6 ilustradoras que entienden el profundo sufrimiento femenino

sábado, 8 de octubre de 2016 7:16

|Julieta S




La construcción social nos hace creer que la condena femenina es sufrir por desamor. En soledad, sin sollozar muy fuerte, con las líneas que dividen el umbral de lo público y lo privado bien marcadas; nacemos para estar destinadas a ser la chica triste que se lamenta por los errores del pasado, por su periodo menstrual e incluso por las películas capaces de partirnos el corazón a cada instante... pero ¿de dónde surgió el patetismo de asegurar que ser mujer es igual a ser débil e incapaz de dirigir lo que sea por su melancolía y carácter endeble? ¿Somos ésas que el mundo pinta?

Quizás ese imaginario colectivo se empezó a gestar desde las primeras civilizaciones en las que las tareas estaban definidas: los hombres debían salir a cazar; las mujeres, en cambio, tenían que quedarse en el hogar, resignadas ante la imposición eclesiástica de tener hijos y cuidar de ellos. Los sueños y anhelos de cada uno se perdían con el aire de los días y, tal como en la película de "La pontífice", en la Edad Media las mujeres debían quedarse en casa mientras los hombres partían para adquirir mejor educación: no importaba que la niña fuera más apta o más inteligente, la única opción viable para salir de la pobreza ocultar su identidad, no ser mujeres por un instante más.

En la época victoriana, las mujeres debían ser virtuosas, ignorantes y obedientes. Debían "necesitar", no valerse de ellas sino que su "gloria" consistía en tener un buen marido capaz de solventar sus gastos. Entre el romanticismo que Shakespeare proponía, esas mujeres se convirtieron en el ideal. Una visión absurda que todos los demás veían como aspiración: estiraban su vestido como abanico, bordaban, escribían cartas y se vestían para representar a su marido. Sólo tenían dos opciones: casarse o ir a la caridad para ayudar a los pobres. 

Bajo esta premisa crecimos y, en cierta manera, nos comportamos. No con la euforia de los años veinte pero si alguien exclama tristeza, su interlocutor puede proferir palabras como "niñita" como apelativo de debilidad. Aún así, todas nos identificamos con la tragedia rosa de las películas y los libros. En un mundo moderno o posmoderno como muchos dirían, ser mujer se convierte en la principal barrera social: menor salario, ese absurdo sentimiento que desborda a cada instante, la menstruación, tener hijos, no poder expresar lo que pensamos por miedo a críticas, nuestra soltería, el miedo a quedarnos solas, menor reconocimiento, la idea idílica del príncipe azul...en fin, somos mujeres pero nuestro sentimiento no se debe a ese hecho sino a una sensibilidad que dejamos salir porque somos mujeres y somos libres de hacerlo. 

No nos da miedo llorar ni ser vulnerables porque al fin y al cabo, nos hemos aceptado tal cual, como nuestro humor requiera y el ánimo dicte. Estas ilustradores lo reconocen de la mejor manera y saben que el hecho de ser mujer es parte de una gran dicha.

Oh Gigue

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Oh Gigue es cartonista por lo que su pasión para contar historias en papel es única. En cada uno de sus cómics representa un lado femenino único que nos adentra en su psicología: la naturaleza con la que lloramos en el cine, los días de soledad aunque estemos con mucha gente o las ganas de llorar en privado, sin que nadie nos mire.


cine oh gigue
llorar oh gigue
insomino oh gigue
soledad ggoh gigue reir de mis lagrimas oh gigue

Sara Herranz
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Herranz se ha posicionado como un de las ilustradoras más importantes de la actualidad. Muestra a una mujer moderna, llena de sueños e independiente que como todas en algún punto, sufre por amor pero se levanta, lucha para no sufrir más y continúa su camino, un poco más fuerte y sarcástica.
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Alexas Pizza

alexas pizza mujer

Alexas Pizza sólo retrata mujeres, a veces acompañadas por hombres pero casi siempre disfrutando su soledad. El sufrimiento femenino para ella no tiene nombre, transforma los espacios en ese sitio ideal para hacer de la rebeldía y el dolor un estilo de vida que todos quisiéramos experimentar.

Captura de pantalla 2016-10-07 a las 1.06.51 p.m. 
Captura de pantalla 2016-10-07 a las 1.07.22 p.m.
Captura de pantalla 2016-10-07 a las 1.09.26 p.m.
Kirsten Rothbart
gatos amor Kirsten RothbartA diferencia de las anteriores, Rothbart hace del color (sobre todo el rosa) la mejor cualidad de sus ilustraciones. El amor que quisiéramos tener, la imposibilidad de encontrar a la persona correcta, la intimidad y ese toque infantil que nos caracteriza, son parte esencial de sus imágenes.

amigos Kirsten Rothbart
kirsten rothbart ilustraciones femeninas Kirsten Rothbart ilustradoras femeninas bano

Hen Kim
clavar cuerda hen kimHen Kim nos demuestra el estado más doloroso del dolor femenino. Lleno de preguntas y temores por un idílico sueño de enamorarse del amor. Sus ilustraciones surreales nos hacen sentir mucho más que cualquier palabra y es la mejor para ver que el amor es morir lentamente.

corazon pesado hen kim el dolor de todos hen kim
hen kim llorar

Elliana Esquivel
elliana esquivel encendedor
Elliana esquivel crea mensajes duros con cada una de sus ilustraciones. Nos muestra el lado más doloroso de ser mujer, no sólo en el amor sino en la vida: eso que mencionábamos sobre el sexo débil según los constructos sociales, Elliana lo representa a la perfección como un grito desesperado que al mismo tiempo nos hace sentir identificadas porque resulta que sí somos así.

elliana esquivel suavidad

elliana esquivel romper

Todas ellas intentan reconfortar el corazón, porque lo sabemos, el amor apesta. Los ilustradores alrededor del mundo lo saben y utilizan el dolor colectivo para hacer su trabajo: puedes ver este recopilado para entender mejor a lo que nos referimos.












REFERENCIAS:
Julieta S

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