lee Jones es totalmente normal, el personaje no se distingue de cualquier otro típico policía que aparece en las clásicas películas de persecuciones. The Fugitive es una película entretenida y palomera, pero quedará catalogada siempre como un blockbuster noventero.

 


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2. Jennifer Lawrence, Silver Lining Playbook

 

La blondie consentida de Hollywood es una de las figuras más populares dentro del panorama cinematográfico actual y ha logrado lo que pocas figuras consiguen: ganar el Oscar a la vez que ostenta el título de estrella teen. Sólo que en su caso se trata de una victoria que además de cuestionable, le quedó grande. Justamente, el premio marcó un punto de inflexión en la carrera de Jennifer, ya que siendo una actriz que logró la fama de la mano del cine independiente, posterior al galardón su trayectoria se enfocó más hacia el cine comercial y el blockbuster. Nos queda claro que Lawrence tiene talento y ha enmudecido a aquellos que en algún momento dijeron que no era más que un rostro bonito. La cuestión es que ganó el Oscar por un papel que hace gala de su simpatía, pero que no representa un reto para ningún actor y que difícilmente permanece en la memoria, ya que sus interpretaciones en títulos como Winter´s Bond, American Hustle, Joy o mother! son mucho más sobresalientes.



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3. Denzel Washington, Training Day

Decir que Denzel Washington no es un actor que merezca el Oscar es casi cometer perjurio cinematográfico, pues en varias ocasiones el histrión nos ha cautivado con su enérgica presencia ante las cámaras; hecho que la Academia ha reconocido convirtiéndolo en el actor afroamericano más nominado en la historia del Oscar. Aunque en lo referente a sus nominaciones, la Academia ha acertado por completo, no fue así con el papel por el que fue escogido como Mejor Actor en 2002. En su rol de policía mafisoso, Denzel resulta imponente y no se podría esperar menos de él; la cuestión es que el papel ofrece un solo registro en toda la película y no es posible ver la riqueza de matices con las que Washington dota a sus personajes en la mayoría de las películas en las que participa. Si tomamos en cuenta lo que Denzel ha conseguido con sus potentes interpretaciones en Malcolm X, The Hurracaine o Fences, podemos entender por qué su premio en Trainig Day se queda corto.


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4. Sandra Bullock, The Blind Side

 

Con títulos como While You Were Sleeping, The Net o Speed, la actriz se convirtió en una intérprete muy taquillera y también una de las que más carisma desprende en pantalla; pero estaba lejos de ser considerada siquiera una buena actriz. A varios les parecía claro que triunfaba más por su personalidad que por su talento. Por ello, a varios sorprendió que en 2010 Bullock se erigiera como la favorita por su papel en The Blind Side. Quizás el personaje más soso con el que ha ganado una actriz en esa categoría. Su triunfo de algún modo nos dejó mal sabor de boca, no sólo porque la exigencia del papel es mínima y Sandra realmente no resulta sorprendente en ninguna escena, sino porque darle el Oscar fue una falta de respeto a la memoria de otras grandes ganadoras de esa categoría como Vivian Leigh, Sophia Loren o Jodie Foster. Posterior a su triunfo, la misma Bullock confesó que ella misma consideraba no merecer el Oscar y que trabajaría el resto de su vida para ganárselo; una promesa que cumplió, pues desde entonces nos ha entregado grandes actuaciones, como en Extemely Loud And Incredible Close o Gravity.

 


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5. Jennifer Connelly, A Beautiful Mind

A diferencia de otros actores incluidos en este listado, no podríamos decir que el triunfo de Conelly no haya sido merecido; pues su actuación sin duda cumple con los estándares que se esperan del galardón. Y Jennifer probablemente fue la rival más fuerte dentro del quinteto de nominadas el año que resultó ganadora. La cuestión es que aún siendo justa ganadora, fue reconocida por una de sus labores menos impresionante en comparación a otras de sus actuaciones. Su triunfo en A Beautiful Mind se debió en gran medida a su conmovedora composición de Alicia Nash que robó cámara cada que aparecía en pantalla. El Oscar de Connelly es bastante comprensible, pero a la vez es un papel poco arriesgado y que no se sale de lo convencional a comparación de la garra interpretativa que nos demostró en Requiem For a Dream.

 


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6. John Wayne, True Grit

 

Además de ser un referente de la cultura popular americana y uno de las más importantes rostros cinematográficas del siglo pasado, Wayne es sin dunda alguna la figura emblemática del cine western y nuestro único consuelo fue que al menos le concedieron el Oscar por una película de dicho género. Pero fue en una de sus interpretaciones por debajo del nivel de sus actuaciones habituales. El actor se destacó durante sus primeros años en el cine mudo para después convertirse en una celebrada figura. Durante su trayectoria nos dejó interpretaciones para la posteridad, como en Sands Of Iwo Jima, The Alamo, Río Grande o The Quiet Man; sin embargo, la de True Grit no es una de ellas.

 


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7. Julianne Moore, Still Alice

El caso de Julianne Moore es parecido a lo que sucedió con actores como Kate Winslet con The Reader, Leonardo DiCaprio en The Revenantl, Rod Steiger por In The Heat of the Night o Shirley Maclaine en Tears Of Enderment, quienes ganaron el Oscar más por compensación y por la presión que existía hacia la Academia que por el mérito de la interpretación. La cuestión con Moore es que la actriz se hizo merecedora al Oscar por los magistrales personajes que desarrolló en Boogie Nights, The Hours, Far From Heaven o A Single Man; por lo que la Academia tomó ese precedente para premiarla de manera tardía por Still Alice, una actuación conmovedora y satisfactoria, pero que no representa lo mejor de Julianne.


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8. Paul Newman, The Color of Money

Uno de los grandes mitos masculinos que dejaron un legado de actuaciones entrañables en títulos que se ganaron un lugar en la memoria cinéfila. Es por ello que es casi un pecado que uno de los mejores actores de la gran pantalla haya sido premiado por un papel que casi nadie recuerda. Su interpretación en The Color of Money está lejos de tener el sello Newman que fue garantía de calidad asegurada en los mejores años del actor. Se perdona el triunfo de Paul dado que fue una de las maneras de la Academia de subsanar un error, pues Newman ya había sido nominado en siete ocasiones. La Academia, pensando que no tendría una nueva oportunidad de darle el premio, decidió otorgarle el Oscar Honorífico en 1985 con el fin que no se quedara con las manos vacías. La gran ironía fue que un año después, la Academia vio en esta interpretación el pretexto para que también pudiera sumarse a la lista de ganadores como Mejor Actor, concediéndole el Oscar por el papel menos impresionante por el que resultó nominado.


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9. Al Pacino, Scent Of A Woman

La Academia siempre tendrá que cargar sobre sus hombros el peso de haberse tardado irracionalmente en premiar a Al Pacino. Además, lo premió por el papel más aburrido. Su trabajo como protagonista de Perfume de mujer no tiene nada que ver con sus personajes de antihéroe mafisoso con el que se ganó el corazón del público, como la trilogía de El Padrino, …And Justice For All, Dick Tracy, Dog Day Afternoon o Glengarry Glen Ross. De entrada, no entendemos por qué se tardaron tanto en reconocer a Pacino, pues pasaron exactamente 20 años entre su primera nominación y su victoria. Además, desperdiciaron tantas oportunidades en cada uno de los papeles con los que se ganó un lugar en la historia del cine.


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Referencias: