"Historia de fantasmas", la película que debes ver si tu mayor miedo es que todos te olviden

Miércoles, 3 de enero de 2018 17:06

|Wilmer Ogaz

No estamos frente a un cuento de horror; sino a un viaje poético a través de la vida, el amor, el tiempo y la muerte.



Siempre hay que mantener los ojos bien abiertos, especialmente cuando se trata de historias del más allá. Pero aunque el título del metraje lo sugiera, no estamos frente a un cuento de horror; sino a un viaje poético a través de las ideas de la vida, el amor, los apegos, el tiempo, la humanidad y, sobre todo, el olvido.


Protagonizada por Rooney Mara y Casey Affleck bajo la dirección del estadounidense David Lowery, Historia de fantasmas (A Ghost Story) narra los acontecimientos de una pareja que vive feliz, hasta la repentina muerte del hombre en un accidente automovilístico. Enfundado entonces en la clásica sábana blanca con dos orificios como ojos, el nuevo fantasma emprende el regreso a casa para intentar reconectarse y consolar a su afligida mujer. Pero su nuevo estado espectral lo tiene atrapado en el tiempo y se ve obligado a ser un simple espectador de la vida que alguna vez tuvo, ser testigo de cómo se esfuma lentamente.


 



Los exigentes espectadores amantes del género de terror se verán un tanto desorientados con el juego del director, pues aquí el miedo proviene del olvido. La experiencia es más aterradora con la melancólica reflexión de un ente sigiloso que muestra lo fascinante que es vivir; pero al mismo tiempo da una cachetada al ego al confirmar lo insignificante que somos en un contexto humanamente global.

 

El universo contemplativo y silencioso que rodea Historia de fantasmas se completa sutilmente con la música de Daniel Hart, y con una canción que ‘C’ —el personaje de Affleck— le compone a su esposa ‘M’ —interpretada por Rooney Mara— en la que resume, si no es que toda, gran parte de su historia juntos.

 




"¿Se te hace tarde?

¿Dormiste mucho?

Todos los sueños horribles

se sentían lo suficientemente reales.

¿Está tu amante allí?

¿Está despierta?

¿Ella se murió por la noche?

¿Y te dejó solo?

Solo...

Espejo, espejo,

ahí está tu nariz torcida.

Qué juego tan estúpido.

No se hace nada...

Con tu pista más larga,

tu puntuación más alta,

mientras aplastas tu espalda

y lamentas la guerra,

la guerra.

¿Se me hace tarde?

Me siento abrumado.

Todos los sueños horribles,

todas las pantallas brillantes.

¿Mi amante estará allí?

¿Estaremos rompiendo?

¿Encontraría a alguien más?

¿Y me dejaría solo?".


  



Otra de las propuestas que inunda de sutileza la historia es el formato de la imagen de 1:33:1 en que se encuentra grabada la película; por momentos da la sensación de estar mirando fotos instantáneas de Polaroid. Así la estoica serenidad de nuestro fantasma ve pasar ante sus ojos el tiempo, y cómo van llegando uno a uno diferentes inquilinos, cargados con sus memorias en lo que alguna vez fue su hogar. La interesante reflexión que Lowery hace acerca del tiempo destila inmediatez, y es que la vida nunca se detiene por nada ni por nadie.


 



"El Universo continuará expandiéndose,

y eventualmente se llevará a todo

lo que importa con él.

Todo por lo que has luchado,

todo lo que tú y algún desconocido

en el otro lado del planeta compartirá

con algún futuro extraño,

en algún planeta completamente diferente

sin siquiera saberlo,

todo lo que alguna vez te hizo sentir grande

o levantarte en alto,

todo se irá".





La compleja simplicidad de Historia de fantasmas nos lleva por un viaje astral alejado de toda suntuosidad, a través de un onírico fantasma en la que podría ser su más absurda representación; pero que termina por convertirse en algo sublime, por las enseñanzas que nos deja sin emitir siquiera una sola palabra. Es un drama minimalista pero exquisito con la dosis perfecta de emotividad.





**


Hay personajes que inevitablemente nos seducen y enamoran, como estas 6 mujeres de las que podrías enamorarte, pero sólo existen en las películas y libros. Además, conoce a las 5 femmes fatales más seductoras del cine.



Wilmer Ogaz

Wilmer Ogaz


Colaborador
  COMENTARIOS