Michael Giacchino, la mente maestra detrás de la magia musical de Coco y otros éxitos de Pixar

No te pierdas esta charla con uno de los compositores de banda sonora más versátiles del cine actual.



Concebir una película sin banda sonora es casi como pensar en una ópera sin soprano. Aunque las poderosas imágenes o la interpretación de los actores sin duda son un vínculo sagrado con los sentimientos del público, la partitura de un largometraje es ese puente entre guión e imagen que lleva la película a lugares insospechados; comunica aquello para lo que el diálogo y la escena se quedan cortos. Entre esos grandes creadores del puente entre imagen y sonido aparece Michael Giacchino. Sus aportaciones al séptimo arte son dignas de destacar, pues no sólo ha elevado el poder emocional de películas como Up llevándonos directo al llanto, sino que ha incrementado la tensión cuando veíamos aquellos capítulos de Alias o Lost de modo que cada nota disparaba los nervios en nuestro cuerpo.

 

El galardonado compositor estadounidense también se destaca por ser un importante integrante de la familia Pixar, pues ha sido pieza fundamental de películas como Ratatouille, Los Increíbles o Coco —su colaboración más reciente con dicho estudio. Además, se convirtió en uno de los pocos compositores que ha ganado el Oscar por Mejor banda sonora a raíz de la partitura en una película animada —por Up en el año 2010. Por otro lado, Giacchino es uno de los pocos compositores que puede presumir que además de contar con una particular colección de partituras propias, ha continuado el legado de otros grandes artistas; como el trabajo de John Williams para la saga de Star Wars, Danny Elfman en Misión Imposible o Jeff Goldsmith en Star Trek.




Con el pretexto de su participación en la cinta Coco, aprovechamos para platicar con el compositor respecto a cómo nació esa pasión por contar historias a través de la música, lo que busca en una película para participar como creador de su partitura y su relación con el folclore mexicano a raíz de su trabajo en Coco. Para Giacchino, su historia comienza con Star Wars e Indiana Jones. “Fue en ese entonces cuando me di cuenta del cómo la música me emocionaba en ese punto de mi infancia, entonces comencé a coleccionar scores de distintas películas. Los escuchaba hasta quedarme dormido y fui influido por todos ellos: Jerry Goldsmith, John Williams, Bernard Hermann y Max Steinner —quien escribió el soundtrack de King Kong y estaba obsesionado con su obra—; además de esos compositores de bandas sonoras, mi papá tenía una espectacular colección de álbumes y así fue que descubrí a John Phillip Sousa, Peter Nero, Louie Prima y, por supuesto, la música clásica. Él también tenía una colección de música de todo el mundo y esos álbumes me dieron el primer acercamiento a la música de México, Irlanda y España, entre muchos otros. Amaba los diferentes colores y texturas que proveía esta música y quedé obsesionado con la diversidad que había en la colección de mi padre, sin imaginar que en algún punto de mi vida toda esa música me serviría como punto de referencia. Hoy sigo inspirándome por ese tipo de melodías y sigo disfrutando de ella cuando la escucho”, rememora.

 




Para Michael Giacchino, la música debe servir como vehículo para respaldar la historia que se cuenta, trabajar mano a mano con lo que el director quiere mostrar. “Cuando compongo para un personaje, no sólo pongo atención a lo que están diciendo, estoy realmente enfocado en lo que están sintiendo. Siempre espero que la banda sonora ayude a la audiencia a entender de manera más profunda la mente, corazón y alma de esos personajes, de manera que empatice con la situación particular que atraviesan esos personajes. Realmente no sé cómo es que la música logra eso, es una cosa tan extraña que pueda comunicar de manera tan simple emociones tan complejas”, concluye. Por otro lado, el compositor asegura: “me encanta escuchar scores de películas en conciertos de gala y siempre he disfrutado escuchar esos soundtracks de manera independiente a la película. Sin embargo, tal como mencioné antes, un compositor de bandas sonoras no puede pensar en su música como algo autónomo o que existe separado de la película, cuando lo que estás creando está para servir una historia. Cuando era pequeño solía escuchar soundtracks con el afán de revivir la película en mi mente. Recuerdo que eso era en la época antes de los DVDs o el streaming... Hoy soy afortunado de que se interprete música mía en galas de conciertos de manera independiente al filme, y es también una experiencia interesante: escuchar esa música en un contexto diferente. De hecho, una partitura que escribí para una película será usada para un performance de ballet, estoy emocionado por ver qué hicieron con ello. Entonces, en efecto, el soundtrack puede ir más allá de la imagen, pero no puede ser creado sin la historia de la película en mente”.




 

Giacchino es conocido por trabajar con un grupo particular de cineastas. Con respecto a los criterios que utiliza para elegir o no participar en una producción, afirma: “estoy interesado en trabajar con filmes que me permitan explorar estilizadamente con el sonido. En términos de películas de superhéroes, me gustan las historias que son particularmente sobre un personaje, quiero ser capaz de crear desde cero a ese personaje. Eso fue lo que me encantó de trabajar en Spider-Man: Homecoming el año pasado, porque fue sobre Peter Parker y sus dilemas o problemáticas con las que lidia al ser adolescente. Asimismo, disfruto trabajar en películas con una historia intensa y personajes que se transforman durante el transcurso del filme”. Cuando comienza a trabajar en una nueva obra, Michael Giacchino se sienta y escribe durante unos diez minutos sobre lo que el filme le hizo sentir. “Después de esa primera impresión, me siento con el director y discutimos cuál es el arco emocional sobre el cual girará el filme”.

 

El músico ha trabajo en diferentes películas de Pixar que han tenido bastante éxito, y es considerado parte de la familia de la casa productora de animación. “Como compañía, ellos apoyan la creación de material original constantemente. He sido afortunado de ser parte de algunos de sus proyectos, como Up, The Incredibles, Ratatouille, Inside Out, y, más recientemente, Coco. Cada película de Pixar tarda como cinco años en finalizarse, entonces son cineastas que son muy dedicados con su trabajo y realmente te sumas a una aventura con ellos. Es un ambiente que celebra la creatividad y siempre es un fantástico espacio para trabajar”.




 

Giacchino también ha sido el responsable de la titánica tarea de componer el soundtrack de las secuelas para películas con bandas sonoras legendarias: las sagas de Star Wars, Star Trek, Misión Imposible y Jurassic Park. El compositor ha continuado exitosamente el legado de autores como John Williams, Jerry Goldsmith, Danny Elfman y Hans Zimmer. Al respecto menciona: “es excitante y a la vez desafiante cuando tienes la oportunidad de trabajar un filme con un tema principal o un soundtrack tan icónico.... Cuyos predecesores son los legendarios Alexander Courage, James Horner, Jerry Goldsmith y John Williams. Trato de hacer lo mejor para rendir homenaje al trabajo previo que hicieron, mientras creo un nuevo sonido que pertenece a la historia del filme en el que estoy trabajando. También soy consciente de que este tipo de proyectos vienen de la mano con un legado de fans que están esperando algo… Entonces la pregunta que tengo que considerar, junto con el director, es cómo usar el tema original de la saga y cuándo. Por ejemplo, para Star Trek, J.J. Abrams —el director de la cinta— y yo acordamos que no usaríamos el “Courage´s Theme” hasta los créditos finales; porque ese filme, nuestro filme, no era sobre el Star Trek que conocemos. Éste era más bien sobre la tripulación antes de ser la tripulación, entonces ellos necesitaban integrarse y consolidarse primero; por ende, creímos que el tema sería un importante bonus para el final de la película. Cuando hicimos Misión Imposible… estaba tan nervioso. De hecho, cuando obtuve el trabajo tuve un desayuno con Lalo Schifrin —quien, por cierto, escribió el mejor tema de todos los tiempos— para hablar sobre el proyecto. Le pregunté cómo debía hacer esto y aquello y si tenía algún consejo. Él simplemente alzó la vista de su ensalada y me dijo ‘sólo diviértete con ello’. Eso me lo hizo mucho más sencillo”.

 




Sobre su experiencia con la cultura mexicana para trasladarla a una hermosa partitura en Coco, el músico expresa: “estaba muy emocionado cuando se acercaron a mí para invitarme a trabajar en Coco, porque supe que sería una oportunidad de trabajar con esa música que he amado durante toda mi vida, habiendo escuchado la música mexicana por primera vez en la colección de álbumes de mi padre. Este proyecto fue como tomar una clase maestra, o bien, adquirir un grado en música mexicana. Pixar me trajo a increíbles especialistas para consultarlos y trabajar de la mano de ellos: Camilo Lara y Germaine Franco, que saben todo respecto a la música y cultura mexicana; fui muy afortunado de tenerlos a mi lado durante el proceso de crear el soundtrack de Coco”. Además, el compositor asegura ser un gran admirador del director y pianista Juan García Esquivel, quien también compuso para cine y televisión. “Es uno de los pocos compositores que siempre reproduzco para hacer mejor mi día”.


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