5 películas que todo aspirante a periodista debe ver por lo menos una vez en su vida

Martes, 24 de octubre de 2017 13:24

|Adolfo Uriarte

El cine ha abrazado al periodismo y dado claras muestras de empatía hacia estos seres “preguntones desfachatados, carismáticos obstinados”

Durante décadas el periodismo se ha convertido en un oficio determinante para definir el rumbo y la mentalidad de una sociedad mediante la información proveída a la población, que de resultar falsa o maniatada puede acarrear resultados nefastos para el objetivo común de construir una ciudadanía mejor informada. Arma infalible para la construcción de héroes o villanos en todos los ámbitos del quehacer social, además del peligro de sufrir algún daño por sus denuncias, el periodista tiene en la palma de su mano una responsabilidad única e invaluable: informar con veracidad los destinos y decisiones de los más poderosos. Su arma es cuestionar y erradicar el letargo social informativo que deriva en abuso de poder; provocar debates, abrir caminos y puertas hacia una posible solución, su principal fin. El periodismo es uno de los oficios más incómodos para los renuentes al cambio, pero sin duda indispensable para la construcción de una mejor sociedad, para la gestación de una rebeldía con causa.

El cine, como todo espejo del estado de las cosas, ha abrazado el oficio del periodismo y dado claras muestras de empatía hacia estos seres “preguntones desfachatados, carismáticos obstinados” que para bien o para mal han sacudido conciencias en situaciones que demandaban más de una explicación. También ha cuestionado el oficio, desde sus mecanismos o su manipulación a veces sin escrúpulos. En más de una ocasión en la pantalla grande “el cuestionador salió cuestionado” y no siempre quedó bien parado. No obstante, en el séptimo arte pueden hallarse ciertas claves del oficio y que a alguien como tú, estudiante o periodista en formación, seguramente encontrarás más que edificantes. Por eso a continuación te presentamos 5 películas que te ayudarán a entender mejor el periodismo, sus armas, sus fallas, su invaluable importancia. Después de verlas podrás valorar y juzgar de mejor manera uno de los quehaceres más importantes de la sociedad y, como sucediera en el buen periodismo, tendrás para ti mismo muchas preguntas, muchas.


El ciudadano Kane [Orson Welles, 1941]



La llamada por muchos mejor película de la historia tiene como tema central la búsqueda “inútil” de un grupo de periodistas por encontrar el significado de la última palabra que pronunció el magnate del periodismo Charles Foster Kane (Orson Welles) antes de morir: "Rosebud". Redundante sería listar los méritos técnicos que llevaron a esta joya a evolucionar el lenguaje cinematográfico, ya que en su tratamiento persiste algo mucho más profundo: ¿se puede entender y juzgar la compleja vida de un hombre por medio de una sola palabra? Una pérdida de tiempo que los personajes de la ficción nunca comprendieron al igual que Kane, quien utiliza su poder mediático para destruir reputaciones a diestra y siniestra en pro de una ridícula ambición política. Al final de cuentas quedan planas que llenar, sin importar lo infantil del motivo, tan infantil como el significado de “Rosebud”.


Canoa [Felipe Cazals, 1976]



Pocas veces el cine mexicano le ha entrado al periodismo (de forma sería), pero cuando lo ha hecho los resultados han sido notables. El legendario Felipe Cazals lo logró con esta conmovedora obra que narra el homicidio de tres trabajadores de la Universidad de Puebla, en septiembre de 1968, quienes, luego de ser confundidos por estudiantes y tachados de comunistas, fueron vapuleados por los habitantes de la comunidad de San Miguel Canoa. En un momento en que el país era un hervidero de prejuicio hacia la comunidad juvenil, Cazals narra a manera de reportaje los motivos (la ignorancia, la manipulación de los medios oficiales, la castrante mentalidad eclesiástica) que detonaron uno de los pasajes más obscuros de la época moderna de México. Estás de suerte, como puedes apreciar arriba, la cinta está disponible en YouTube.


Masacre en Columbine [Michael Moore, 2002]



Ejemplo claro y magistral de cómo se realiza una labor periodística, sustentada, sólida y con su toque manipulador. El obstinado documentalista Michael Moore utiliza como pretexto la masacre de decenas de estudiantes en Colorado, en 1999, para cuestionar de manera dolorosa el gusto de los vecinos del Norte por las armas; así como el morbo y el miedo que provocan los medios de comunicación como arma de represión social. La entrevista que hace el director al actor Charlton Heston en la escena final es todo un doctorado de lo que se debe hacer y no en una entrevista. Pero funciona.


Frost / Nixon [Ron Howard, 2007]



Injustamente menospreciada en la filmografía del laureado director Ron Howard, a pesar de tratarse de una de sus mejores obras, esta película es un festín de entrevistas incómodas y preguntas pujantes con las que el incipiente presentador de televisión David Frost (Michael Sheen) vapuleó —y terminó de humillar— al expresidente Richard Nixon (Frank Langella), luego del bochornoso escándalo de Watergate que lo obligó a renunciar a su puesto. A pesar de que Frost salió airoso en su duelo ante el imponente político, se expone ante el espectador la posibilidad de cuestionarse cuáles son los verdaderos motivos que mueven al periodismo: ¿la necesidad de atención o la búsqueda de una verdad siempre relativa? Imperdible.


Spotlight [Tom McCarthy, 2015]



Valiente y muy necesaria película que le robó a El renacido [Alejandro González Iñárritu, 2015] el premio gordo en los Oscar de 2016. Spotlight narra la historia de la seria y extensa investigación que realizó una división de reporteros del periódico Boston Globe sobre abusos sexuales que durante años cometieron decenas de curas contra infantes en aquella ciudad. El compromiso y la pasión de cada uno de los implicados para desatar la escandalosa cloaca de mentiras y corrupción son ejemplos que todo aspirante a periodista debe seguir.

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Adolfo Uriarte

Adolfo Uriarte


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