Por qué 'Star Wars' debe morir antes de convertirse en una historia absurda

Miércoles, 6 de diciembre de 2017 16:57

|Alonso Martínez

Si Disney continúa creando filmes sobre Star Wars, aquella hermosa melancolía que nos hace ver las nuevas obras, se convertirá en una absoluta pesadilla.


¿Sabías que Una nueva esperanza en realidad sólo se llamaba Star Wars? No tenía el mote de Episodio IV, tampoco era la primera parte de una trilogía y jamás fue pensada como el inicio de una enorme saga (aunque así lo haya admitido George Lucas); era una simple historia escrita por un joven director que apenas comenzaba su camino por Hollywood y que decidió usar un cuento que se le ocurrió cuando era pequeño para llevar a las personas a otro mundo.


Nadie imaginaba que fuera a convertirse en un éxito, pero tal fue su recepción que los productores insistieron en crear una segunda parte: El imperio contraataca. Este fue el punto en el que todo explotó.



En aquella época en la que las secuelas superaban constantemente a sus primeras partes, Imperio se convirtió en una obra máxima de la cultura popular. Aquel giro de trama que revelaba que Darth Vader era el padre de Luke se transformó en un momento que veríamos repetirse una y otra vez en televisión, y el fantástico trabajo realizado por Irvin Kershner (quien fungió como director después de que Lucas afirmara que estaba «demasiado cansado») establecieron la franquicia que actualmente está lanzando una película cada año.


Sin embargo, la tercera parte de esa trilogía (de nuevo en manos de Lucas), nos sirvió como un ejemplo de lo fantástica que puede ser una pequeña saga de ciencia ficción mezclada con fantasía y el horrible producto banal para niños y familias en el que puede convertirse. El regreso del Jedi está lejos de compararse con sus primeras dos partes. Al integrar el juguete infantil llamado ewok a sus líneas, junto con un guión flojo y predecible por parte de Lucas, que en ese punto pareció abusar de todo lo que habían construido las cintas anteriores, la obra resultó molesta para algunos fans, pero fue lo suficientemente impactante como para marcar un hito en la cultura popular.



Y ahí es cuando viene el error...


Todos pensaron que había terminado. Los fans se conformaron con crear sus propias historias tratando de crear un trasfondo y un desenlace humano para cada uno de los involucrados, sólo los ewoks tuvieron sus propias películas y nadie podía exigirle más a Lucas. Aunque no conociéramos el pasado de Leia o de Han Solo, el mundo estaba conforme.


Pero no fue suficiente para Lucas. Según su leyenda, siempre pensó en Star Wars como una saga con precuelas y más secuelas (aunque en realidad eso no fuera cierto), así que decidió emprender su misión de presentar los "primeros" tres episodios. Hoy, La amenaza fantasma, El ataque de los clones y La venganza del Sith son considerados para algunos, capítulos apócrifos a la historia original, que arruinaron todo lo que construyeron las películas originales. Cintas que estuvieron llenas de secuencias sobre política que nada tenían que ver con la trama principal y que integraron conceptos como los midiclorians y personajes como Jar Jar Binks, echando a perder todo lo que habían creado.



Aunque algunos de los fanáticos creen que son buenas, la mayoría descartaría la idea de verlas, no sólo por las malas actuaciones ni el lamentable guión (que demuestra que los mejores trabajos de Star Wars son aquellos en los que Lucas no tomó todas las decisiones), sino porque son un verdadero sacrilegio en contra de todo lo que había nacido hace varias décadas. Muchos comenzaron a arrepentirse de emocionarse por las precuelas y comenzaron a pensar que quizá lo mejor era que nunca hubiese otras historias apartes a la trilogía principal. Las incongruencias en las historias, lo forzado que se veía tratar de unir las películas antiguas con las nuevas y lo idiota que parecía el universo después de arruinar a Darth Vader, hicieron de esas obras insoportables.


Todo esto resultó bastante irónico, ya que desde un principio George Lucas dijo en video: «Es posible arruinar estas cosas».



Pero nadie aprendió la lección.


No pasaron más de 10 años antes de que a alguien se le ocurriera levantar de nuevo la franquicia. Disney decidió comprar los derechos de Star Wars, mandando al demonio a George Lucas, quien aceptó fácilmente, y se decidió que J.J. Abrams, quien le dio una segunda vida a Star Trek, tomara el mando.


Y todo salió bien... dentro de lo razonable.



The Force Awakens y Rogue One recibieron buenas críticas. La primera fue juzgada ligeramente por asemejarse en exceso a la película original, pero en general fue considerada una salvación digna de la franquicia, mientras que la segunda resultó como el ejemplo perfecto de qué tan grande puede llegar a ser una historia ajena a los personajes principales. Disney se encuentra seguro de sí mismo y apunta a crear tramas legendarias. El único problema es el siguiente:


¿Qué pasará cuando lleguemos al episodio XI?


Disney ha expresado que, sin importar qué se necesite, todos los años lanzarán una película de Star Wars. El próximo lanzamiento es Solo, un filme enfocado exclusivamente a Han Solo. Pero... ¿de verdad lo necesitamos?


Parte de la magia del personaje es el misterio que reside tras de él. Han Solo viene de una tradición de héroes que no necesitaban trasfondos para funcionar y cuyo arco de desarrollo era sencillo y mítico, ¿por qué arruinarlo con una precuela? Al tratar de hacerlo, Disney estaría caminando por la cuerda floja, arriesgándose a tirar a la basura toda la leyenda creada por el pasado (la cual ya se vio afectada con un Harrison Ford de gran edad en The Force Awakens). Pero no sólo eso; si el universo continúa expandiéndose más allá del episodio IX... ¿qué le pasará a la historia original?



Por ahora todo gira en torno de Luke, y aunque Rey es un nuevo personaje, Daisy Ridley ha asegurado no querer participar en más cintas, sin embargo, la ambición de Disney podría hacer que haya más episodios hasta que el mundo se harte de Star Wars. Así que, podríamos estar a punto de ver cómo esa franquicia es destruida una vez más. Se perderá en el olvido el mito de Darth Vader y los Skywalker mientras que otras historias tratarán de ser vinculadas forzosamente a sus historias. También puede pasar que veamos decenas de precuelas innecesarias o spin-offs que resulten más como las películas de los ewoks que como Rogue One. Si algo hemos aprendido de los grandes estudios es que en cualquier momento una película legendaria puede ser arruinada.


Claro, esta nueva trilogía podría resultar perfecta. La historia de los Skywalker quizá termine de forma digna, salvando así las precuelas, dándole una forma más sólida a la trama general, pero si la liga que mantiene todo junto sigue estirándose con más cintas de personajes legendarios, una extensión de la saga original o un nuevo protagonista, todo resultaría absurdo.


Al final, Disney no tendría la culpa, ni George Lucas, sino la audiencia, quienes seguirán comprando boletos y recibiendo filmes mediocres sólo porque el título de la cinta dice "Star Wars". Al parecer nadie ha podido superar aquella magia que nació hace 40 años y que quizá todos ya debimos olvidar.


Mira el trailer para The Last Jedi:


Alonso Martínez

Alonso Martínez


Editor de Cine
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