Dunkerque: ¿qué pasa cuando la banda sonora supera la historia?

Martes, 31 de octubre de 2017 16:24

|Irving Flores

Desde los primeros minutos, Nolan nos transmite la desesperación, el miedo y la incertidumbre sin la necesidad de pronunciar palabras.



Saturday Night Fever (1977) fue un éxito en taquilla e impulsó el movimiento disco. Es recordaba también por su banda sonora original; es decir, todas aquellas canciones que se escucharon en la película, entre ellas, “Stayin´Alive”, “Night Fever” o “How Deep Is Your Love” de los Bee Gees. Por su parte, sagas como Tiburón, Star Wars o Jurassic Park poseen un sonido único, peculiar e inconfundible. También podemos mencionar la obra Psycho (1960) del maestro Hitchcock y cómo una sola escena adquiere un impacto legendario gracias a la composición elaborada por Bernard Herrmann.




 

La banda sonora en el cine es más que aquella canción de algún artista famoso que acompaña a alguna secuencia cinematográfica; el concepto, al menos en español, también hace referencia a los diálogos, música diegética, música incidental y pistas. En otras palabras, la banda sonora abarca los términos de soundtrack y score del inglés. La música cinematográfica se vuelve un elemento narrativo —y muchas veces necesario— para brindar contraste, realce o impacto en la historia que se cuenta; en otras ocasiones, es un elemento característico del filme que lo identifica como un sello personal.




 

Dunkerque (2017), la última producción de Christopher Nolan de género bélico, es una sinfonía de principio a fin. Más allá de la historia real en la cual se basa y de mostrar la guerra desde un punto de vista humano, el mérito de Dunkerque se lo lleva ese elemento que nos lleva de la mano en cada escena: la banda sonora.

 

La propuesta del director nos recuerda algo que podemos llamar un cine puro. No son los diálogos los que importan o las acciones propias de los personajes, sino el peso que tiene lo visual acompañado con el sonido, el ruido y el silencio adecuado. Lo magnífico del filme no es lo que te cuenta sino cómo te lo cuenta.

 




Desde los primeros minutos de la película, Nolan nos transmite la desesperación, el miedo, la incertidumbre sin la necesidad de pronunciar palabras. Luego nos advierte el peligro mucho antes de que ocurra a través del oído. Es la banda sonora la que cuenta la historia. La película nos permite experimentar la guerra no como espectadores de una batalla, sino como parte de ella.

 

La historia es contada desde tres escenarios: tierra, mar y aire. Cada uno de ellos reúne un compás independiente de los demás; es decir, tiene su voz propia, su melodía, sus altos y bajos, como si se trataran de piezas diferentes pero vinculadas gracia a un repetitivo tic tac del reloj que se acelera para recordarnos la base histórica de aquellos acontecimientos y que el verdadero enemigo era el tiempo. Con todos esos elementos, el sonido nos transporta y demuestra el horror de la guerra sin la necesidad de escenas gráficas, cargadas de acción y destrucción. Podríamos cerrar los ojos ante una imagen fuerte, dejar de oír se vuelve complicado.

 




La interacción asincrónica utilizada en la narrativa se convierte en otro elemento interesante que brinda una perspectiva diferente del conflicto. A diferencia de Hasta el último hombre —propuesta similar de Mel Gibson del año pasado—, que narra de forma lineal los acontecimientos, Nolan prefiere recurrir a héroes colectivos cuyas acciones en diferentes momentos permitieron lograr el rescate de aquellos soldados.

 

El director de la saga del Caballero de la Noche y Hombre de Acero nos demuestra que su visión va más allá de héroes e incluso de la Ciencia Ficción —como en Interestelar y El Origen—, y que vale la pena visitar las salas de cine con tal de vivir una experiencia única durante la proyección del largometraje. Dunkerque es un filme no para ver, sino para escuchar. Un buen manejo de la música cinematográfica permite que el espectador empatice con la narrativa de la historia, con los hechos de la pantalla, y estimula los sentidos para complementar el mensaje que se busca en cada secuencia.





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Dunkerque se perfila para arrasar con los premios Oscar de 2018. No podemos negar que estos premios nos llenan de ganas de hacer un maratón de las películas nominadas y sentir que formamos parte del jurado. Si estás listo para convertirte en un experto, te compartimos este artículo sobre las películas más premiadas que puedes ver en Netflix. Además, no te pierdas las 50 mejores películas según el Festival de Cannes.



Irving Flores

Irving Flores


Colaborador
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