Sofia Coppola, la diosa hipster del cine y su constante exploración de la soledad humana

Jueves, 21 de diciembre de 2017 16:15

|Mayra Leon Basurto

La directora neoyorkina no necesita que el mundo colapse alrededor de sus protagonistas para hacer que la acción conmueva

"Más solo se siente aquel que todo lo tiene". Bajo esa premisa, Sofia Coppola, directora de Lost in Translation, una de esas cintas no recomendadas para personas solitarias, y de The Beguiled, una de las mejores películas independientes de 2017, ha traído a la vida y desdicha a personajes que encarnan la soledad de la abundancia. En 1999, las pantallas presentaron a las hermanas Lisbon, trágicas protagonistas de Las vírgenes suicidas, quienes poseían una belleza tan grande como el sentimiento de vacío que las aquejaba. Si bien aquella trama envuelta en conflictos naturales de la adolescencia e intransigentes padres religiosos, pudo hacer de ésta una película más del mundo juvenil; aquel tono casi poético con el que Coppola juega con el misterio, la tristeza y la música hizo de su ópera prima una cinta que probaría que ella no era sólo la hija de Francis Ford Coppola, sino una directora con nombre y estilo propio.



La soledad como tema central del trabajo de Sofia Coppola continuó con Lost in Translation (2003), su filme más aclamado y con el que se robó el corazón de los críticos de la Academia, tal vez por hacer referencia a una cuestión con la que ellos sí podían identificarse: las vicisitudes de una vida de fama.

Con Bill Murray y Scarlett Johansson en los zapatos de Bob y Charlotte, dos extraños americanos que coinciden en Japón para darse cuenta de que no comprenden ni el idioma ni aquella etapa de sus vidas. Él ha vivido demasiado y ella apenas empieza, pero ambos se sienten en un punto muerto. De esta manera, la directora muestra cómo un lujoso panorama de hoteles cinco estrellas, bandas de jazz, limosinas y karaokes puede volverse algo mundano ante las disputas internas de cada personaje.



Tras llevarse a casa un Oscar al Mejor Guión Original, Sofia Coppola se aventuró a un cambio de contexto mas no de temática con Marie Antoinette (2006), biopic de la Reina francesa, a quien presenta como una adolescente que, fácilmente, pudo haber vivido en Nueva York, en pleno siglo XXI.

La narrativa pop predominante sirve para que el espectador se distraiga de la idea de estar viendo una cinta histórica y pueda concentrarse en el drama de María Antonieta, pero no de la reina del Imperio Francés, sino de la jovenzuela que odiaba los bailes formales y que no soportaba al esposo que le impusieron. La Revolución Francesa pudo haberse librado por los abusos de la nobleza francesa; sin embargo, ese no es la desgracia que le interesa a la directora.


 


A casi 10 años de su debut, Coppola se abrazó aún más a la exploración por los matices de la soledad humana con Somewhere (2010), cinta en la que, por primera vez, la dinámica central es la relación padre-hija del actor de moda pero aburrido de tenerlo todo, Johnny Marco (Stephen Dorff), y la pequeña Cleo (Elle Fanning), quien aparece en la vida de su ausente padre para hacer que se cuestione el rumbo de su vida.



En este filme, Coppola prueba una vez más su destreza para transmitir toda clase de sentimientos; no obstante, esto que puede ser la envidia de muchos directores, en esta ocasión pudo haberle jugado en contra a la directora neoyorkina. Somewhere proyecta una variedad de escenas entre las que resalta aquella en la que el espectador tiene que ver durante dos minutos una prótesis de látex secándose en la cara de Johnny Marco a fin de sentir, probablemente, el mismo tedio que éste experimenta, hasta momentos en los que la pequeña Cleo toma la pantalla e irradia una luz tan potente sobre la grisácea vida de su padre que, por un momento, uno se siente iluminado también.



Las hermanas Lisbon; Bob y Charlotte; María Antonieta, y Johnny Marco no estaban enfermos ni vivían en la miseria; sin embargo, cada uno sentía que había tocado fondo. Y eso, que cualquiera puede considerar odioso y egoísta, resulta fascinante para Sofia Coppola, quien no necesita que el mundo colapse alrededor de sus protagonistas para hacer que la acción suceda en sus filmes. Amada u odiada, la realizadora ha logrado desmarcarse del legado de su padre y que su nombre resuene como la diosa hipster del cine internacional.

***

Puedes aprender tanto del cine mainstream como del independiente. Sin embargo, con las películas de culto existe un grupo de fanáticos fieles que se han sentido inspirados por esas obras y que, sin duda, te pueden cambiar la vida.

Mayra Leon Basurto

Mayra Leon Basurto


  COMENTARIOS