La película que te hará reflexionar sobre la delgada línea entre la maldad y la justicia

Miércoles, 9 de agosto de 2017 18:42

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La moral, a menudo, es un estado mental. Según Albert Einstein, el mundo no se encuentra en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad. Mucha sabiduría esconde detrás de la frase, dicha por un importante personaje cuyo verdadero secreto de su genialidad es cada vez más relevante. ¿Hacia dónde apuntan las dudas de alguien que se encuentra en medio de dos posiciones éticas y morales contradictorias? Esa y otras interrogantes flotan objetiva y subjetivamente en el entramado narrativo de la película El abogado del mal (Courtney Hunt, 2016), protagonizada por Keanu Reeves, quien en otro papel estelar te enseñó a identificar a alguien que le teme al compromiso, y Renée Zellweger, una de las actrices que mejor ha encarnado a una femme fatale en la historia del cine.



El abogado del mal, también conocida por su nombre original, The Whole Truth, es una cinta que mezcla el misterio con el género policiaco. Keanu Reeves, conocido por protagonizar la trilogía The Matrix, da vida al abogado defensor Richard Ramsey. La elección del actor parece un homenaje o un guiño de ojo a su interpretación en El abogado del diablo (Taylor Hackford, 1997), película en la que la presencia del diablo (como metáfora suprema del mal) es importante. En El abogado del mal, Ramsey se encuentra en un punto de inflexión vocacional, profesional y, ¿por qué no?, moral. Lleva a su cargo un caso muy difícil de manejar, ya que su cliente, el joven adolescente Mike Lissiter (Gabriel Basso), es el principal sospechoso de asesinar a su padre. El joven complica aún más el caso al negarse a hablar, apegado a su derecho a no dar declaraciones.



Ramsey contrata a una joven abogada llamada Janelle (Gugu Mbatha-Raw), quien es recomendada por su padre y posee la capacidad de saber cuándo las personas mienten. Este talento es aprovechado por Ramsey en las sesiones de los tribunales. Gran parte de la película se desenvuelve en la corte, donde son llamados a testificar los vecinos de la familia, su chofer y una agente policial. Todos ellos están al tanto de la tormentosa convivencia que llevaba la familia del joven y saben perfectamente de las agresiones machistas hacia la madre (Zellweger). Sin embargo, ninguno de ellos aporta mucho para defender al chico. El momento cumbre de la cinta ocurre cuando el chico sube al estrado para declarar.



El abogado del mal es una buena película de misterio, que lleva de la mano al espectador a conocer el caso y hacer sus propias deducciones para descubrir al verdadero asesino, además de aportar una visión que apunta hacia lo filosófico y reflexivo, con un final de por sí sorpresivo. Es muy recomendable para aquellas personas que disfruten de la abogacía dramática y también para quienes quieran observar a Neo en su faceta como abogado.



Este artículo fue escrito por Juilett Castro


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Otro gran tópico del celuloide es la maldad y la oscuridad sobrenatural. Los vampiros han estado provocando el pánico en la gran pantalla desde los principios del cine. Si bien el género de vampiros se fundó prácticamente en la Europa Medieval y se fue enriqueciendo literaria y artísticamente a lo largo del tiempo, también se expandió hacia otros horizontes, incluso más cercanos, lo que lo hace aún más interesante.

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