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Lecciones que aprendimos de The O.C. antes de llegar a nuestros veintes




Cada generación tiene una serie que define el concepto de adolescencia y juventud. En tiempos ancestrales, televisivamente hablando, "Happy Days" era el ejemplo a seguir de muchos jóvenes. Con Arthur Herbert Fonzarelli, mejor conocido como "Fonzie", estableció lo cool en la cultura estadounidense. Muchos años después, "Dawson's Creek" rebeló lo agridulce de la adolescencia con James Van Der Beek y Katie Holmes. En años recientes el formato ha tenido grandes series como "Skins" y "Freaks and Geeks", pero una en particular causó mucho revuelo hace más de 10 años, "The O.C."



Ryan, Seth, Marissa y Summer. Cuatro personajes que hoy vuelven a estar en boca de todos por la reciente adición de la serie a Netflix. Ellos nos enseñaron mucho acerca de relaciones, amor, traición, venganza y perdón. La serie no es perfecta, de las cuatro temporadas, dos son legendarias y dos son dignas de ser olvidadas. En 2003 y 2004, en el pico del programa, ésta era aclamada por críticos y más importante, por jóvenes que se identificaban con la trágica vida de Ryan, el patetismo de Seth, la tristeza de Marissa y el ingenio de Summer. Sol, música y más drama del que podría soportar una serie actual, "The O.C." nos dejó lecciones que hoy continúan vigentes.

Es mejor no encajar



Ryan rompe una burbuja en la que todos se encontraban aparentemente felices. Su llegada demuestra que estar en el lugar y momento correcto no siempre es una bendición. Al ser el paria, la gente aprende mucho de él y Ryan también nota que las cosas que conoce gracias a su vida en un barrio pobre, le dan una ventaja sobre otras personas. 
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El amor no lo puede todo



Las grandes historias de amor tienen trágicos finales cuando se trata de una obra de arte. En el mundo de las series, más en las de adolescentes, la linea suponía una lucha constante entre amantes y antagonistas que desenlazaba en el triunfo del amor, en "The O.C." no pasa eso. Aunque Seth y Summer logran concretar su matrimonio, la verdadera historia de amor, la de Ryan y Marissa, termina con la muerte de ésta. Puede que haya sido por cuestiones personales de la actriz, quien abandonó la serie y por eso le dieron ese final, pero si algo queda claro es que esas escenas en cámara lenta, esos pequeños momentos en los que vimos florecer su amor, terminaron de una forma que nadie esperaba. 
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Sí puedes confiar en tus padres



Estas series muestran el lado rebelde de los hijos y la incapacidad de los padres para comunicarse con ellos. Aunque la serie tiene como protagonista a los jóvenes, los padres también son una figura importante. En esta serie, son expuestos con sus fallas y sus logros. Relaciones rotas a lo largo de los años, crímenes, adulterio y más. Llega un momento en el que parece que ellos saben aún menos qué hacer con su vida que sus hijos y se convierten en confidentes de éstos, sobre todo Sandy Cohen. 
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Siempre puedes mandar todo al carajo



Con temporadas tan largas (la primera consta de casi 30 episodios de 40 minutos cada uno), es difícil no caer en cierta repetición de temas: el extraño que quiere romper una relación o las veces que todo parece perdido para los amigos y alguien se marchará para siempre. Es la segunda de la que hablamos. Ryan regresa a Chino en distintas ocasiones, cuando parece que Orange County no tiene nada más para él, pero siempre logra cambiar su suerte de una forma u otra. Tal vez no es el mejor consejo, pero tener la determinación de terminar con ciertas personas para comenzar una nueva vida, no es fácil, pero sí posible. 
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Confiar en la nueva música



La música fue parte fundamental de la serie, muchas antes habían dado importancia a la escena creciente de Estados Unidos, y si bien en la primera temporada el rock es un buen acompañante, en la segunda con la presentación del Bait Shop, bandas como The Killers o Modest Mouse aparecieron en la serie. No se trataba de grandes y reconocidas bandas, sino de las promesas del indie rock de principios de la década pasada, bandas que hoy son conocidas en todo el mundo. 
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Ser más tolerantes



Chrismukkah es la mezcla entre Navidad y Hanukkah que los Cohen celebran para incluir las creencias de toda la familia. Al dejar atrás los prejuicios, los protagonistas siempre logran cambiar su suerte, desde la llegada de Ryan, la aceptación de las preferencias sexuales de Marissa y la misma Chrsimkkah, es en el dialogo donde crecen los personajes. 

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La serie terminó después de que dos turbias temporadas le dieron un rating muy bajo, pero hoy tenemos grandes series como Black Mirror o Game of Thrones que no te puedes perder. Incluso averigua cuáles son las mejores series que puedes ver en Netflix y así disfrutar desde clásicas series como The O.C. hasta lo más reciente. 









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Etiquetas:drama
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