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Vino de marihuana: la combinación prohibida

Comida Vino de marihuana: la combinación prohibida

Algunas extrañas combinaciones pueden crear los mejores sabores que imaginamos. Las papas fritas con helado, helado de tocino o sopa de pasta con plátano, son algunas de las combinaciones que algunos comemos en México y que muchos disfrutamos cuando estamos a solas, porque en público preferimos comportarnos como la gente “normal”. Cuando otra persona no ha probado el experimento del amigo, sólo se le ocurre pensar que es una locura y que debe saber horrible, pero en el primer bocado, se da cuenta que algo hizo popular a la osada combinación y hasta se vuelve parte de su ritual.

Seguramente cada individuo, cada familia e incluso cada país, tienen tradiciones que a los ajenos podrían parecer diferentes y poco convencionales. Sin embargo, irrumpir en las recetas ya dadas para crear nuevos sabores en la comida y la bebida, podría resultar una gran experiencia de la que todos deberíamos ser parte.

Pensar en los maridajes de vino y comida o cerveza y comida es algo bastante común. El queso, por ejemplo, siempre acompaña a un buen vino. Sin embargo, es un poco diferente la unión de dos drogas totalmente distintas: la marihuana y el vino. Ambas son consumidas en ocasiones por un público totalmente diferente. Normalmente, la marihuana es consumida por gente más joven, mientras que el vino es consumido por un público más adulto y, al menos en México, con ingresos económicos mayores.

vino de marihuana

Sin embargo, esta combinación se ha convertido  en una experiencia culinaria de los grandes restaurantes. En cenas especiales, el restaurante Cultivating Spirits de Colorado, enseña a los comensales a convertirse en “cannaseurs” o conocedores de esta combinación, quienes serán capaces de probar una cepa especial de marihuana con vino blanco. En los países donde el consumo de la marihuana no está penalizado, la costumbre se empieza a volver común y el estigma de esta droga comienza a cambiar; ya no se trata de esconder el humo de la pipa, ni comprar en el parque donde conviven delincuente. El vino también adquiere una nueva aura: más relajado, para jóvenes que lo consumen como parte de una reunión en una actividad social y pasa a ser una experiencia compartida que lo convierte en una bebida divertida.

vino y marihuana

Sin embargo, la propuesta de Ben Parsons va un paso más allá. Con su viñedo urbano, Infinite Monkey Theorem es el primero en mezclar ambos mundos de un modo más profundo y ha comenzado a experimentar con infusiones de THC con vino, algo similar a la soda conocida como Green Dragon, que combina licor con marihuana. Sin embargo, aún es un negocio local en Denver, hasta que otros estados comiencen a legalizarla.

Infinite Monkey Theorem
En California, también se comienzan a realizar vinos con marihuana como una actividad mucho más común, pero se trata de un secreto a voces. Según el Presidente de la Asociación de Cultivadores de Marihuana de Napa Valley, Crane Carter, "el Pot Wine está haciéndose famoso rápidamente en esta región del vino". El vino preferido para combinarlo con la marihuana es el cabernet sauvignon y según Crane, el efecto que produce es más intenso que el de las galletas o muffins con cannabis y con un mareo mucho más interesante.

barricas
El sitio norteamericano especializado en vinos Winefolly, dio a conocer nuestra reacción biológica cuando se ingieren distintas sustancias. Si se consume vino, aseguran, serás más creativo por aproximadamente una hora por copa; si, por otro lado, se consume cannabis, el que lo hizo podrá ver más allá de lo habitual y se sentirá feliz por aproximadamente 36 horas. Imaginemos consumir los dos al mismo tiempo, probablemente la visión creativa del que lo hizo aumente y sea capaz de realizar actividades que sobrio ni siquiera imaginó que existirían.

efectos marihuana


Referencias: