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Fetiches y fantasías en 20 provocativas ilustraciones de un hombre gay

6 de marzo de 2018

Eduardo Limón

Ilustraciones de Ethan Barry para explorar los múltiples rostros de la sexualidad humana.



Existen muchas teorías acerca de los orígenes de la orientación sexual de una persona. Expertos y científicos contemporáneos acuerdan que esto es, probablemente, el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y socio-culturales; según varias opiniones, en la mayoría de las personas la orientación se moldea a edad temprana gracias a una serie de factores hormonales genéticos o innatos. En conclusión, existen diversos motivos que definen las diferentes orientaciones sexuales de una persona. 


Hoy –contrario a lo que alguna vez dijo Michel Foucault–, sabemos que los seres humanos no podemos elegir ser gay, heterosexuales o cualquier otra letra en el acrónimo. Para la mayoría de nosotros la orientación sexual surge a principios de la adolescencia sin ninguna experiencia erótica o de placer previa. 



Por supuesto, podemos elegir actuar de acuerdo con nuestros sentimientos, saber con quién relacionarnos emocionalmente o no, pero los psicólogos hacen hincapié en que la orientación sexual definitivamente no es una elección consciente que pueda cambiarse voluntariamente. En los dibujos de Ethan Barry puede advertirse ese contraste y ese entendimiento. 





De trazos casi minimalistas, de colores deliberadamente neutros que marcan el encuentro y ambivalencia del sexo / género en sus formas, las ilustraciones de este artista buscan la exploración sin tapujos de la sexualidad humana a partir de las acciones que mejor caracterizan a un hombre gay en el imaginario común. Lo realmente interesante de estos dibujos es que, en su exposición, no se aprecia interés alguno por convertir la intimidad gay en una especie de divertimento o atracción visual. 





Es decir, sin afanes antropológicos, Barry invita a apreciar los momentos cotidianos de un encuentro sexual con la misma naturaleza que se revisarían otros. Bondageshibari, posiciones sugestivas, fingering y otros fetiches componen los presentes trazos. Estos dibujos son simples y concisos, enfatizan las relaciones sexuales entre la comunidad gay, pero fijan la atención en detalles que además de ser lascivos y altamente sugerentes generan narrativas que luchan por la cotidianidad entendida (informada) del espectador. 






Profesionales de la salud mental –y sexual– concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad, un trastorno o un problema emocional; 35 años de investigación científica han demostrado que los hombres gay, así como el resto de las caracterizaciones de la diversidad, no están asociados con ningún problema emocional o social. Precisamente en ese discurso se incrustan los dibujos de Barry, en una realidad donde se puede ver con extrema naturalidad una práctica que es común y absolutamente normal. 






Entre 1973 y 1975, la Asociación Americana de Psiquiatría y la Asociación Americana de Psicología suprimieron la homosexualidad de los manuales oficiales sobre trastornos mentales y emocionales. A la fecha, los profesionales de la salud mental tienen el compromiso de desvanecer el estigma de enfermedad que algunos aún asocian con la orientación homosexual. Estigma que Ethan Barry se esfuerza por destruir con la sobriedad formal de sus ilustraciones y con la intensidad de contenido en las mismas. Fetiches y fantasías conforman esta obra, no con el anhelo o la pretensión de convertir su trabajo en un glosario ilustrado de perversiones, sino con la aspiración de mimetizar el sexo gay con todo el marketing que ya tenemos del sexo hetero. 





 

En la presente producción artística, Ethan Barry expone las ilusiones y las utopías del sexo como, en realidad, se da cualquier otra. Con espontaneidad, con franqueza y con sencillez. Sin hacer de esto un fenómeno de estudio como si fuese una rareza o una práctica demoniaca; al contrario, haciendo del ano y del encuentro entre dos penes un simple evento del placer humano sin necesidad de una mirada extraña. 


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Todas las imágenes pertenecen a Barry. Conoce su trabajo completo en su Instagram oficial.


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TAGS: Sexualidad Ilustraciones sexuales homosexuales
REFERENCIAS:

Eduardo Limón


Editor de Fotografía y Moda

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