Switch to English
Arte
Cine
Comida
Entretenimiento
Estilo de vida
Historia
Letras
Moda
Fotografía
Música
Viajes
Catar

COMIDA

Recetas fáciles que puedes hacer en casa para comenzar a consumir leche vegetal

Por: Belén Navarrete 13 de septiembre de 2017

El paso de consumir leches de origen animal a vegetal resulta aún un tema controversial, mientras que algunos nutricionistas la defienden firmemente, otros recomiendan que no se tome más allá de los primeros meses de vida. De manera tradicional, la leche es un producto infaltable en la dieta que el ser humano ha construido desde la cuna, aunque resulta ser una fuente importante de nutrientes, grasas, vitaminas, minerales, hidratos de carbono y proteínas, se ha convertido en un alimento tan comercial que, en ciertos casos, ya no es tolerable para el cuerpo.

Es por eso que dentro del mundo vegetal existe una amplia gama de opciones al momento de consumir leche; lo interesante es que no dejan de aportar la misma o mayor cantidad de nutrientes, grasas mono y polinsaturadas, vitaminas y proteínas a nuestro cuerpo, lo que resulta ser una excelente compensación. Las leches vegetales no lácteas elaboradas a base de agua e ingredientes vegetales no contienen lactosa ni colesterol, la mayoría son de bajo contenido calórico, tienen un alto contenido en agua —hasta el 90 %— y sus componentes son fáciles de asimilar y digerir.

Esta novedosa bebida vegetal, es una excelente alternativa tanto para las personas que eligen llevar una dieta sana y equilibrada, o una dieta vegetariana/vegana, en la que, por diferentes circunstancias, no toleran alguno de los componentes presentes en las leches animales. Existen diversos sabores, texturas, cereales, granos, legumbres y recetas, según los gustos; por esta razón, te compartimos algunas de las leches que puedes probar y hacer en tu casa:

Leche de almendras

Ingredientes:

200 gr de almendras crudas (con o sin piel) 

1 litro de agua embotellada 

4 dátiles o 4 cucharadas de sirope de agave (opcional) 

Nota: es necesario disponer de una tela de algodón para filtrar el líquido 

 

Elaboración:

Unas horas antes de hacer la bebida, deja las almendras en remojo durante toda la noche, fuera de la nevera y cubiertas con un paño. En caso de que se desees más cremosidad en la bebida, se deben dejar en remojo durante dos días, pero dentro del frigorífico. Luego escurre las almendras y enjuágalas con agua fría. Pon agua nueva y las almendras ya remojadas en la licuadora para que las tritures muy bien; puedes añadirle endulzante, si lo que quieres es un toque dulce. Prepara un bol o un vaso grande y cúbrelo con la tela de algodón —o un trapo—. Vierte el líquido poco a poco sobre la tela, sujetándola bien para que no se caiga; levanta el trapo y presiona para que todo el líquido posible quede en el bol. Después, pasa la bebida al bote o a la botella en la que se conservará la leche y métela en la nevera hasta que la vayas a consumir. Es necesario tener en cuenta que la leche de almendras casera se debe consumir durante los siguientes dos o tres días a su elaboración, ya que puede dañarse muy rápido al no contener ningún tipo de conservante. 

 

Leche de soya

Ingredientes:

1/2 taza de granos de soja amarilla (80 gr) 

4 tazas de agua (1 litro) 

1/2 cucharadita de extracto de vainilla o un trocito de vaina de vainilla (opcional) 

4 dátiles (opcional) 

 

Elaboración:

Una noche antes pon a remojar la soya, tiene que estar al menos 12 horas en agua. Al día siguiente, cuélala y elimina las pieles que se hayan separado de los granos de soja. Bátela junto con tres tazas de agua —unos 750 mililitros—, y cuélala con una bolsa para hacer leches vegetales, una gasa, servilleta o algún colador muy fino. Añade la leche de soya junto con otra taza de agua —250 mililitros— en una olla con fuego alto hasta que hierva; se formará espuma y subirá, por lo que es momento de que la retires para que no se desborde, cuando vuelva a bajar, colócala de nuevo en la llama. Repite este proceso removiendo con una varilla o con una cuchara de madera unas cuatro o cinco veces, hasta que la leche casi no tenga espuma. Durante 20 minutos cocínala a fuego medio, cuando la leche esté fría añádele la vainilla y el endulzante que desees. Si utilizas dátiles debes batirlos junto con la leche hasta que queden bien mezclados. Después de la elaboración, puedes consumirla de entre cuatro a cinco días.

 

Leche de coco

Ingredientes para 1 litro de leche de coco: 

La carne de un coco 

1 litro de agua 

 

Elaboración:

Abre el coco y saca toda la parte blanca, puedes pelarlo para quitarle la parte marrón de la carne. Tritura todo con el agua hasta conseguir una textura homogénea. Después, escurre el agua con la bolsa especial para leches vegetales y listo. Si no planeas usarla de inmediato, colócala en una botella de cristal y guárdala en la nevera; antes de que la uses, sólo bátela un poco.

 

 

Leche de arroz

 

Ingredientes:

1/2 taza de arroz integral (o de cualquier otro tipo) cocinado (100 gr) 

2 tazas de agua (500 ml) 

4 dátiles 

 

Elaboración:

Bate el arroz integral —lo ideal es que esté a temperatura ambiente o frío—, el agua y los dátiles. Luego cuela la leche con ayuda de una gasa, tela o utensilio para hacer leches vegetales. Al final, guárdala en la nevera en una botella o envase cerrado y consúmela sólo durante tres o cuatro días.

 

Leche de chufas

 

Ingredientes:

1 taza (150 gr) de chufas secas 

500 ml de agua filtrada 

Dátiles, sirope, o azúcar

 

Elaboración:

 

Pon a remojar las chufas mínimo ocho horas. Con un poco de los 500 mil de agua prepara unos cuatro cubos de huelo. Luego de que pase el tiempo de remojo, lava las chufas muy bien y tritúralas con el resto de agua hasta obtener una pasta. Evita batir de forma prolongada. Puedes comprobar con la mano si la mezcla sube de temperatura, para después añadir los hielos si es necesario. Para finalizar, pasa la mezcla por un colador o bolsa de algodón especial para leches vegetales.

 

Leche de avena

 

Ingredientes:

40 grs de copos de avena 

6 dátiles deshuesados 

1 litro de agua 

1/4 de cucharadita de sal (opcional) 

1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional) 

 

Elaboración:

Una noche antes deja los copos de avena en un bote con agua, basta con que esté completamente cubierta. Al día siguiente, cuela la avena y bátela junto con el resto de ingredientes, durante dos minutos. Déjala reposar al menos una hora. Luego cuélala con una gasta, tela o con un colador muy fino para separar el líquido de los restos de copos de avena. Repite este paso unas dos o tres veces para eliminar cualquier resto.

 

El tiempo de consumo en estas leches resulta corto, puesto que no contiene conservantes de ningún tipo. Entonces se debe aprovechar el tiempo y cada gota, estas opciones saludables nos permiten experimentar para intentar probar algo nuevo. Salir de la zona de confort siempre nos aporta algo bueno y, en esta ocasión, un alto valor nutricional.  

**

Si estás por cambiar tus hábitos alimenticios, estas son las recetas veganas que debes integrar a tu dieta para comer sano cada día de la semana.


Recomendados: Enlaces promovidos por MGID: