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El discípulo: la película que logra burlarse de la religión de una manera inteligente

3 de agosto de 2018

Víctor Daniel López VDL

Te presentamos la reseña de"El discípulo", la película del director Kirill Serebrennikov con la que logra atacar a la religión y la iglesia

Texto escrito por Víctor Daniel López 




El discípulo”, película del director ruso Kirill Serebrennikov, logra crear una excelente crítica a la religión ortodoxa, pero también a la cristiana y católica, al fanatismo en el que a veces se cae, y a su libro sagrado, la Biblia, el que muchos toman sus escrituras de forma imposiblemente literal.



La película se centra en Venya, un joven adolescente que comienza a tener problemas en el colegio al adentrarse en la nueva religión que ha decidido adoptar, en un país y en un tiempo donde la mayor parte de la población ya es atea, y la religión, sobre todo la católica, parece ser parte de un pasado lejano. Con una repentina sed espiritual, y, cargando su Biblia a todos lados como si fuera su escudo contra esta situación, se enfrenta a un mundo inmerso en un superficialismo material, estético y social (representándose por igual una crítica a esta falsa realidad). De esta forma, el protagonista crea una burbuja en la que se protege con las palabras sagradas que dictaminó aquel Dios en el que cree, y cuya verdad es la única aceptable.




El guion se basa una obra de teatro alemana, “Märtyrer”, del escritor Marius von Mayenburg, y ahora el director logra un gran resultado con las actuaciones de Viktoriya Isakova, quien representa a Elena, la maestra de biología de la clase de Venya, una mujer científica y quien basa sus creencias en la historia, en Darwin, la evolución, el Big Bang, resultando así la contraparte de Venya. Por lo tanto, ambos se ven enfrentados en numerosas ocasiones a debates fuertes y peleas intensas, pero también a momentos cómicos, sarcásticos y llenos de ironía.


La película es una acusación a la religión por querer controlar la mente del mundo, a todos aquellos que se creen “profetas” o con una voz para imponer normas a la sociedad y al mundo, cuando lo único que logran es confundirla más, y hacerla perderse, para así seguir obteniendo ellos poder y riqueza.



El fanatismo y locura de Venya van en tal aumento, que comienza a personificársele como un tipo de “mesías”. El joven se cree hijo de Dios, capaz de curar, de transmitir la palabra, de hacer milagros y obrar por la gente, pero son las escenas cómicas, que sin duda harán reír al espectador, las que usa el director para burlarse de la iglesia, de la manera más sutil e inteligente que se pudiera hacerlo. Con este filme, Kirill Serebrennikov no sólo se ríe de las instituciones e instrumentos religiosos, sino que también ataca profunda y severamente la manipulación que de ellas nace, aprovechándose de la gente.


El discípulo”, además de generar controversia y diversas reacciones, ha sido merecedora de numerosos premios como el François Chalais, el reconocimiento al mejor compositor europeo en el Eurpean Film Award, el premio de la Audiencia en el Biografilm Festival y el premio a Mejor Director en el Sochi Open Russian Film Festival. Este año estuvo nominada a Mejor Película en el Asia Pacific Screen Awards, así como fue entre las participantes por el Hugo de Oro en el Festival Internacional de Cine de Chicago.



Tiempo después, el director fue detenido por “malversar fondos públicos en Rusia”, a lo que muchos cuestionan esto, asegurando se trata de una censura a su cine. Acerca de su película, Kirill Serebrennikov comenta: “En Rusia, la religión está en todas partes, así como en Estados Unidos: los predicadores han tomado el control de la televisión. La religión se ha convertido en una segunda ideología oficial y controla la mente de todo el mundo. Es un dogma confuso, que difunde el oscurantismo. Los rusos prefieren tener un líder a quien seguir, en vez de pensar por ellos mismos. Aunque la Iglesia está separada del Estado, las creencias ortodoxas influyen en todos los niveles de la sociedad: el ejército, las instituciones, la cultura y, especialmente, la educación. Dicta qué es bueno o malo y sigue la ideología oficial.” Dentro de su filmografía se encuentran también las películas Playing the victim (2006), Yuriev Den (2008), Betrayal (2012) y la reciente Leto (2018), con la que estuvo compitiendo por la Palma de Oro en Cannes. El discípulo se encuentra ahora exhibiéndose al fin en las salas de cine en México, por lo que no hay que dejar pasar la ocasión de verla.



El discípulo” es una película ampliamente recomendada, claro, si no se es un ferviente creyente de esta religión y su iglesia, ya que de lo contrario seguramente se sentirá ofendido y saldrá de la sala del cine furioso. Con esto, uno comprende que no está mal creer en algo, al contrario, todo necesitamos tener alguien o algo en lo cual creer, pero seguir una doctrina impuesta, una institución, o a la iglesia, quizá eso sí resulte a la larga más malo que bueno.

TAGS: Cine de arte Religión Rusia
REFERENCIAS: Trailer

Víctor Daniel López VDL


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