Las mejores películas del genio olvidado del cine francés
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Las mejores películas del genio olvidado del cine francés

Avatar of Eduardo Beruben

Por: Eduardo Beruben

13 de agosto, 2016

Cine Las mejores películas del genio olvidado del cine francés
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Por: Eduardo Beruben

13 de agosto, 2016



Una película tiene dos componentes principales: el narrativo, que es la historia que se abordará, la trama; y la técnica con la que se llevará esta trama, sus aspectos técnicos. Para llegar a ser un gran director hay que destacar en cualquiera de estos dos puntos, aunque no necesariamente en ambos. Por ejemplo, los hermanos Dardenne nos cuentan grandes historias pero su técnica es reducida y austera, aunque esto es, precisamente, parte de su encanto y, del otro lado, las películas de Antonioni son lentas, con una trama muy ambigua pero todos sus detalles son tan cuidados que se reconoce que está viéndose una buena película.

También existen directores que coordinan los dos aspectos de una manera asombrosa: Bergman, Fellini, los hermanos Coen, Tarkovsky y una lista grande; en esta se halla un personaje que es muy respetado por quienes lo conocen y han apreciado su obra, pero que por algún motivo pasó un tanto desapercibido en los anales del cine, el director francés Jean-Pierre Melville.

Jean-Pierre Melville

Nació en París en 1917 bajo el nombre de Jean-Pierre Grumbach, en una familia judía. Desde muy temprano se apasionó por las cámaras y las grabaciones, se convirtió en un gran aficionado del cine estadounidense de los años 30 y 40. Tras la ocupación alemana sobre Francia en 1940, Grumbach se volvió un miembro de la Resistencia francesa que buscaba liberar a su país de los alemanes. Este hecho sería explorado en sus películas y marcaría su vida.  Fue durante su época en la Resistencia cuando decide adoptar el apellido con el que pasaría a la eternidad, Melville. La razón de tomar este apellido era simple, su escritor favorito fue Herman Melville, autor de Moby Dick. Entre otras operaciones y misiones, Melville fue parte de la Operación Dragoon (un importante desembarco aliado que sucedió poco tiempo después del famoso desembarco en Normandía).

Tras la guerra, Jean-Pierre decidió dedicarse a su verdadera pasión: el cine. Buscó trabajo en la industria cinematográfica francesa, pero lo rechazaron, por la cual decidió ser él mismo quien dirigiera y realizara sus películas bajo sus propios medios.

jeanpierre

Su obra no fue precisamente extensa aunque tampoco es corta, lo que es indudable es que en ella existen por lo menos 5 películas fundamentales y claves para entender y apreciar el cine. Su primer corto lo dirigió en 1945 con el nombre de "Veinticuatro horas de la vida de un payaso", en el que se muestra un poco de la vida de dos payasos famosos del circo de París de aquellos años.



En 1948 se estrena su primer largometraje, "Le Silence de la mer", una obra silenciosa y triste en la que vemos la vida de un francés y su sobrina en una casa ocupada por un coronel alemán. Melville hurgó en sus recuerdos de la ocupación y resistencia de Francia en esta película que, si bien está filmada con un presupuesto menor, ya muestra gran parte de la técnica cinematográfica de Melville y su equipo. Tras esta película, en 1950 continúa su filmografía con "Les Enfants Terribles", una de sus películas más olvidadas (que no es poca cosa en su ya menospreciada filmografía). La cinta tiene un estilo más ligero y una trama más sencilla y menos densa, trata la relación entre unos hermanos y sus amigos que desemboca en situaciones de celos.



Seis años después vino la película que le dio el reconocimiento merecido, "Bob, el jugador"; una película que fue muy influyente para el cine francés que vendría (la Nouvelle-Vague o Nueva Ola). Melville utilizó jump-cuts para editar (mismos que fueron muy explotados por Godard) y un gran uso de cámara en mano que fue muy imitado por sus seguidores (el mismo Godard, Truffaut, Chabrol). También fue la primera película en tratar un tema que sería su favorito: los criminales franceses y sus relaciones humanas. 



