NOTICIAS ARTE FOTOGRAFÍA CINE HISTORIA LETRAS MÚSICA DISEÑO ESTILO DE VIDA MODA VIAJES TECNOLOGÍA COMIDA

Todos los derechos reservados 2017
© Cultura Colectiva

El jabón con el que Ingmar Bergman lavó su desesperanza existencial y se salvó de la quiebra

6 de noviembre de 2017

Dolores Haze

Todos conocen al realizador sueco como un pilar de la filmografía, pero pocos conocen su faceta como director de comerciales

Las grandes ideas pueden aparecer en los momentos menos oportunos. Quizá no sabes cómo llevarlo a cabo, cómo desarrollarla, cómo generar un gran impacto. También existe la posibilidad de que tus proyectos sean completamente buenos, pero tu situación económica no sea la ideal. No eres ni el primero ni el último a quien le sucede eso. De hecho, millones de artistas han estado en su momento creativo más grande pero el dinero para lograrlo brillaba por su ausencia en su bolsillo. Si buscas algo de consuelo, tal vez la historia del realizador sueco
Ingmar Bergman, autor de películas de culto que debes ver si algún día quieres convertirte en director de cine,
pueda servirte como impulso, sobre todo si estás en ese momento de estancamiento.




Ingmar Bergman es reconocido por películas como 
El séptimo sello, Fresas salvajes
Fanny y Alexander
, entre otras, verdaderas obras de arte cuya naturaleza intensamente seria y sus temáticas como la muerte, la angustia y la ausencia de Dios componen su sello particular, muchas veces deprimente y de desesperanza existencial. A fin de cuentas, ¿qué otra cosa podía esperarse de un realizador
influenciado por el psicología de Carl Jung
? En la actualidad, Bergman es reconocido como un baluarte del
sentido de humanidad en el séptimo arte
y una materia de estudio en toda escuela de cine que se respete. No obstante, mucho antes de que inmortalizara a la parca mientras juega un partido de ajedrez con Antonious Block (Max von Sydow) y de que
Stanley Kubrick le enviara una carta de admiración, tuvo que haber empezado por alguna parte
. Curioso y poco reconocido es su antecedente como director de cuñas publicitarias. Es bien sabido que los directores, como
Michel Gondry
,
Wes Anderson
y
David Lynch, por ejemplo, suelen incursionar y desarrollar su talento en la industria publicitaria, pero el trabajo de Bergman en esta categoría,
que no ha sido tan reconocido, tuvo una razón de peso: mantener a su familia.



En 1951 la industria cinematográfica sueca se había declarado en huelga para protestar por los altos impuestos del Gobierno. Bergman tenía 33 años, dos exesposas y una nueva, cinco hijos y otro en camino. Ya llevaba un par de obras a cuestas, como escritor y como director, pero no podía parar. Definitivamente necesitaba encontrar una nueva forma de ganar dinero. La vida le presentó una solución cuando le pidieron que creara una serie de comerciales para un jabón antibacteriano llamado Bris. El genio del cine aceptó el proyecto. "
Originalmente, acepté los comerciales de Bris para salvar mi vida y las de mis familias, pero eso fue realmente secundario. La razón principal por la que quería hacer los comerciales era porque me daban rienda suelta con dinero y podía hacer exactamente lo que quería con el mensaje del producto. De todos modos, siempre me ha resultado difícil sentir resentimiento cuando la industria se apresura hacia la cultura, cheque en mano". En fin, todo artista es humano y todo humano necesita comer. Sin embargo, a pesar de la poca semejanza con sus filmes, estos comerciales demuestran una originalidad y un estilo peculiar, como referencias al cine mudo y al mundo de las sombras, caracterizado por las bacterias.



Bergman y su director de fotografía del momento, Gunnar Fischer, hicieron nueve micros de poco más de un minuto y que se proyectaron en cines en un período de tres años. Cada comercial se desarrolla en medio de alguna situación singular.
No hace falta saber sueco para entender más o menos de qué van. En el episodio número 2, por ejemplo, un juego inocente de tenis se torna en un combate épico entre el bien (el jabón Bris) y el mal; e
n el 5 se lleva a cabo una batalla similar, pero en miniatura, y en el 8 Bergman aprovecha y hace un par de chistes que dan muestra de sus pensamientos sobre el cine en 3D. En fin, ésta fue la oportunidad perfecta para que Bergman pudiera experimentar de forma visual y narrativa. 
Muchos de los aspectos estilísticos que eventualmente aparecerían en sus obras maestras: espejos, dobles, sueños, el telescopio y el elemento shakesperiano de una historia dentro de una historia.


Fuente

Open Culture

***

Sabemos que de lo bueno nunca es suficiente, por esa razón te compartimos 
Las 13 mejores películas de Alfred Hitchcock 
 que te ayudarán a tener más claro a lo que nos referimos en este artículo; además, te sugerimos que organices una tarde de películas y 
prepares algunas botanas para disfrutar con tus amigos mientras disfrutas del buen cine.

https://culturacolectiva.com/cine/peliculas-inspiradas-en-la-filosofia-de-heidegger/


TAGS: Creatividad Cine de arte Grandes artistas
REFERENCIAS:

Dolores Haze


Colaborador

  COMENTARIOS

  MÁS DE CULTURA COLECTIVA

16 ilustraciones de Fluff sobre las mujeres y sus hormonas Qué le pasa a tu cuerpo después de engraparte el estómago según la ciencia Los mejores cuentos infantiles de Charles Perrault 7 razones por las que las mujeres los preferimos mayores Consejos para hombres que quieren pintarse el cabello Qué tipo de tacón te hace ver mejor según tu estatura

  TE RECOMENDAMOS