"La forma del agua", una oda cinematográfica a las expresiones atípicas del amor

Viernes, 12 de enero de 2018 16:45

|Octavio Alfaro

La película fue galardonada con dos Globos de Oro: Guillermo del Toro como director y Alexadre Desplat por la banda sonora

Ciertos realizadores conjugan una fascinación colectiva y la admiración sostenida de un público fiel gracias a su afán por crear obras únicas, que trascienden como pinceladas en la gran pintura de sus trayectorias. Guillermo del Toro se ha consagrado como uno de los directores con más renombre del mundo. Con cintas como Hellboy, Titanes del Pacífico y El Laberinto del Fauno, por mencionar algunas, su fama ha ido en ascenso y su estilo se ha consolidado como un sello de calidad del séptimo arte actual. Sus monstruos son sus mejores aliados cuando de contar historias se refiere. En su más reciente producción, La forma del agua, cuyo título original en inglés es The Shape of Water, una nueva criatura ha emergido de su imaginación para expandir su universo a las profundidades del mar.

La historia, que para algunos expone de cierta manera cómo aprender a amar según Guillermo del Toro, sigue a Elisa Esposito (Sally Hawkins), una empleada de limpieza que trabaja en un laboratorio de alta seguridad del Gobierno estadounidense. Ella lleva una vida rutinaria y prácticamente solitaria, además de tener una discapacidad de comunicación: es muda. Todo cambia cuando abruptamente llega un ente acuático al lugar donde labora para ser analizado por los científicos. Poco a poco le pierde temor y comienza a frecuentarlo hasta el momento en que enfrenta la adversidad para tratar de sacarlo del cruel recinto donde estudian sus capacidades.



La forma del agua es una trama romántica, sin complicaciones y quebrantadora de barreras entre especies. La fantasía es el ingrediente capaz de hacer volar la imaginación para plasmar un amorío atípico y estrecho, además de mostrar que las palabras sobran cuando una fuerza complementaria se atraviesa entre dos individuos. Pese a no haber una trama principal más allá del amor, la forma de plasmarla es lo que le da el valor a la cinta y la mantiene a flote, principalmente por su estética. Todo encaja en su lugar. No hay objeto fuera de contexto, un trabajo artístico minucioso el de Del Toro y compañía para cuidar los más pequeños detalles.



Desde la elección de los colores para los personajes y situaciones, hasta los encuadres oscilantes entre la intromisión y la libertad, se genera congruencia visual. Una explosión de formas y tonalidades idónea para lograr armonía a cuadro. Por otro lado, el guión mantiene un ritmo entretenido, aunque no aporta ningún elemento nuevo a un tema gastado en multitud de obras. La historia es simple a grandes rasgos, pero acompañada idealmente por fragmentos de las vidas personales de los involucrados que le dan soporte y variedad.



La dirección de Guillermo del Toro denota experiencia por la rítmica narrativa y obsesiva labor visual trabajada por años (como en la creación del ente, que llevó tres). Simplemente es espléndida y dispuesta con elementos adecuados para mantener todo en orden y lograr un ambiente equilibrado. No por nada se llevó el León de Oro en el pasado Festival de Venecia.

Asimismo es preciso destacar el trabajo actoral de Sally Hawkins. Lo hace con naturalidad y carisma. Se sumerge en un papel introvertido y limitado por la incapacidad de hablar, lo que demuestra carácter interpretativo para convencer a la audiencia sólo con gestos y movimientos.



A ella la acompaña la extrovertida y simpática Octavia Spencer, quien aporta el lado risueño al proyecto. También participan Michael Shannon como el opresor Strickland, con un carácter recto e inflexible, y Doug Jones, quien da vida al ente anfibio: nuevamente se pone en la piel de un ser fuera de lo común como en Hellboy (Abe Sapiens) y El laberinto del Fauno (Fauno).

La forma del agua es una cinta estéticamente impecable, con dirección experimentada y actuaciones redondas. La historia principal no es algo novedosa, pero la integración de las secundarias la sostienen. Sin duda es una obra recomendable para un amplio público en busca de propuestas artísticas detalladas y tramas sin complicaciones.

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Sólo pocos poseen la experiencia para dar los mejores consejos sobre creatividad, uno de ellos es el cineasta del cual acabamos de hablar. Sigue los 5 consejos de Guillermo del Toro para jóvenes creadores. Si ya eres un fan confeso de sus películas, entonces debes saber cuáles son las películas que han inspirado las extrañas fantasías de Guillermo del Toro.

Octavio Alfaro

Octavio Alfaro


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