 En 1959 dirigió "Dos hombres en Manhattan", en la que también actúa; es la historia de dos periodistas franceses en Nueva York que se ven envueltos en un plan criminal que involucra a un miembro desaparecido de las Naciones Unidas. A esta película le siguió, en 1961, "León Morin, Priest", ambientada durante la ocupación francesa es una película muy personal y más filosófica. En esta ocasión vemos a una mujer que decide confesarse con un padre y aprovecha para criticar al Catolicismo, pero éste demuestra ser un hombre muy preparado y comienza un debate en el que se exponen puntos de vista religiosos, filosóficos y morales interesantes. Ella decide buscarlo para debatir mientras él está dispuesto a convertirla en una mejor persona.



Hasta ese momento la filmografía de Melville ya había dado muestras de su genio y figura, pero lo mejor todavía no llegaba.
En 1962 dirige la primer verdadera obra maestra "Le Doulos", una película en la que comienza a mostrar su interés en la lealtad entre criminales, sus bien coreografiadas tomas largas, su fotografía atmosférica y su fetiche por los sombreros y las gabardinas. Una película con un excelente guión (el favorito de Tarantino) y con una gran técnica tomada de los film noirs estadounidenses de los 50.

En 1966 y estrenó "El segundo soplo", en la que vuelve a mostrarnos un mundo con criminales idealizados que tienen sus principios muy claros, pero que no dejan de realizar acciones de moral cuestionable. Un año después estrenó su película más famosa, la que para muchos es su obra maestra "Le Samourai", una historia sobre un asesino a sueldo metódico y honorable que realiza un trabajo en el que muchos testigos le ven y las situaciones que le siguen a esto. Una película atmosférica y silenciosa que ha sido una influencia muy importante desde 1967 hasta nuestros días.



En 1969 llega a los cines "El ejército de las sombras", su película más cruda sobre la Resistencia francesa y sus métodos de trabajo, inspirada en hechos reales. A esta le siguió otra obra maestra y una de sus películas mejores logradas "El círculo rojo", narra la vida de tres criminales que por azares del destino se ven envueltos en un gran robo. En 1972 se estrenó "Un policía", cinta que critica los métodos duros y extremos que toma la policía para alcanzar sus objetivos. Por desgracia, Melville murió al año siguiente de un infarto al corazón, tenía 55 años. Pero había logrado estrenar seis maravillosas películas consecutivas, una racha muy respetable para cualquier director de cine y de no ser por su muerte, pudo convertirse en uno de los grandes. 

Melville no fue cualquier director y sus películas no fueron cualquier cosa. Su técnica consistió en fotografías frías y con iluminaciones dramáticas que nos adentraban en el mundo silencioso y crudo que creaba. También fue pionero de la técnica del jump cut en el montaje (que consiste en hacer un corte claro y dramático que parece emular un salto), aunque dicha técnica se le ha atribuido a Godard. Incluso en la película de 1960, "Hasta la última escapada", Godard tenía problemas para editar la película, por lo cual Jean-Pierre (que tenía un cameo en ella) le recomendó utilizar el jump cut.

mejor director francés

Muchas veces sus películas comienzan con frases filosóficas que se convierten en metáforas de lo que sucederá en ellas, pues fueron catalogadas como "cine filosófico de crimen". Su obra ha influenciado y ha sido apreciada por grandes cineastas, como Quentin Tarantino, John Woo, Nicolas Winding Refn, Jim Jarmusch y Michael Mann, entre otros. Trabajó con grandes del cine francés y europeo de su época como Henri Decae, Alain Delon, Jean-Paul Belmondo, Lino Ventura, Gian-Maria Volonté, Yves Montand y Jean-Luc Godard. Fue una figura extraordinaria que muchas veces es olvidada por amantes del verdadero cine, pero que ningún cinéfilo debería pasar por alto, pues es uno de los mejores directores de todos los tiempos.


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Luego de conocer más sobre este gran director, estas 10 películas despertarán tus sentimientos más oscuros, así como las 12 obras maestras del cine de los últimos 16 años, si eres un cinéfilo no debe perdértelas. 




Referencias: