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Arquitectura moderna, a 24 años de la muerte de Luis Barragán

Diseño Arquitectura moderna, a 24 años de la muerte de Luis Barragán

"Desde el silencio puedes hacer música con agua. Después, esa música nos rodea".

 

- Luis Barragán

 

El 22 de noviembre de 1988, muere en la Ciudad de México uno de los arquitectos más importantes del siglo XX, Luis Barragán, quien fue el único arquitecto mexicano en recibir el Premio Pritzker en 1980.

 

 

Después de complementar su formación profesional en Europa, Barragán viajó a España, país que despertó en él la idea de que los jardines deberían ser lugares diseñados especialmente para la meditación y la relajación; esta idea que se ve reflejada en cada uno de sus proyectos, que empiezan a concebirse como un juego de planos, luces y texturas que envuelven a los habitantes en una atmósfera de confort.

 

 

Estos juegos de planos, luz y color se presentan en el edificio de apartamentos en la plaza Melchor Ocampo (1936-1940), su casa-taller en Tacubaya y dos obras en el campo del paisajismo: los jardines del Pedregal (1945-1950) y los del Predio del Cabrío (1944), ambos en la ciudad de México, donde se percibe la huella profunda de los jardines islámicos, así como la insistente presencia del sonido del agua.

 

 

Entre las últimas creaciones que el arquitecto realizó destacan: la capilla de las Capuchinas Sacramentarias (1952-1955 en Tlalpan), las torres de la Ciudad Satélite (1957), proyectadas junto con Mathias Goeritz, el barrio de las Arboledas (1955-1961) y la Casa Gilardi (1972-1980).

 

 

"En proporciones alarmantes las siguientes palabras han desaparecido de las publicaciones de arquitectura: Belleza, inspiración, magia, hechicería, encanto, y también serenidad, misterio, silencio, privacía, asombro. Todas ellas han encontrado un hogar amoroso en mi alma".


Referencias: