El día en el que la devastación bélica se convirtió en arte cinematográfico

lunes, 13 de marzo de 2017 13:32

|Jose Luis Anaya


En tiempos posteriores a la Segunda Guerra Mundial se vivía una realidad muy cruda y devastadora; por lo que el cine buscaba capturar el sentir de las sociedades que fueron victimizadas e incluso aquellas que necesitaban un bálsamo ante los dolores del mundo. Italia formó parte de los países del eje bélico, sufrió muchas decaídas y devastaciones, pero lo que resultó difícil de creer, fue el impulso y la necesidad de poder narrar historias cinematográficas en las que se plasmara la realidad —cuando bien pudieron realizarse a través de documentales—, desde una perspectiva sin teatralidades, sin momentos falsos, que mostraran los conflictos durante la Segunda Guerra Mundial. 

Es así como surge el Neorrealismo Italiano, un término usado por Norberto Barolo, intelectual de la época, para referirse a la película francesa de Marcel Carné, "El Muelle de las Brumas" de 1938, y fue el movimiento cinematográfico más importante e influyente de la historia del cine, pues resultaba sorprendente que de la devastación y la tragedia pudiera surgir una nueva forma de arte cinematográfico. Los representantes más notables de este tipo de cine fueron Roberto Rossellini, Luchino Visconti, Vittorio de Sica, Giuseppe De Santis y Michelangelo Antonioni. No era un realismo que tuviera que ver con la época del cine mudo italiano, sino que el prefijo “neo” no se refería a las obras nuevas del cine, sino a la nueva realidad de la vida nacional que se convirtió en el tema por excelencia de esta corriente cinematográfica. El neorrealismo cambió la visión del séptimo arte como forma de distracción, para volverse un arma que tuviera la función de crítica social a la situación de la posguerra que vivió y sufrió Italia.


neorrealismo en el cine italiano


Junto al neorrealismo aparecieron dos corrientes cinematográficas con el mismo denominador común: la oposición al cine propagandístico del régimen; la primera, es la llamada corriente de los calígrafos, en la que se destacó el director Alberto Lattuada ("Giacomo, el idealista", 1943), y cuyo rasgo principal era la adaptación de obras literarias antiguas al medio audiovisual; la segunda, es la línea de la objetividad documental, denominada así por su enconada crítica a la objetividad oficial —marcada con la figura del héroe— que llevaban a cabo.

Ahora, para entender a este movimiento, se deben analizar ciertos elementos fundamentales que forman parte de su esteticismo como:



El contenido 

neorrealismo italiano


Para entender el contenido del cine neorrealista hay que hacer una pequeña reflexión sobre su antecedente inmediato; es decir, la cinematografía italiana del período que abarca entre 1930 a 1943, marcada por el signo del fascismo y la censura. El arte cinematográfico no podía levantar un vuelo sostenido más allá de la atenta vista de sus guardianes; las películas no podían mostrar la delincuencia o la pobreza, y tampoco estaba permitida la sátira; se trataba de dar la imagen de una nación intachable y perfecta, al estilo del Imperio de las Fasces Littore. Las producciones, por lo tanto, debían ser constreñidas a historias sin trasfondo social, con un simple fin de divertimento y siempre utilizadas como instrumentos de propaganda del régimen “ad maiorem gloriam duci”.


El estilo

neorrealismo en el cine de italia


En este campo también se produjo una ruptura total con el cine elaborado hasta 1945. Se pasa del espectáculo, las estrellas, y los grandes estudios —estilo desarrollado por Hollywood y el régimen había intentado copiar burdamente—, a un “nuevo cine” que sacrificaba la perfección técnica a favor de la eficacia de la expresión directa. En términos generales, las innovaciones que introdujeron los cineastas neorrealistas al lenguaje audiovisual fueron, entre otras, las siguientes:


El sentimiento sobre la imagen 

cine neorrealista italiano


Si se sigue la línea del cine de Charles Chaplin, el neorrealismo da más importancia a los sentimientos que a la composición icónica, pero sin despreciar ésta. Se otorga mucha importancia al guión como foco primordial de expresión, por lo que el peso de los diálogos es fundamental. Suelen utilizar el dialecto —Italia posee muchos— como forma de lenguaje más esencial y más auténtico, lo que conecta a la perfección con la idea de retratar la realidad tal y como la perciben.



