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The Revenant. La Sublimación del cine en su máximo esplendor

Cine The Revenant. La Sublimación del cine en su máximo esplendor


Advierto al lector que este contenido está lleno de spoilers.

Una historia de venganza situada en el siglo XIX nos da una propuesta nueva. No es nuevo una historia que narre la cólera de un protagonista en su Odisea por la sed de venganza. Esta Odisea, a diferencia de las otras, está narrada en el mundo creado por Iñárritu y Lubezki. Este no es mundo que el cine comercial está acostumbrado a narrar. A lo mejor es miedo a que le espectador no esté acostumbrado a observar la Historia (con mayúscula) más allá de los paradigmas pedagógicos que nos hablan de un anacronismo bélico, realmente los libros no están pensados para enseñar que la Historia es unificada, no son factores aleatorios que se explican por si mismo. La espiritualidad, en las sociedades sobrevivientes de culturas o tribus indígenas, es un factor que no estamos acostumbrados a observar, o leer, o incluso escuchar.

El renacido

"The Revenant" narra la espiritualidad en este mundo como una colisión, un auténtico mestizaje de culturas a las que se somete Hugh Glass al tener un hijo con una Ree. Dentro del caos violento de la película de un hombre satisfaciendo a través de peligros y naturaleza desbordada de cambios climáticos y los animales retratando su canibalismo y su violencia innata, a parte de la violencia humana.

El personaje de DiCaprio encuentra, en varios segmentos de la película, una espiritualidad a través de la reminiscencia de las almas de sus amados y la alucinación causada por el dolor físico y espiritual que le fue perder a su hijo y ser atacado por un Oso y otras desgracias.


ataque del oso

En esta cinta, Lubezki retrató el color a través del blanco, es raro que en una cinta que tiene como propósito retratar Lo Sublime; lo sublime en términos Kantianos, abarca una larga lista de descripciones de lo que es Bello y de lo que es lo Sublime y los subgéneros de aquella sensación escalofriante y abrumadora que en diversas ocasiones es aterradora; sin embargo, el cerebro humano encuentra una constante inclinación hacia ella por algún factor placentero que no se puede describir con facilidad o inmediatez como algo agradable, cálido, Bello. Se trata de una contraposición que eventualmente nos hace sentir con un placer abrumado por la naturaleza desbordando.

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Dada esta premisa sería lógico optar por el verde abrumador que trabajó Lubezki en "El árbol de la vida" bajo la dirección de Terrence Mallik. No obstante, el enfoque del blanco logró sublimar mas intensamente la violenta naturaleza. Las descriptivas de los paisajes que anexan una escena con otra no nos muestran una naturaleza estática, sutil, agradable. Nos muestran un frío, una tormenta, un sol opaco.

Los vapores de la película son fundamentales al retratar el frío (el cual ha sido opinión popular que la película te hace sentir frío. Sería más legítimo aquél argumento si no se hubiera estrenado en Enero). Desde el vaho, hasta el vapor del agua caliente tocando la carne humana fría, el factor fundamental de estos destellos fotográficos hablan de una emanación del ser humano: la extracorporalidad. La falta de carnalidad humana puesto en un escenario completamente enajenado de la tecnología y civilización.


the-revenant


La película constantemente nos muestra lo agresiva y hostil que es la naturaleza. En ello una yuxtaposición de los paisajes paradisiacos de la travesía dentro de copas de pinos y ríos emanando vapores.

A todo ello le agregamos lo realista de la dirección, no hubo miedo alguno en tomar escenas de violencia grotesca y explicita. El rojo colindando con el blanco como dos colores hechos el uno para el otro. La muerte en esta película nunca estuvo vestida de negro, su vestimenta fue blanca y roja.

revenant

Las flechas atravesando ojos, las amputaciones, apuñaladas, caídas y (la cereza encima del pastel) la actuación de DiCaprio completamente facial y corporal de un hombre que para buscar su venganza se arrastró (comparémoslo con la famoso escena de Kill Bill antes de emprender su odisea logra mover su dedo del pie y en la siguiente escena ya es un personaje en sus dos pies con completo uso de sus piernas) DiCaprio esta arrastrándose en una buena porción de la película y aunque busque recuperarse la violenta realidad no le permite caminar o hablar.

La naturaleza es una dicotomía del hombre y la bestia, hoy no lo vemos de esa forma porque podemos comprar lomo de toro congelado, en el S.XIX esta dicotomía se trataba de un orden, desde el discurso de la supervivencia hasta el discurso del progreso el ambivalente juego de un Oso contra un Hombre desata la narrativa de ésta película.

Además de la fotografía, la música de Alva Noto y Sakamoto colindando perfectamente con el movimiento visual elevan las escenas a una sensación que logra superar los escalofríos.


Referencias: