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James Dean, el rebelde sin causa que transformó a una generación

27 de septiembre de 2018

Rodrigo Ayala Cárdenas

James Dean apareció en Hollywood y la industria cayó a los pies de un hombre de carácter atormentado que supo darle a su generación la voz que necesitaba.

Pocos hombres pueden ostentar el título de leyenda sin dificultad alguna. James Dean es uno de ellos. Hace 63 años que el mundo se quedó sin la enigmática presencia de uno de los actores que marcó una imagen y una actitud entre los jóvenes que se sentían incomprendidos, desilusionados y ajenos a la sociedad.


Dean saltó a la fama en el Hollywood de mediados de los 50 no sólo por sus dotes histriónicas sino por una actitud atormentada, encantadora y sensual, todo al mismo tiempo, que lo llevó a ser admirado e imitado por quienes, al igual que él, no encontraban sus verdadero lugar en el mundo. Conoce más acerca del actor que alcanzó la calidad de mito tras su trágica muerte acaecida un 30 de septiembre de 1955 cuando se hallaba en el punto más alto de su carrera.




James Byron Dean nació en Marion, Indiana, el 8 de febrero de 1931.


Su madre, Mildred Winslow, lo inscribió en clases de tap y también tomó lecciones de violín. Dean y ella eran muy cercanos, casi amigos. Ella murió de cáncer cuando Dean tenía tan sólo nueve años y el niño se fue a vivir a la granja de unos familiares en Indiana.



Debido a su aguda miopía (tenía seis dioptrías en cada ojo) fue excusado para hacer el servicio militar. Nunca usó sus lentes en ninguna de sus películas pero son muchas las fotografías que lo muestran portando sus gafas sin las cuales estaba casi ciego. 



Su primera aparición frente a las cámaras fue en un comercial de la Pepsi.



La sexualidad de Dean siempre se ha puesto en entredicho. Se sabe que tenía una mayor preferencia por los hombres, lo cual no le impidió salir con mujeres, como fue el caso de la actriz Liz Sheridan.



Sus papeles más emblemáticos fueron en las películas Al Este del Edén (East of Eden, 1955), Rebelde sin causa (Rebel Without a Cause, 1955) y Gigante (Giant, 1956), hoy clásicos de culto del cine estadounidense.



Fue en la cinta Rebel Without a Cause (en la que compartió créditos con la actriz Natalie Wood) donde se cimentó su fama de chico atormentado, una imagen que creó el estereotipo entre la juventud de su tiempo de los rebeldes sin causa, los jóvenes que marchaban sin rumbo por la vida. Su estética al vestir fue adoptada por muchos de sus seguidores: chaqueta con el cuello alzado, camisetas blancas, jeans y botas. Nacía un ícono inmortal.



Cuando no actuaba o corría carreras (los autos eran otra de sus grandes pasiones) ensayaba trucos de magia.



James Dean perdió la vida un 30 de septiembre de 1955 cuando conducía su Porsche 550 Spyder (al que apodaba "Little Bastard") y se estrelló de frente contra otro auto. Un par de horas antes del accidente sufrió una multa por conducir a exceso de velocidad. Dean tenía tan sólo 24 años. Un museo llegó a ofrecer un millón de dólares para hacerse con los restos del Porsche 550 Spyder donde Dean perdió la vida.




Fue el primer actor en recibir una nominación póstuma al Óscar como mejor actor por su papel en la cinta East of Eden y actualmente es el único que ha tenido dos nominaciones póstumas (después fue nominado gracias a su papel en Giant.



Una de sus grandes amigas fue la actriz Liz Taylor, con la que compartió confidencias durante el rodaje de Giant. A ella le contó uno de sus grandes secretos que fue revelado por la actriz a un periodista: «Amaba a Jimmy (James Dean). Te voy a decir una cosa, pero es off the record hasta que muera, ¿de acuerdo? Cuando Jimmy tenía 11 años y su madre murió, empezó a sufrir abusos sexuales por parte del pastor de su iglesia. Creo que aquello le atormentó por el resto de su vida. En realidad, sé que fue así. Hablábamos mucho sobre ello. Durante el rodaje de “Gigante” pasábamos noches en vela hablando y hablando, y esa fue una de las cosas que me confesó».


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TAGS: Clasicos del cine Grandes artistas cine
REFERENCIAS: What Culture Ink Tank Independent

Rodrigo Ayala Cárdenas


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