La muerte del actor

cine neorralista italiano


Se basa en la idea, ya mencionada, de presentar la realidad sin ningún artificio. Por lo que no es de extrañar que uno de los “estandartes” del neorrealismo fuera el de "¡Abajo las estrellas!". El cine, como ya había experimentado Frederich Murnau, no necesita de actores, sino de hombres y mujeres —técnicamente los llamaban “tipos”, al más puro estilo costumbrista-naturista de Zola o Galdós, en vez de actores— que narren su vida, que no actúen, sino que se comporten como son y se encarnen a sí mismos. Se trata de una ecuación de base paritaria: ser = parecer. El actor, nos dice el neorrealismo, no debía existir, pues cada uno debe ser el intérprete de sí mismo, y querer que un hombre recite lo que experimenta otro es falsear la realidad. Quizá la huella soviética es más palpable en esto que en ningún otro momento de la historia del cine.



De necesidad virtud 

neorrealismo italiano


Bien podría ser el lema de esta decisión actoral, ya que también hallamos como razón de esta ausencia de profesionales del arte de Talía (era una de las dos musas del teatro, la que inspiraba la comedia y la poesía bucólica), la derivada de la imposibilidad de pagarlos, debido a la pobreza en la que Italia se vio sumida en la posguerra. Por esta misma causa, los medios de realización eran muy sencillos y sobrios.



Dos nuevos tipos: la mujer y el niño

cine neorralismo italia

El cine neorrealista, como hemos comentado, utiliza arquetipos, en vez de actores. Introdujo, además, dos que no eran muy utilizados en el séptima arte; el primero de ellos fueron las mujeres, debido a que durante los últimos años de la guerra, el cine italiano apenas contaba con intérpretes femeninas, y después se integraron los niños.


El recurso de la improvisación

cine italiano neorrealista


Es un recurso indispensable de este estilo cinematográfico, ya que para describir la realidad hay que entender su naturaleza dinámica. Por ello, no hay rigidez, todo es flexible y cambiante. Ejemplo de esto es la película "Paisá" (1946, Rossellini), en la que el director únicamente dejó preestablecido, antes de grabar, el lugar del rodaje. Después hizo transportar allí todo el equipo, reclutó actores no profesionales en el momento y realizó entre ellos encuestas para precisar el curso que debía seguir el argumento.


La posición moral

cine neorrealista-italia


Es el alma mater que mejor define este movimiento. Todas las cintas expresan una fulgurante necesidad de sinceridad, de descripción cruda de la realidad, y siempre con un fin didáctico a nivel moral. Muchos de los directores neorrealistas eran cercanos al Partido Comunista Italiano, que tantos fieles arrastró durante décadas en aquel país. El cine neorrealista tiene una serie de principios morales que siguen una línea de origen cristiano.


El sentido de protesta

neorrealismo en el cine


Cuyo objetivo era impulsar el séptima arte no como una forma de entretenimiento, sino como método de crítica, como instrumento político. El Nuevo Realismo pretendía hacernos reflexionar sobre nosotros, nuestras creencias y prejuicios, y romper el muro que separaba la Italia deprimida de la próspera modernidad.


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El mundo cinematográfico es tan basto, que durante décadas ha explorado en distintos géneros y ha combinado diferentes disciplinas, pero si quieres convertirte en un conocedor, entonces estas son las 8 grandes películas que debes ver y jamás encontrarás en Netflix.


REFERENCIAS:
Jose Luis Anaya

Jose Luis Anaya


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