Ilustraciones de los fetiches más perversos, oscuros y demoniacos
Diseño

Ilustraciones de los fetiches más perversos, oscuros y demoniacos

Avatar of Olympia Villagrán

Por: Olympia Villagrán

5 de diciembre, 2016

Diseño Ilustraciones de los fetiches más perversos, oscuros y demoniacos
Avatar of Olympia Villagrán

Por: Olympia Villagrán

5 de diciembre, 2016



En el fetichismo, el sexo echa abajo las barreras entre los mundos orgánico e inorgánico.
Vestidos y adornos establecen con él sus alianzas.
–Walter Benjamin

Sigmund Freud afirmó en varios capítulos de su obra que “La sexualidad humana es estructuralmente perversa”. Para el psicoanalista la mayoría de las perversiones eran un ingrediente que raramente faltaba en la vida sexual de cualquier ser humano. Con base en estos extraños deseos Freud construyó una teoría en la que confirmó que el hombre pertenece a las raíces de su pulsión sexual, por lo que su perversión es prácticamente innata.

Por pulsión sexual el autor se refería a la irremediable búsqueda del placer de un órgano que todos emprendemos, la cual ya es perversa por sí sola. No obstante, cuando una persona recurre al fetichismo ésta comienza a rozar los límites de lo "normal", de acuerdo con Freud la fijación en un objeto, ideas o cuerpo reemplaza la meta sexual innata. Por otro lado, los fetiches también son explicados por el mismo neurólogo como el resultado de todas nuestras impresiones. Con el paso de los años el ser humano aprende a cosificar a los demás y a él mismo, por lo tanto con su vida sexual intenta hacer lo mismo y así es como el fetichismo sexual comienza.

Por definición el fetichismo es la manifestación sexual, considerada una parafilia, que consiste en considerar alguna parte del cuerpo humano o cualquier otro objeto como estímulo. La provocación, el deseo y la excitación que un fetiche llega a causar en quienes practican esta parafilia es irremplazable, por lo que esta práctica sexual suele convertirse en una obsesión. 

Los objetos utilizados para estimularse sexualmente son muchos. La imaginación y el deseo lleva a los fetichistas a obtener placer a través de casi cualquier cosa. Existe un límite entre lo real y lo imaginario, pero esta práctica sexual no lo conoce, pues cuando se trata de placer en la oscuridad surge la excitación más poderosa a través de lo intangible y demoniaco.

fetiches demoniaco

No es nuevo que el ser humano se excite a través del riesgo y los límites, pero ¿qué pasa cuando la emoción proviene de otros mundos? El cielo y el infierno siempre nos han causado curiosidad; a algunos fetichistas más que curiosidad el paraíso y el averno los incita a involucrarse con las criaturas más inverosímiles y demoniacas que su imaginación les permita.

fetiches demoniacos

Las lenguas largas, patas bestiales, los cuernos diabólicos y la fuerza monstruosa provocan los sueños más húmedos en aquellos que gozan de experiencias surrealistas acompañados por demonios y criaturas que no tienen cabida en nuestro mundo. Mismas que en la imaginación de los más arriesgados forman parte de su lista de fetiches.

fetiches demonio

Rozar la muerte durante el orgasmo es motivo de celebración para estos fetichistas que buscan deleite en los seres más oscuros. Como una mezcla de necrofilia, sadismo y horror, los fetiches más perversos se convierten en una opción para los que no encuentran satisfacción en lo mundano.

fetiches oscuros

Las perversas ilustraciones de los fetiches más oscuros nos demuestran que los demonios no sólo nos poseen de forma maligna, también llegan a posarse sobre los que están dispuestos a entregar su alma a cambio de un regocijo sexual tan placentero como infernal. 

fetichismo perverso

Enfermos sexuales, dementes, sádicos y perversos son algunos de los adjetivos con los que muchos reconocerían esta preferencia por lo demoniaco a la hora de buscar placer. Las concepciones sexuales son distintas y únicas en cada una de las mentes que habitan este mundo, por lo que entender la fuente de excitación de otros es imposible.

Si estas ilustraciones fueran reales los oscuros demonios que aparecen en ellas no serían otra cosa más que una nueva posibilidad de justificar nuestra existencia en este mundo. Pues como seres sexuales ¿por qué razón estamos aquí si no es para disfrutar?






Referencias: