Ilustraciones eróticas del 'Fornicon' de Tomi Ungerer

Lunes, 11 de diciembre de 2017 12:36

|Carolina Romero

Los vibradores se han convertido en una especie de "prótesis" cada vez más imprescindible para quienes no tienen tiempo de conocer a otros...


Según una encuesta reciente, el 42 % de los hombres y el 44.2 % de las mujeres en Japón son vírgenes. Tras estos resultados, un estudio elaborado por la BBC, realizó una encuesta para dar con las causas de este celibato; la mayoría de los jóvenes respondió que se encontraba «muy ocupado como para hacerlo».


El trabajo en el país asiático —que a veces excede las 15 horas diarias, más 3 o 4 de traslado a casa— está, literalmente, matando la interacción erótica y afectiva entre los individuos. 




Sin embargo, debido a la fascinación natural por la sexualidad, en lugar de relaciones sexuales convencionales, cada vez más personas prefieren el uso de juguetes para masturbarse. Los vibradores se han convertido en una especie de "prótesis" cada vez más imprescindible para quienes no tienen el tiempo de conocer a otros.



Estas ilustraciones pertenecen a Fornicon, un libro de Tomi Ungerer, y fueron un hito en la década de los 80. Su trabajo apareció en Esquire, Life, Harper's Bazaar, The Village Voice y The New York Times. Además de lo que muchos han denominado “pornográfico oscuro”, dibujó caricaturas políticas e, incluso, ilustró libros infantiles icónicos.



Fornicon fue un proyecto que surgió justo en el apogeo del ilustrador, en 1970. Haciendo una clara alusión a los elementos eróticos sadomasoquistas que tenían como punto de partida el elemento fálico. Las personas ilustradas se convierten en una especie de “jugadores” de dispositivos mecánicos y automatizados que violentamente proporcionan placer. 



El escándalo de su publicación implicó el deceso de su carrera como ilustrador infantil. Sin embargo, estas ilustraciones perduraron para reflexiones futuras sobre la sexualidad y sus fortuitos caminos. 



El abuso del elemento fálico en estas ilustraciones, recuerda las posturas sobre la sexualidad expuestas por Sigmund Freud, lo que algunos han criticado como machista. Sin embargo, otros más afirman que se trata de una liberación femenina, donde el placer se obtiene prescindiendo de una pareja masculina.


En su momento, quienes observan este trabajo veían una violencia innecesaria, aunque otros más deducen que se trata de prácticas sado que no tendrían por qué sorprender. Sin embargo, ambas visiones reconocen lo que se hace cada vez más evidente: el sexo tiene una tendencia a convertirse en un acto cada vez menos amoroso y más personal; se ha convertido en un hecho que prescinde del otro por completo.


**


Si quieres saber más sobre ilustraciones, descubre éstas que te enseñarán a disfrutar el amor y dejar atrás tus inseguridades y conoce las crónicas de una mujer que vive sin preocupaciones en 27 ilustraciones de Amanda Oleander.

Carolina Romero

Carolina Romero


Articulista
  COMENTARIOS