La película que debes ver si estás solo y no le encuentras sentido a tu existencia

Martes, 13 de junio de 2017 9:06

|Magali Montero



“Quizá la evolución es el proceso de saber mejor”
Kim


Para muchos la idea de estar perdido adquiere dimensiones trascendentales. Para otros no se trata de estar perdido sino de encontrar el camino, un camino. Tal vez este no sea el único y exclusivo tema en el que se indague desde la óptica del cine contemporáneo asiático, pero parece ser un tópico universal que se explota en la cinta coreana Náufrago en la Luna (Hae-jun Lee, 2009).





Hae-jun Lee hace de Náufrago en la Luna una película entretenida, por momentos emocionante, por otros hilarante. Pero también es dura, pues habla de la realidad de algunos surcoreanos. Sus personajes son auténticos y trascienden hasta cierto punto su límites ficcionales. Dos jóvenes que viven atrapados en sus circunstancias, en una Corea del Sur que cuenta con casi 50 millones de habitantes pero que se sienten completamente alienados y solos, pues lo están.


naufrago en la luna


La economía surcoreana es una de las más poderosas del mundo. Se trata de un país desarrollado, en constante crecimiento. Un país donde el consumo de bienes materiales como aparatos electrónicos (computadoras, teléfonos celulares) es muy alto. En semejante contexto, la exigencia educativa y de capacidades laborales es muy elevada. Es muy común que en estas economías la exigencia y la competencia de capacidades lleven al límite a sus habitantes, los desborde, e incluso llega a pensar en el suicidio como la única solución.


naufrago en la luna


Tal es el caso Kim, un joven de no más de 25 años que ha pedido un empréstito a Préstamos Privados Dinero Feliz, quien tiene una deuda de 210 millones de wons. Él se siente abatido por esta deuda, lo inunda. ¿Cómo pagarla? ¿Qué hacer ante esta situación? Kim no le ve salida. La única solución que se vislumbra es tirarse al río Han desde un puente. Entonces se tira.


naufrago en la luna


De pronto aparece en una isla, pero no en una isla remota y paradisiaca. Es una isla llena de basura que se encuentra en medio de todo, rodeada de la ciudad. La decepción lo embarga.  ¿Cómo es que un país que se encuentra entre los más avanzados tecnológicamente y entre los mejor comunicados, un hombre se quede náufrago en una isla en el centro de una ciudad? Es evidente que no por la capacidad de comunicación, de medios de comunicación, esta sea una sociedad que se comunica efectiva y afectivamente.

Kim al mirarse solo en la isla se pregunta: “¿Qué soy? ¿Un náufrago?”. Con esta pregunta empieza una aventura de supervivencia con situaciones que sumergen al espectador en la congoja y en la risa enternecedora, mediante la simpatía por un hombre que sólo quiere sobrevivir en esa isla desolada rodeada de todos.


naufrago en la luna


Las penurias definen su situación. El suicidio es una idea constante. Prepara el lugar y la forma en la que lo hará, pero nunca es capaz de hacerlo. Al parecer tiene más miedo de morir que de (sobre)vivir en la isla. En una de sus exploraciones por el lugar encuentra un sobre de fideos instantáneos con judías negras con un condimento que lo obsesiona. Esto le dan un motivo para seguir viviendo. Los simples fideos pasan a ser los fideos instantáneos con judías negras sabor esperanza.

Mientras Kim trata de sobrevivir en la isla, en algún lugar cercano al río vive una misteriosa joven, también llamada Kim, quien lleva tres años sin salir de su habitación. Su computadora es uno de los aparatos que le permiten tener contacto con el exterior. Le trae la Luna y la soledad que ésta representa. Cada verano y otoño, cuando se hace un entrenamiento de Defensa Civil, la ciudad se queda sola. Entonces ella aprovecha para echar un vistazo con su cámara. Así se percata del mensaje escrito en la arena de la playa: “HELP”.  Busca con su lente por toda la isla y por fin puede ver a Kim, a quien identifica como un extraterrestre que está tratando de comunicarse con los habitantes de la Tierra.


naufrago en la luna


Tras observarlo por un tiempo, decide dejarle un mensaje. Ambos terminan enfrentándose uno al otro, enfrentando sus miedos más profundos. Enfrentado sus soledades, atreviéndose a vivir y a tener esperanza. Una metáfora del sentimiento de alienación y de desesperanza que la vida procura en el aislamiento, el desencuentro con el otro y las vicisitudes de la contemporaneidad. Una película que indaga en el subconsciente humano como forma de autodescubrimiento en la figura dual de un mismo nombre. La identidad dividida en dos individuos disímiles pero afines y en el mismo contexto, quienes atraviesan a su manera la misma senda.


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Todo película, o al menos las que apuntan a un entendimiento de los aspectos más complejos de la humanidad, dejan algo a su paso. Una suerte de enseñanza por medio de dudas existenciales, filosóficas, humanistas. Más allá de las respuestas respuestas o las soluciones, lo ideal es quedarse con las preguntas. Como en el caso de la más reciente ganadora de la Palma de Oro de Cannes, The Square, un experimento social que cuestiona los valores humanos y el arte moderno.

REFERENCIAS:
Magali Montero

Magali Montero


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