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El documental que nos muestra todo lo que hemos perdido en la guerra contra el narco

13 de marzo de 2018

José Luis Sánchez

El documental de Everardo González retrata la violencia en Cuidad Juárez con testimonios de víctimas, policías, miembros del ejército y sicarios.



Los problemas con el narcotráfico han estado presentes en México desde hace décadas, pero a partir del 11 de Diciembre del 2006 el gobierno de Felipe Calderón comenzó la guerra en contra del mismo con ayuda de la policía federal, el ejército y la marina. A partir de entonces, la situación cambió en todo el país; la inseguridad aumentó, las temáticas de desapariciones forzadas, contrabando de armas, tráfico de personas y ataques contra civiles fueron las más sonadas en los noticieros.


Los estados de Michoacán, Tamaulipas, Sinaloa y Chihuahua se convirtieron en escenarios de guerra, donde tanto cerros como las calles eran las trincheras que utilizaban los cárteles para combatir a las fuerzas armadas. Cientos de familias sufrieron pérdidas materiales y de seres queridos. Para el 2008, Ciudad Juárez ya se había convertido en una de las ciudades más peligrosas del mundo; al ser ciudad fronteriza con Texas, era el lugar perfecto para el traspaso de drogas con el país vecino y el mayor escenario de guerra en contra del narcotráfico en todo el país. Diversos reportajes, documentales y películas han retratado la guerra en contra del narco en Ciudad Juárez desde la perspectiva de las víctimas, las fuerzas armadas o los grupos narcotraficantes; pero ninguno había mostrado las tres perspectivas de una manera tan dinámica y desgarradora como lo logra La libertad del Diablo.





Con tan sólo una hora y 14 minutos de duración, la nueva cinta del experimentado documentalista Everardo González presenta testimonios de los civiles que han sido víctimas de la guerra en contra del crimen organizado, así como de policías, militares e incluso sicarios, todos con una máscara de tela que cubre su identidad; pero sobre todo, que los cubre de los prejuicios y la estigmatización que la audiencia pueda hacer en contra de ellos al ver el color de su piel o al escuchar su oficio. Cada historia contada es diferente, pero al escucharlas en conjunto se puede sentir la conexión entre cada una de ellas, puesto que todos son víctimas, perdieron algo o a alguien por culpa de la misma guerra.





Además de los testimonios, el documental también se toma su tiempo para mostrar partes representativas de Ciudad Juárez. Con una iluminación maravillosa, la fotografía que se presenta en cada una de estas tomas le brinda el contexto de vacío al espectador; además que se muestran las escombros de guerra y lo perjudicada que está la ciudad fronteriza. Esto logra añadir una perspectiva diferente, al no ser sólo un documental de entrevistas y testimonios, sino un reflejo claro de una ciudad que ha sido campo de batalla por años, y sobre todo de su gente que ha tenido que aprender a mi vivir con ello o migrar a lugares más seguros.





Por su parte, la banda sonora es sutil y logra destacar perfectamente los momentos de tensión, deja que las palabras tengan un efecto impactante, mientras la música tranquiliza al espectador; además de que provoca empatía gracias a su tonada suave. En cambio, los silencios están bien controlados y se agradece que no se abusó de estos para crear morbo después de las declaraciones fuertes, sino que están bien implementados en los momentos adecuados para observar la fotografía o para comprender mejor las palabras de los entrevistados.


El filme fue ganador del Premio Fénix a Mejor documental y Mejor fotografía, así como Mejor película mexicana en el Festival de Cine de Guadalajara y Mejor documental en el Festival de Cine de Berlín. Esta cinta confirma que el cine documental mexicano actual está en una época de oro, que inició desde el estreno de El paso, del mismo Everardo, y ha continuado con otros largometrajes como Llévate mis amores, Made in Bangkok, Bellas de Noche y la nominada al Goya, Tempestad, entre otras.





A pesar de que a partir de 2012 la violencia en Ciudad Juárez ha bajado hasta un 92% gracias a los tratados que se hicieron entre las fuerzas armadas y el crimen organizado con la entrada al gobierno de Enrique Peña Nieto, este documental logra retratar perfectamente la situación actual de la ciudad y de su gente, mostrando perspectivas distintas no para justificar los actos, sino para empatizar con cada persona, para sentir cada palabra, para vivir cada perdón, para llorar con cada testimonio, para concientizar con cada caso, para hacernos un poco más humanos.





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Existen personajes que han marcado al cine nacional: los vampiros, zombies, brujas y otras criaturas que no conocías del cine mexicano. También descubre cuáles fueron las 10 películas de culto que definieron nuestro cine, pues éstas han inspirado a los nuevos cineastas.



TAGS: Documental Cine mexicano narcotráfico
REFERENCIAS:

José Luis Sánchez


Colaborador

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