El anime que demuestra que no todos los metaleros son violentos
Cine

El anime que demuestra que no todos los metaleros son violentos

Avatar of Diana Garrido

Por: Diana Garrido

7 de junio, 2018

Cine El anime que demuestra que no todos los metaleros son violentos
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Por: Diana Garrido

7 de junio, 2018

A veces, también son oficinistas kawaii.



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Si ves a esa pequeña panda con rostro kawaii en tu feed jamás pensarías que es una oficinista cansada, preocupada porque a su edad no tiene novio, recién terminó la universidad y su carrera se ha visto truncada por un jefe misógino y machista que la explota. Tampoco esperarías que tuviera crisis existenciales, que se siente fea y que llora por las noches... Pero mucho menos pasaría por tu cabeza que la única forma que tiene para desahogarse es cantar death metal a todo pulmón en un karaoke los lunes por la noche.


¿O sí?




Retsuko es una de las nuevas integrantes en la familia Sanrio, liderada por la famosa Hello Kitty. Pero, la panda es la más enigmática de todas los amigas de la gatita más linda de Japón.


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Todos los elementos que conforman a la oficinista metalera tienen una razón de ser y por ello, se posiciona como un personaje revolucionario, lleno de furia que pretende alzar el puño en cada capítulo, pero conservando la esencia cute que caracteriza a Hello Kitty. La serie en la que aparece es llamada Aggretsuko y ya está disponible en Netflix.


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El anime gira en torno a una joven e idealista pandita. Los pandas rojos son una raza —casi— exclusiva de Asia cuyo pelaje marrón rojizo llamó la atención de Rarecho, creador del anime, ya que se encuentra en peligro de extinción. De hecho en la serie sólo la protagonista y Resasuke (su crush) pertenecen a dicha especie animal. El resto de la fauna que aparece en la caricatura resulta ser atípica de Sanrio, como un cerdo, una hiena, un gorila o un ave.


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La vida de Retsuko parece sencilla, peo el hecho de ser una oficinista no le hace gracia. En especial cuando se trata de su primer día. No sólo llega en pantuflas, sino que se topa con una compañera bastante ególatra e hipócrita que aspira a un puesto mejor a pesar de hacer menos labores que ella.


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Pero como si no fuera suficiente, el jefe, el director Ton le hace la vida imposible al verla pequeña y nerviosa. Él es un cerdo misógino, literalmente. Le asigna tareas como limpiar a fondo su oficina, mantener el humificador en buen estado o llevarle tés a una temperatura en específico; sin embargo, su justificación es que las tareas «son parte de su trabajo... y de una mujer», ya que odia a las «chicas inútiles»...


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Además de estos desafortunados y típicos problemas millennials, Retsuko tiene que lidiar con ella misma y sus crisis existenciales —propias de los 25 años—. Sufre para despertar a las 7 am para ir a una oficina tediosa, le enoja abordar un metro lleno de Godinez enojados y el tiempo que debe invertir en el supermercado y la renta de su departamento de soltera. Pero sin duda el más difícil de todos sus conflictos es el desamor, la soledad y la frustración por ser la mejor empleada de la empresa, aunque ese no sea su sueño realmente.


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No obstante, sus yoga-amigas –como llama a Gori y a Washimi– la alientan a creer lo talentosa que es, lo valioso que es su trabajo en la oficina y lo mucho que importa en la vida de quienes la aprecian. Sin embargo, su autoestima y poder no crecen hasta que, religiosamente, acude a un karaoke en el que se encierra en una cabina, bebe un trago, toma el micrófono y se transforma cantando death metal.


Esta es la base del argumento: la furia reflejada en la música más violenta, se transforma en una forma de relajar el cuerpo y despejar la mente.


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Aunque suene extraño, se ha comprobado que el heavy metal provee de paz y tranquilidad a sus fanáticos y al parecer, Retsuko lo confirma interpretando de la mejor y más pasional manera melodías que jamás creerías escuchar en su dulce y tierna voz. Así que entre guturales, guitarras potentes, headbanging excesivo y un karaoke inusual, Aggretsuko demuestra que es una poderosa mujer enojada que lucha por defender sus derechos ante el machismo de un jefe que abusa del poder, problemas propios de las ciudades y por supuesto, el amor.


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El nombre de la panda se deriva de la combinación de Aggresive + Retsuko, dando como resultado una mezcla ideal que nos hace repensar el concepto de metalero, estereotipo que la panda intenta derrocar en cada capítulo.


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Además de todos los demás objetivos de la serie, el metal es uno de los elementos más importantes en el desarrollo de la historia, por lo que Natsumi Tabuchi, Hanae Nakamura, Satoshi Hono y Miki Sakurai son los responsables de tocar cada una de las canciones que aparecen en el programa demostrando que el género no es para cualquiera, a veces las personas que menos te imaginas, son aquellas que escuchan con fervor el rugir de una guitarra, el ímpetu de una batería y el incesante rasgueo de cuerdas en un bajo, pero sobretodo, son esas mismas que con una voz desgarradora y fuerte externan hasta su más profundo sentir, justo como Aggretsuko.




Referencias: