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Cosas que sólo entenderán las mujeres que se han enamorado del hombre equivocado

Diseño Cosas que sólo entenderán las mujeres que se han enamorado del hombre equivocado




Todas hemos tenido un amor extraterrestre, ya saben, alguien mitad humano mitad alien que a kilómetros de distancia se nota que no es una persona normal; ese que cuando miramos de cerca examinamos casi con lupa y miramos con sospecha porque sabemos que está conspirando en contra de nosotras, que ha venido a conquistar la tierra y que un día de estos sin esperarlo se apoderará de la raza humana. Examinamos cada uno de sus movimientos y gestos, no podemos creer el detalle con que su disfraz de hombre fue elaborado y cómo sus camaradas marcianos programaron tan minuciosamente su pensamiento, que casi nos toma el pelo. Sabemos desde un principio que se trata de un intruso y que tarde o temprano algo saldrá a relucir; seguramente un día olvidará colocarse el peluquín, o tal vez se le escape una frase en su lengua alienígena; sin embargo, decidimos permanecer allí por mera curiosidad, porque estamos esperando ese momento en que delate su verdadera personalidad, y porque se ha convertido en un objeto de estudio del que llevamos una bitácora diaria:


Día 64:

Algo no anda bien, esta mañana desperté y me encontré con una rosa en la almohada de al lado. Me levanté de la cama y me dirigí sigilosamente a la cocina, que era de donde venían los ruidos. Tomé la escoba que estaba en el pasillo, porque era lo único que tenía a la mano, pero sabía que con un buen golpe sería suficiente para noquearlo. Pude percibir un olor extraño y además un sonido muy semejante a un silbido. Me asomé disimuladamente, y entonces lo vi, era él y estaba sirviendo el desayuno en una de esas charolas que se llevan a la cama. Lo miré atónita y entonces me dijo: "Hola preciosa, buenos días, ¿cómo dormiste?" 


Día 99:

El espécimen nuevamente ha hecho de las suyas. Hoy me preguntó si me había cortado el cabello cuando apenas recorté mis puntas. Encima de todo, me dijo que me veía encantadora. Esto no es normal. 




Día 186:


Creo que el sujeto está tramando algo. Desde que murió Fifi no ha dejado de escribirme y de llamarme, incluso me ha visitado varias veces esta semana para saber cómo me encuentro. ¿Que cómo me encuentro? Estoy segura de que quiere apoderarse del cuerpecito de mi pequeña para llevar a cabo experimentos malévolos...


Día 245:

Hoy, ha ocurrido algo insólito. El alien me ha dicho que me ama. ¿En serio piensa que con eso logrará dominarme? ¡Ja! No sabe con quién se ha topado, no, no. Aunque debo admitir, el sexo extraterrestre que le sucedió a esa frase preparada fue alucinante, pero no caeré en su juego, sé perfectamente que es una estrategia. Iluso...


Día 400:

El encuentro fue inevitable, el espécimen conoció hoy a mis padres, a mi hermano y a mis amigas. He quedado estupefacta con el resultado, todos lo amaron. No han dejado de decirme que es un encanto, ¡qué rayos! ¿Acaso no lo ven? No me importa, yo sé la verdad y eso es más que suficiente. Nada ni nadie me hará pensar lo contrario.





Día 410:

Estamos en graves... no, no graves, ¡putísimamente graves problemas! No se lo he dicho a nadie, incluso me cuesta tener que escribirlo en este cuaderno, pero, carajo, si no lo digo juro que algo dentro mío va a estallar. La cosa es que, vaya, pues que, verán, yo... estoy perdidamente enamorada de un puto extraterrestre. 


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"I Want To Believe", es el primer fanzine de la dupla de mujeres que ha revolucionado la red con sus ácidas y honestas ilustraciones con las que cualquier mujer alrededor del globo nos podemos identificar. Ana Müshell y María Mercromina conjuntan su trabajo en el proyecto "No te va a doler", retratando en postales acompañadas con frases, a veces incisivas, las diferentes situaciones por las que todas hemos atravesado alguna vez. En "I Want To Believe", Ana y María cuentan una historia que parecería poco convencional, pero que es tan común como la lluvia en primavera y que a todas nos suena increíblemente familiar: enamorarse de un extraterrestre, es decir, un hombre tan 'perfecto' que parece fuera de este mundo. Un relato corto y divertido que refleja a la perfección esa sensación que hemos sentido tantas veces al encontrarnos con un tipazo, tan bueno, que no puede ser real. Puedes mirar el fanzine en este enlace.

i want to believe

Es que el hombre ideal no existe, y ante tanta perfección es inevitable levantar la guardia y permanecer alerta, esperando encontrar un defecto, que cometa un error, que nos rompa el corazón en trocitos pequeñísimos. Nos encanta pensar que es el hombre equivocado, que tarde o temprano todo se irá al caño, e incluso que no somos merecedoras de alguien como él, que algo tan bueno no puede pasarnos a nosotras. Y entonces, vivimos cada uno de los días a su lado buscando un pero, una excusa, un pretexto, algo que revele que es en realidad un desgraciado. Lo que no esperamos es que en esa búsqueda ocurre lo inevitable: nos damos cuenta de que en realidad es perfecto, aun con los ojos hinchados por la mañana, aun con su risita tonta que de vez en cuando se le escapa, aun con todo. Hemos caído en un agujero sin final y no hay escapatoria, nos hemos enamorado, perdidamente, indiscutiblemente, ciegamente, de aquel hombrecito de un planeta lejano.

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Referencia e ilustraciones: "I Want To Believe", No te va a doler (Ana Müshell & María Mercromina)

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Referencias: