Razones por las que tu dieta está ocasionando tu depresión

Viernes, 14 de julio de 2017 11:37

|Carolina Romero

«Se os prohíbe comer la carne del animal que haya muerto de muerte natural, la sangre, la carne de cerdo y la de un animal que se sacrifique en nombre de otro que Dios; no obstante quien se vea obligado a hacerlo en contra de su voluntad y sin buscar en ello un acto de desobediencia, no incurrirá en falta. Es cierto que Dios es Perdonador y Compasivo». Este es un breve extracto del Corán donde se disponen algunas directrices de los alimentos prohibidos para el Islam.

La religión y la alimentación han tenido, desde siempre, un vínculo íntimo; el sentido espiritual está hondamente relacionado con la comida. Para la cultura occidental, que está más cercana al cristianismo, esta relación no nos parece tan evidente. Sin embargo, de unos años para acá, han llamado nuestra atención las declaraciones científicas respecto a la influencia que tienen los alimentos en nuestras emociones.

 

El libro “A Mind of Your Own”, de Kelly Brogan, sostiene que la depresión proviene del estómago. Concretamente, por las eventuales inflamaciones que éste sufre. Su teoría encuentra respaldo en un estudio elaborado por la Universidad de Rice y la Universidad Estatal de Ohio.

De acuerdo con la primera, la inflamación estomacal «está vinculada a numerosos problemas de salud física, como el cáncer y la diabetes» y además, está relacionada con problemas de salud mental como la depresión. Respecto a dicha información «Entre los pacientes que sufren depresión clínica, las concentraciones de dos marcadores inflamatorios se elevaron hasta en un 50 %».

Según este estudio, las personas que tienen problemas desde que son pequeños o han sufrido un fuerte rezago económico, son más propensos a contraer algún tipo de enfermedad mental debido a la constante tensión que han sufrido durante toda su vida; «como resultado, a menudo experimentan una mayor incidencia de inflamación crónica, que hemos vinculado a la depresión», explica.

Esta hipótesis no es en absoluto improvisada ni nueva. Una importante cantidad de expertos en alimentación han asegurado que los alimentos influyen en nuestro estado de ánimo. En las atinadas palabras del nutricionista Asun Armas Prado para Heraldo: «Hay nutrientes que relajan y generan serotonina –un neurotransmisor que proporciona bienestar–, mientras que otros nos activan y generan adrenalina». El azúcar, las grasas saturadas, los alimentos procesados pueden ser los dos principales causantes de la depresión. A continuación te presentamos las razones.

El azúcar es bueno, pero no en exceso

El azúcar nos proporciona placer; sin embargo, en grandes cantidades puede afectar notoriamente nuestros estado de ánimo. El azúcar refinado puede ocasionar baja de energía, un alto nivel de confusión y falta de concentración. Lo más recomendable es que, si tienes ganas de algo dulce, comas fruta.

Porque no estamos preparados para asimilar alimentos procesados

Los alimentos procesados son cosa de todos los días. Estamos muy habituados a consumir este tipo de comida todo el tiempo, a todas horas. Debido a los altos niveles de grasas trans y aditivos, estos alimentos llegan a ser demasiado perjudiciales. Por otro lado, contienen grandes cantidades de grasas, azúcares, sodio y calorías.

Porque el pan no es tan bueno como crees

Pocos alimentos son tan “adictivos” como el pan. La mayoría de los panes están hechos con gluten, debido a que este complejo proteínico se encuentra en la cebada, el centeno, el trigo y otros. Además que hay quienes son alérgicos o intolerantes al gluten, está relacionado con otros problemas de salud. Causa inflamación y afecta a la glándula adrenal —la responsable de producir cortisol— por lo que las alteraciones al estado de ánimo llegan a ser severas.

Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es un trastorno mental frecuente que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa, de falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

De acuerdo a esta institución internacional, «esta puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional».

No es que debamos limitarnos de todo y contar cada caloría o gramo de azúcar que ingerimos. Sólo hay que tener en cuenta que ingerir estas sustancias puede estar mermando nuestra salud emocional sin darnos por enterados.

**

Si quieres saber más sobre deliciosos placeres culinarios, conoce estos 10 países que debes visitar según tu bebida favorita y descubre estos 8 postres saludables que puedes comer si estás a dieta.

*
Referencias

News Rice
CNN
La Jornada
Heraldo
Directo al paladar
Welland Good



TAGS: Cerebro
REFERENCIAS:
Carolina Romero

Carolina Romero


  COMENTARIOS