Catando Quesos, el canal de YouTube que debes conocer si odias el queso

Viernes, 5 de enero de 2018 13:36

|Cultura Colectiva

¿Por qué resulta tan cautivador ver a un desconocido al que no le gusta el queso comiendo queso y divagando en su discurso?



No podemos negarlo: todos hemos caído en una espiral de videos en YouTube cuyo sentido no entendemos del todo y de la que nos es muy difícil salir. Ya sean vlogs, tutoriales de belleza o de cocina, retos o tags, críticas cinematográficas, covers de canciones populares, gameplays de videojuegos que nunca has jugado o hasta recopilaciones de los mejores memes del mes, YouTube es una jungla de entretenimiento; un rincón del Internet que refleja al mundo moderno. Y, tal como en el mundo moderno, hay visiones contradictorias, gente con mucho talento, discursos de odio, jóvenes construyendo una generación a su modo, marcas abriéndose camino en nuevos mercados, proyectos que quieren cambiar al mundo de forma honesta y, por supuesto, ocio. Mucho ocio.


¿Pero cómo es que una colección de videos de gente tragando cucharadas de canela o abriendo juguetes se convirtió en una industria con un valor estimado de 75 mil millones de dólares? El formato exclusivamente audiovisual y la dinámica de comentarios y retroalimentación en YouTube —así como las comunidades que se han construido ahí— ofrecen algo que no todas las redes sociales tienen: un sentido de compañía. Una forma de pasar los ratos de soledad y entregarse al absurdo, sin culpa. Esto resulta inevitablemente atractivo para millones de espectadores que pertenecen a una generación en la que la soledad es casi un hecho dado.


YouTube se ha convertido en un lugar para aprender, para explorar, para conocer latitudes, personas e ideas que de otra forma no habrían llegado a nuestra vida. Pero también es un lugar de sinsentido, una especie de mata-tiempo que nos da un muy necesario respiro entre el bombardeo de malas noticias, crueldad, desastres globales y desesperanza generalizada. Y no, entregarte a horas de videos que —en apariencia— no te “aportan nada” o no te hacen “ser mejor” no te hace una mala persona. Es necesario darnos esos ratos de ocio; y los creadores que llegan cada día a las distintas plataformas y redes sociales lo saben. En ellos también está esa necesidad de hacer algo sólo porque sí, sólo porque los hace felices.






Entre estos creadores aparece Rodrigo Murillo; mejor conocido en el underground del YouTube hispanoparlante como el Catador de Quesos. El canal de este joven mexicano, Catando Quesos, nació apenas en octubre del año pasado; y aunque tiene relativamente pocos seguidores, sus videos cuentan con más de 30 mil reproducciones. A lo largo de 12 episodios —que Rodrigo y el resto del equipo se han encargado de subir puntual y constantemente al canal, hecho que los seguidores agradecen—, Rodrigo ha probado 12 tipos de quesos distintos. La vuelta de tuerca del proyecto es la siguiente: a Rodrigo no le gusta el queso.


Desde el apreciadísimo y muy mexicano queso Oaxaca —o quesillo—, hasta el queso azul —el queso merecedor al mayor número de reproducciones del canal—; a lo largo de los 12 minutos que, en promedio, dura cada video Rodrigo nos habla de la consistencia y el sabor de cada queso como todo un experto. Apoyándose con una bebida y un poco de pan —para sobrevivir la experiencia de comer algo que aborrece—, el encanto de cada video no radica en los lácteos, sino en el carisma atípico y la originalidad del anfitrión. Sin guiones e impulsado sólo por una “sed de likes”, los videos de una sola toma de Rodrigo logran generar una sensación de complicidad y camaradería entre los espectadores; algo bastante apreciable en una época de redes sociales plagadas de haters, comentarios en los que te desean la muerte, amenazas virtuales y debates miopes.





El proyecto nació como nacen los proyectos más auténticos: entre amigos. “La verdad es que desde hace más de un año la idea surgió con un amigo. Pensábamos que sería gracioso crear un programa donde alguien prueba comida que no le gusta; como a mí no me gusta el queso, entonces surgió la idea de un catador de quesos que odia el queso”, comenta Rodrigo sobre el nacimiento de Catando Quesos. “Creo que todos tenemos ideas de ese tipo, pero al final siempre terminan quedándose sólo como ideas. Pero un día unos amigos tuvieron la iniciativa y compraron un queso para que naciera el canal. Diría que fue como ese tipo de bromas que un día si nos atrevemos a hacer”.


Al principio, el equipo de Catando Quesos pensó que nadie vería los videos y que se quedaría como una broma entre amigos y un círculo social limitado. Aunque aún no tienen un público muy extenso, Rodrigo agradece que hayan personas que disfruten sus videos aunque no lo conozcan. “No esperaba la respuesta y me de gusto saber que alguien los vea, al igual de que comenten, al menos siento una interacción”.





¿Pero por qué a alguien le interesaría ver a un desconocido al que no le gusta el queso comiendo queso y divagando en su discurso? Rodrigo especula: “Hay a quienes les da risa ver mis reacciones cuando pruebo el queso… Junto con mis productores —en realidad son mis amigos, pero suena más pro decirles productores— pensamos que el programa no es tanto de ver a alguien que no le gusta el queso y más bien escuchar a alguien que te acompaña en momentos de soledad. Tal vez esa no sea la razón por la que la mayoría ve el canal, pero yo muchas veces he visto varios videos de gente hablar frente a la cámara durante 20 minutos y existe algo hipnotizante en observar a otros hablar y conocerlos. Creo que muchas veces buscamos entretenimiento para olvidarnos de todo lo malo del mundo, aunque también hay a quienes les encanta leer cosas negativas y ver cosas para odiarlas… Pienso que YouTube es un lugar muy interesante donde abundan muchas cosas denominadas 'basura' porque su contenido tal vez no tenga las mejores intenciones, pero también hay cosas muy buenas donde los creadores tienen libertad creativa… Creo que con mi canal no estoy dañando ni ofendiendo a nadie, y mi propósito es entretener mientras trato de satisfacer mi sed de likes. Tal vez hay algunos a los que no les guste y lo consideren 'basura', pero nadie está obligado a verlo y todo lo hago con las mejores intenciones mientras trato de darle a la gente entre 8 y 15 minutos de buena compañía”.





Con respecto al futuro de Catando Quesos, Rodrigo asegura que desea mantener la idea original. “Muchos me han dicho que debería meterle más edición, más ángulos de cámara, más chistes, mayor rapidez y enfocarme a cuando pruebo el queso, pero tanto a mí como a los productores nos gusta que todo salga en una toma, que tenga pausas y que los episodios duren lo que tengan que durar… Por el momento el canal se enfocará en hacer videos de quesos. Tal vez en el futuro me gustaría experimentar con otro tipo de cosas, pero todo a su tiempo”.


Los odies o los ames, no se puede negar que los videos de Catando Quesos te pueden distraer un rato, e incluso te sacarán una que otra risa. Con honestidad y constancia, Rodrigo Murillo y el equipo de Catando Quesos nos muestran que no es necesario que todo en la vida tenga un sentido magnífico o un significado profundo y trascendental. A veces es más importante hacer las cosas porque sí, porque nos hacen felices aunque sea por un momento.





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