Lecciones que dejó Lars Von Trier para vencer una fuerte depresión
Cine

Lecciones que dejó Lars Von Trier para vencer una fuerte depresión

Avatar of Alejandro Arroyo Cano

Por: Alejandro Arroyo Cano

15 de junio, 2016

Cine Lecciones que dejó Lars Von Trier para vencer una fuerte depresión
Avatar of Alejandro Arroyo Cano

Por: Alejandro Arroyo Cano

15 de junio, 2016



Después del estrés, uno de los sentimientos negativos más recurrentes en el humano es la depresión. Ambos malestares son potenciados por el mismo monstruo: la modernidad. Para trabajar con ambos conceptos, el aclamado director de cine Lars Von Trier realizó la perturbadora película "Melancolía", la cual dejó a miles de espectadores con más dudas que certezas acerca de esta problemática. Hay que aceptarlo, este bello poema visual es como un enorme símbolo que debe ser descifrado.

La único claro que se puede notar durante toda la película es el pesimismo y depresión de Justine. Ella es el centro de la narración y durante 136 minutos observaremos su evolución emocional con respecto a su entorno. Su vida. La película retrata justamente las razones por las que todos podemos padecer dichos malestares, claro, el relato es contado desde un punto de vista fantástico porque la genialidad de Von Trier lo obliga a hacer algo extraordinario.

melancolia / Von Trier

La transformación de Justine se puede dividir en tres etapas; la primera es durante la boda, cuando está apunto de realizar su más grande sueño. Este apartado puede ser visto como la antesala del éxito. Después sigue la etapa más larga e importante, su depresión. Por último, con el impacto del gran astro inicia su renacimiento. La explicación de cada punto y de cómo están relacionados en nuestra vida diaria parte justo de la sociedad en la que vivimos.

En la película no se plantea explícitamente, pues todo es una hermosa metáfora, pero el actual ser humano está padeciendo de una fuerte enfermedad narcisista. Para decirlo de otro modo, la sociedad nos ha ido implantando la idea de que lo más importante en esta realidad es uno mismo. Cuando constantemente nos dicen que debemos ser exitosos, nos obligan a fijar nuestra atención en nuestra persona. Los demás no importan, puesto que ellos no sirven de nada en el camino a la victoria. Lo importante es fijarnos en nuestro ser para obtener las herramientas para alcanzar el éxito.

"Para vencer la depresión tiene que destruirse por completo para volver a nacer sin ese malestar".


El resultado es que todos nos convertimos en narcisistas potenciales. Para Justine, el aparente éxito de vida era casarse. Bajo el arquetipo de la mujer perfecta, el mayor logro en su vida es tener una gran boda y ser la esposa de un hombre respetable. Eso fue lo que el mundo le dictaba y se conducía por ese camino. Así, la primera parte de la película se va en una representación del amor perfecto, de lo idealizado. Lo que pasó después fue el resultado de un gran egocentrismo.

Cuando el mundo nos dice que tenemos que mirar por nosotros, a su vez, nos imposibilita a mirar al exterior. La regla es usar a las personas externas como medio para alcanzar el éxito. Justine estuvo a punto de conseguirlo, pero se vio afectada por la consecuencia que todos podemos sufrir: la imposibilidad del amor. Sí, el ser personas narcisistas nos impide amar a los demás y como consecuencia se cae en la depresión. La protagonista de la película abandonó su boda, o su éxito, porque descubrió que en realidad no amaba a la persona con la que se iba a casar.

boda / Von Trier

Esto nos puede pasar a todos. Podemos creer que obtener un objeto, alcanzar un estatus o vivir con alguien puede ser la meta más grande. Momentos antes de hacer el sueño realidad, por ejemplo, en el amor, algunas personas se dan cuenta de que en realidad aquello no es la fuente de su felicidad. Entonces ¿qué pasó? ¿Vivimos en una mentira? ¿Luchamos en vano durante mucho tiempo? La respuesta es sí. Todo es falso, porque sólo fue una construcción de la sociedad de lo que queríamos en la vida.

Es natural que somos seres individuales, con sentimientos propios y deseos, el aceptar algo impuesto por la enorme maquinaria sociocultural puede que no responda a nuestra esencia. Pero como estamos cegados por el espíritu narcisista que ella misma implantó, nunca nos detuvimos a pensar qué era lo que en realidad se necesitaba. Porque el éxito tiene que ser ahora y no se puede perder tiempo, porque eso significa una pérdida monetaria. Hay que aceptar lo primero que se presente como verdad y lanzarse a la carrera de alcanzarla.

Cuando descubrimos que aquello no es la felicidad, y lo que es peor, que no podemos amar porque toda la vida, vivimos pensando en nuestra persona cuando llega la depresión. Justine tiene que lidiar durante toda la película con la imposibilidad de amar. A partir de la renuncia de su boda, el discurso se vuelve netamente egocéntrico. Todo tiene que girar en torno a ella. Incluso las personas que la rodean viven en función de su persona. Su problema nunca parece tener fin, porque el mundo vuelve a alimentar su extremo narcisismo e intensifica su no amor por los demás. 

depresión / Von Trier

Lo paradójico está en que la depresión surge cuando no existe un amor hacia los otros, pero justamente se está así porque sólo se piensa en uno mismo. Parece algo extraño, pero si se piensa bien, las personas que sufren de una fuerte depresión sólo se concentran en sí mismos y en su dolor. Se separan del mundo y se convierten en el centro de toda atención. Al decir "estoy deprimido", piden atención a gritos. Con este acto lo único que se hace es fomentar su individualismo patológico y alimentar la fuente de sus malestares. 

La mejor medicina para la depresión que mostró Von Trier en "Melancolía", es la llegada de un desastre que obligue a la persona a dejar de verse a sí misma para abrir los ojos a lo que está a su alrededor. El director lo hace de una manera muy salvaje, porque la forma en que motiva a Justine para salir de su pesar es mediante la destrucción de la Tierra. Al acercarse un desastre apocalíptico, el sentimiento narcisista se pone en peligro porque el mundo que lo sostiene va a desaparecer. 

renacer / Von Trier

Si quieres conocer las lecciones de sexo que dejó Lars Von Trier con su serie "Nymphomaniac", da click aquí.

Con el impacto del planeta Melancolía culmina la transformación de Justine. Von Trier presenta una metáfora de fénix. Para vencer la depresión tiene que destruirse por completo para volver a nacer sin ese malestar. Nuevamente se aclara que este discurso es el resultado de la posibilidad de contar historias extraordinarias en el cine y quienes sufren de una depresión no tendrán que morir para aliviarse. Lo que intenta expresar el director es que para enfrentar esta enfermedad narcisista es necesario dejar de ponerse a uno mismo como el centro del universo, y si es posible, comenzar a amar lo que está alrededor. La depresión se cura con abrir los ojos y vivir fuera de sí.

Si te quedaste fascinado con el trabajo de este director, puedes dar click aquí y conocer todas sus películas, que son esenciales para entender su pensamiento simbólico. Si quieres conocer a otro director igual de bueno, cuya característica radica en que puede incomodarte al extremo sin actos extremadamente agresivos, da click aquí. También puede que ya tengas suficiente de cine y quieras algo más, en ese caso, puedes reflexionar sobre la nueva aplicación que se puede convertir en el mejor consejero de amor. 







Referencias: