Alimentos que no sabías que producen mal aliento

Jueves, 3 de agosto de 2017 18:57

|Alonso Martínez



El ajo es el rey del mal aliento.


Así sea por accidente, intencional o como consecuencia de un platillo extremadamente condimentado, si alguna vez consumiste este alimento, lo más probable es que te hayas enfrentado al hecho de pasar más de 20 minutos tratando de eliminar su olor lavándote los dientes como un niño desesperado sólo para ver que volvía mientras todos a tu alrededor escapaban de ti como aquél episodio de Bob Esponja en el que su mal aliento hace que todos huyan. Es inevitable. De acuerdo con un estudio publicado en el American Journal of Physiology (el mismo que lo nombró «el rey del mal aliento») existen diferentes factores científicos por los que esa pesadilla sucede.



Lo que ocurre es que el ajo produce distintos gases en el estómago que son imposibles de ocultar incluso después de unas cuantas horas. Esos gases con sulfuro no pueden ser procesados apropiadamente por el hígado, por lo que regresan a través del estómago y directo hacia la boca. Asimismo, el estudio explica por qué algunas personas sufren de halitosis y señala otros cuantos alimentos que tienen efectos similares.


Igual que el ajo, los que enlistaremos a continuación tienen un efecto demasiado fuerte en nuestro sistema, por lo que nos convierten en máquinas de mal aliento que, al igual que Bob Esponja, pueden hacer desaparecer a cualquier persona con sólo abrir la boca.





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Café




Llamado en tierras angloparlantes como el coffee breath, el mal aliento provocado por el café es uno de los peores y es provocado por la misma estructura de la bebida. En primer lugar, la cafeína hace que la boca se reseque y reduzca la cantidad de saliva, lo cual produce un olor ligeramente fétido. Esto se debe a que la saliva ayuda a eliminar bacterias, por lo que beber café no ayuda a mejorar la condición. Por ése mismo efecto, todas las bebidas azucaradas hacen que la boca expulse esencias nada agradables, y si pensabas tomarlo negro, es aún peor ya que entre más olor emane un alimento, mayor será su efecto dentro de nuestro estómago y el espacio bucal.





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Atún



No huele mal precisamente porque sea una especie de pescado, sino por la forma en que está empaquetado. La mayoría de los olores incómodos provienen tanto de la boca como del estómago y esto se prueba por la forma en que actúa el atún. Ya que el alimento, al igual que otras criaturas marinas, comienza a expulsar fuertes olores desde que pierde la vida, el atún enlatado sólo retrasa ese proceso, por lo que al comerlo, inmediatamente cobra una esencia más fuerte. No sólo sucede en la boca, la peste se mantiene en la vajilla e incluso en toda una habitación.





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Quesos




La expresión «tus pies huelen a queso» no es halagadora. Al igual que el atún o el café, el queso emana un olor extremadamente fuerte, que incluso deshacerse de él cuando comemos demasiado es una tarea difícil. Debido a los diferentes procesos de fermentación, este alimento persiste dentro del estómago y la boca por medio de su olor, así sea sólo un poco de queso cheddar en una pizza o si es un gouda con un olor imposible de eliminar.






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Rábano picante



El rábano picante es más común de lo que pensamos, especialmente en esta nueva era de veganismo, además de que es uno de los principales ingredientes que vienen en las pastas empaquetadas debido a su sabor dulce pero sutil a la comida. Científicamente hablando, la planta es apestosa ya que es una especie de mecanismo de defensa en contra de distintos animales. Después de ser consumida es muy difícil eliminar el olor y aunque se consume en pequeñas cantidades, deja una leve pestilencia que sólo desaparece con el tiempo o una muy buena limpieza dental.





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Jugo de tomate



Otros elementos que producen mayor cantidad de bacterias dentro de la cavidad bucal son los alimentos ácidos, tal como el café, pero también como el jugo de piña, la salsa de pasta, la mantequilla y hasta el jugo o salsa de tomate, por lo que cualquier comida que esté acompañada de este aderezo será causa de mal aliento. Así sea sólo un poco, el ácido reduce la saliva y no ayudará a mejorar la situación. De hecho, algunos toman refresco para evitar la resequedad dentro de la boca, pero el azúcar de la bebida hace que todo sea peor.





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Goma de mascar de sabor



La goma de mascar es un paraíso para las bacterias. Aunque muchos crean que consumir chicle ayuda a reducir el mal aliento y a impulsar la producción de saliva, resulta todo lo contrario, especialmente en aquellos que son de sabor, ya que incluyen azúcar, recogen las bacterias, las transportan a lo largo de toda la boca e impiden un proceso natural de limpieza. El otro problema es que al consumirlos de "fresa" o cualquier otro sabor, no huele tan agradable como parece.





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Tacos



Mezcla entre cebolla, aceite, distintos tipos de carne y una lechuga de dudosa procedencia son el coctel perfecto para obtener mal aliento. Esto es más que obvio puesto que los tacos suelen desprender un olor demasiado pesado y, al igual que aquellos que hemos mencionado, provocan una incómoda fetidez de la cual es difícil escapar. Sin embargo, esto depende de diferentes factores como la forma en que son preparados y los otros alimentos que se le añadan.





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Hot-dogs



Kétchup, carne procesada, mostaza, cebolla y más elementos que dentro de la boca son una bomba fétida. Este platillo (más que alimento) debería estar prohibido ya que tiene todo para alejar a las personas a nuestro alrededor. En la salchicha se encuentran nitritos y nitratos, ambos elementos conservadores que han sido comprobados como causantes de halitosis, además de que ponen en riesgo la salud de las personas. El problema de este alimento es que el olor que desprende no es nada específico y puede llegar a ser excesivamente insoportable.

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Lo más importante que hay que entender sobre la halitosis es que no es provocado sólo por la mala limpieza bucal, sino que algunos alimentos son tan pesados y tienen propiedades tan complejas que hacen que todo nuestro sistema tenga una peste y sea expulsada a través de la boca. No queda más que resignarse a oler mal durante unas cuantas horas en lo que la digestión ayuda a eliminarlo. De cualquier manera, es necesario alejarse de ese tipo de comidas y mejorar nuestra dieta para no poner en riesgo nuestra imagen y oler bien todo el día.



Alonso Martínez

Alonso Martínez


Editor de Cine
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