20 ilustraciones sobre el horror de la estupidez humana que experimentamos a diario

Sábado, 3 de febrero de 2018 12:29

|Diego Cera

Tal vez nos apresuramos a llamarnos "la especie más inteligente sobre la Tierra", pues a pesar de que lo teníamos todo para serlo, decidimos construir nuestra propia destrucción.



Sobran razones para asegurar que la palabra "pendejo" no es un insulto, sino un bien necesario para nuestro lenguaje. Más allá de la relevancia que tienen palabras como "chingón" y sus derivados en nuestro idioma; la pendejez es algo que define mucho mejor, no sólo al mexicano, sino al mundo entero. Como escribe Fernando Montes de Oca en la introducción para el Pendejonario:


«Los pendejos son tantos y la pendejez nos rodea por todos lados, que es parte imprescindible de nuestra vida diaria; estamos inmersos en un mundo donde los pendejos abundan, nos gobiernan, nos hacen trastadas y hasta nos hacen dudar de nuestra propia inteligencia».
— Fernando Montes de Oca Sicilia







A primera vista, todo esto parece un problema gordo, estamos siendo controlados por personas incapaces de entenderse a sí mismos, por lo que comprender a los demás, aparentemente, les será un asunto complicado si no es que imposible. Es un hecho que esto nos hunde hasta la cintura en el horror del absurdo, pero ¿qué nos queda por hacer? Sería en vano lamentarnos por todo lo que nosotros mismos hemos dejado pasar y ni siquiera eso; sino que estaríamos sintiendo culpa, asco y lástima de nuestra propia existencia; porque en realidad, nadie se salva de la estupidez.






Como si fueran botanas grasientas frente a un niño gordo, consumimos todas las mentiras que nos dicen. Creemos en la televisión y la Internet como si se tratase de dioses o personas sabias tratando de convencernos de que a través de ellas llegaremos a una especie de iluminación en donde todo el mundo lleva el mismo corte de cabello y los tatuajes nos convierten en personas más interesantes y complejas. Pero, por más absurdo que parezca, muchos terminan por creerse esos cuentos; sólo pocos se acercan a la que luce como la única verdad detrás de nuestra fantasía de especie perfecta: la torpeza provocada por ser “especie dominante”.





Quienes tienen una mirada mucho más aguada y crítica convierten este mundo en una sátira de sí mismo. Se burlan, como lo hace el ilustrador ruso Gudin Anton, de una realidad que, aunque duele, es aquélla que los rodea casi hasta asfixiarlos con su inminente estupidez y tendencia autodestructiva; porque es ahí justo hacia donde estamos yendo.







Aspiramos al progreso y a la perfección sin darnos cuenta de que hace siglos abandonamos ese sitio y lo convertimos en paisajes grises, donde en lugar de paz se respira una fina mezcla de humo, ¿que cómo lo hemos notado? Casi tan de repente como las ilustraciones de Anton aparecen en nuestro timeline de Instagram o alguna otra red social en la que estemos atrapados por un tiempo indefinido; sólo porque alguna vez las definimos como el futuro del mundo y terminaron por comérselo sin que pudiéramos darnos cuenta... Crear y darle color a nuestra propia destrucción ¿no es ya una razón suficiente para sentirnos estúpidos?


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Para ver más ilustraciones de Gudin Anton puedes visitar su Instagram.


REFERENCIAS:
Diego Cera

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