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11 películas de terror españolas que son mucho mejores que las norteamericanas

23 de marzo de 2018

Eduardo Limón

De 'Tesis' a 'El Habitante incierto', pasando por 'El Orfanato', seguro no podrás dormir viendo esta lista...



Encontrar una buena película de terror es una tarea muy complicada si tus únicas referencias para ello son: 1) el cine norteamericano, 2) cantidades extremas de sangre en toda la pantalla y 3) Netflix. Si de verdad esperamos que las salas comerciales y enfocadas al
blockbuster
estadounidense nos regalen una joya de este género, pueden pasar algunos años para dicha empresa; asimismo, si creemos que a más sangre mayor calidad de impacto, y que en plataformas de 
streaming
 no especializadas podríamos encontrar alguna alternativa más allá de 
#Exorcismo
. Si después de darle 
play
 a alguna película de tales catálogos o ir al cine con la firme esperanza de no dormir, no has logrado de hecho hallar lo que buscabas, sabes perfectamente a lo que nos referimos.
 


Sabido es también que, si buscamos un
film
terrorífico que de verdad nos cause escozor y cero ganas de estar en nuestro hogar con las luces apagadas, podemos recurrir sin problema alguno a la cinematografía europea. Un nicho que incluso en sus producciones dramáticas o de comedia sabe exactamente cómo dejarnos con un pequeño sobresalto en el corazón. Sobre todo después del éxito de culto que ha tenido, propiciado y significado por la opera prima de Alejandro Amenábar: 
Tesis
. Un
thriller
que es imposible que caduque y el cual sentó las bases para el cine más tenso en nuestro idioma; para ése que no necesita ser hablado en inglés ni requiere un héroe musculoso que se llame Jack, James o John.
 



Así, una recopilación de las 11 películas de terror provenientes de España, que resultan una completa exquisitez para los amantes del profundo pavor. Un deleite para los que buscamos cosas diferentes y que sí quiten el sueño, no infantiladas.
 

 

-

Mientras duermes 
(
Jaume Balagueró, 2011)


¿Hay fantasmas? No. El humano juega contra sí mismo.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Muy probablemente.
 

¿Fantasía? No. Completa realidad.
 


 


-

La habitación del niño 
(De la Iglesia, 2006)
 


¿Hay fantasmas? Sí.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? No, pero eso no demerita el resto del trabajo en este filme.
 

¿Fantasía? Quizá. Depende totalmente en cuántas dimensiones crees.
 


 

-

El habitante incierto 
(Guillem Morales, 2005)
 


¿Hay fantasmas? Dudoso e incierto.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Por supuesto que sí; en caso de que no, por lo menos un sobresalto que puede traducirse en paro cardíaco.
 

¿Fantasía? Definitivamente no.
 


 

-

La monja 
(Luis de la Madrid, 2005)
 


¿Hay fantasmas? No.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Sí. Aunque en cierta medida predecible, este 
slasher
 logra su cometido como pocos en habla hispana.
 

¿Fantasía? Sí –y realidad también.
 


 

-

El espinazo del diablo
 (Guillermo del Toro, 2001)
 


¿Hay fantasmas? Sí.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Siempre.
 

¿Fantasía? Escenarios paranormales en un suceso histórico bien conocido.
 


 

-

Los sin nombre
 (Jaume Balagueró, 1999)
 


¿Hay fantasmas? Hay fuerzas ocultas que no pueden ser reveladas; por respeto al 
spoiling
, sobre todo.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Por supuesto.
 

¿Fantasía? Cuestionable.
 


 

-

¿Quién puede matar a un niño?
 (Ibáñez Serrador, 1976)
 


¿Hay fantasmas? No.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Por supuesto. Nada más aterrador que niños iracundos y buscadores de venganza.
 

¿Fantasía? Absolutamente no. Esto puede ocurrir en cualquier segundo.
 


 

-

El orfanato
 (Bayona, 2007)
 


¿Hay fantasmas? Sí.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Definitivamente.
 

¿Fantasía? Algo hay de ello, siempre en buena comunión con el terror y el suspenso.
 


 

-

La comunidad
 (De la Iglesia, 2000)
 


¿Hay fantasmas? No. Una vez más, es la historia del hombre y sus sistemas lo que pone en peligro a la especie misma.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Sí, en buen
mix
con el humor negro.
 

¿Fantasía? Para nada; la avaricia humana puede tocar estos confines.
 


 

-

Musarañas
 (Juanfer Andrés y Esteban Roel, 2014)
 


¿Hay fantasmas? No, sólo los demonios de una infancia traumatizada.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? Sí.
 

¿Fantasía? No. En el contexto de una España reprimida de los 50, esta cinta muestra los extremos factibles de las fobias, ansiedades y deseos humanos.
 



-

Una vela para el diablo
 (Eugenio Martín, 1973)
 


¿Hay fantasmas? Sólo los del franquismo.
 

¿Logra un grito sincero en más de una ocasión? No, pero provoca cosas más interesantes.
 

¿Fantasía? Ni un poco. En una era de oscurantismo en la España contemporánea, resultó ser una de las más contundes metáforas de lo que era la política y la sociedad españolas.
 



-

Llenas de fetichismos, problemas políticos encubiertos, abstracciones y estéticas sin miramiento alguno hacia la sanidad mental, estas cintas son la ejemplificación perfecta de que el terror en español no pide nada a cualquier otro. 
 Aunque, si te parece que esto es una exageración, quizá quieras leer sobre estas 5 películas internacionales que demuestran que el género del terror aún nos puede quitar el sueño y otras 10 películas de terror para ver en YouTube que son mejores que cualquiera en cartelera.


TAGS: Cine de arte Cine de suspenso Terror
REFERENCIAS:

Eduardo Limón


Editor de Moda

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