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10 ilustraciones sin prejuicios de Jacq the Stripper para entender lo que significa ser una 'stripper'

1 de mayo de 2018

Rodrigo Ayala Cárdenas

Divertidas y sarcásticas ilustraciones acerca de lo que significa vivir la cultura de los clubes nudistas.



Ante la última puerta del Inframundo, Ishtar llegó completamente desnuda.


Su marido Tamuz había muerto y Ereshkigal, hermana de Ishtar, ocultó el cadáver de su cuñado en el lugar de las tinieblas. Hasta allá viajó Ishtar con tal de recuperar el cuerpo de su amado y quitarle a su hermana el poder sobre la vida y la muerte. Antes de devolver el cuerpo, Ereshkigal retó a su hermana a que en cada una de las puertas del Inframundo dejara una parte de sus posesiones. En las primeras seis Ishtar se despojó de sus joyas. En la última dejó su ropa.


Ereshkigal, llena de furia al verse derrotada, decidió colgar a su hermana de un clavo y matarla. En el acto de amor de Ishtar muchos han querido ver una representación de un striptease, aunque en él carece la intención de provocar a un hombre y no es precisamente una danza, dos elementos indispensables para que el acto se considere un auténtico striptease.


—Quien diga que las strippers somos malas en matemáticas, claramente nunca ha tratado de estafarnos.


Hoy este acto transgresor, amado por algunos y rechazado por otros sectores de la sociedad, es un entretenimiento donde los cuerpos femeninos y masculinos, la música, los deseos, la ropa de cuero, los implantes, los tacones altos y la diversión se conjugan para crear una experiencia altamente erótica. Alrededor de los circuitos de bares y otros sitios donde el striptease se practica se ha creado toda una subcultura a la que asisten personajes tan distintos como motociclistas, músicos, escritores o hasta oficinistas que buscan un escape a su vida monótona en su trabajo o en sus hogares.


—¿Ves Juego de Tronos?

—No, pero si me das 100 dólares escucharé todas tus teorías y predicciones.


Realmente todos están invitados a disfrutar de las diversiones de un ritual que ofrece un escape, la oportunidad de convivir con los amigos o de tener fantasías muy personales gracias a los cuerpos que se mueven en la pasarela o el escenario. También es una fuente de inspiración en la que otros han encontrado la oportunidad de ofrecer historias, anécdotas e ilustraciones en torno al mundo del striptease.


—Oh, Dios, ¿eres una stripper? ¿Cuál es la cosa más asquerosa que un hombre ha hecho contigo?

—Lo que me estás preguntando ahora mismo es asqueroso.


Hablamos del caso de Jacq the Stripper, una dibujante, 'standupera', artista de la comedia y experta stripper que tras un largo peregrinaje por varios clubes nudistas comenzó a dibujar lo que veía y sentía en una serie de divertidas viñetas. La vida dentro y fuera de los escenarios de las mujeres que se dedican a esta actividad, la manera en que se relacionan con sus clientes, los deseos de éstos hacia ellas y más es lo que Jacq the Stripper ofrece a sus lectores con humor y una divertida carga de cinismo.


—¿Me están diciendo que en los cien años que ambos suman viviendo en este planeta nunca han besado el ano de una mujer?

—¡No!


Desde el día uno en que Jacq the Stripper decidió desnudarse supo que sus experiencias debía vaciarlas en sus textos y dibujos. Resultado de ello es el libro The Beaver Show, una especie de radiografía de lo que una stripper tiene que padecer, escuchar y sentir arriba y abajo de un escenario: «Hacer stripping ha sido literalmente lo mejor que me ha pasado. Amo a las mujeres que conozco, los lugares a los que tengo que ir y la hilaridad de lo más ridículo del mundo que ha financiado los últimos seis años de mi vida», afirma Jacq the Stripper.


—¿Qué hace una chica como tú en un lugar como éste?

—Buscando a mi padre.

—¿Eres tú mi padre?


Dejen de hacer esta clase de preguntas a una stripper o les aseguramos que desearán no haberlo hecho.


Sobre todas las cosas, las ilustraciones de esta dibujante son graciosas tanto en contenido escrito como en estilo gráfico. Se tratan de dibujos coloridos con un estilo caricaturesco donde imperan las bromas sarcásticas. Las imágenes muestran a las chicas dialogando entre ellas o con sus clientes, exhibiendo los pros y contras de su actividad.


—¿Pueden ver el cordón de mi tampón?

—No.

—¡Todo bien!


Gracias a la labor de Jacq the Stripper sabemos que una stripper se tiene que armar de infinita paciencia para saber cómo tratar a sus clientes, que no sólo se tiene que mantener en buena forma física, sino incluso mental para estar atenta a toda observación que los hombres hacen en torno a ellas. Indudablemente también se enfrenta a los prejuicios que se tiene sobre una bailarina: la manera en que se tiene que relacionar con los hombres, lo que éstos le hacen y la forma en que ella "debe" soportarlo. Por supuesto que la dibujante nos deja ver que esta actividad no es fácil pero que también se conoce un lado gracioso de las relaciones humanas.


—¡Tócame de nuevo y te romperé los dedos tan feo que jamás podrás masturbarte otra vez!

¡Haz caso! Es más sexy que hacer un viaje al área de Emergencias.


A través de sus ilustraciones, Jacq the Stripper defiende la libertad y la capacidad de una mujer de llevar el control de su vida y su cuerpo de la manera en que ella lo desee: «Es muy enriquecedor cuando te das cuenta de que puedes pararte desnuda y ganar dinero. Una mujer que usa su cuerpo y obtiene ganancias con ello es aterradora para los demás, así que nos sentimos avergonzadas de tener miedo de hacerlo».


—¡Yo no soy como los otros tipos de aquí!


La ilustradora también posee otro libro llamado Striptastic en el que continúa con sus ilustraciones en torno al mundo de los clubes nudistas y sus más variados personajes y pensamientos.


—Gracias, Dios, por las medias hasta el muslo, estoy cansada de tener que rasurarme toda esa área.



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Es innegable que en un club de striptease pueden olerse los deseos y las fantasías de quienes están presentes observando con detalle a las mujeres que bailan. Es un juego a distancia entre dos en el cual lo prohibido juega un papel fundamental. Jacq the Stripper sabe todo esto pero le da un giro lleno de humor ácido que se ha vuelto la principal característica de su obra gráfica.

TAGS: Ilustraciones Diseño gráfico Mujeres
REFERENCIAS: Cosmopolitan The Establishment

Rodrigo Ayala Cárdenas


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