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La historia escondida de Agua Blanca, Michoacán

Diseño La historia escondida de Agua Blanca, Michoacán


Despiertas de tu trance al escuchar el grito del agua evaporándose al contacto con las piedras hirviendo. Tu olfato se agudiza e inhalas el suave toque de hierba de limón con albahaca. Exhalas. Después de un par de segundos, vuelves a ser consciente de tu cuerpo, detectas el barro frío a tus espaldas, el involuntario movimiento de tus manos que reconocen cada relieve del suelo y tu relajada respiración. Una fresca gota de sudor recorre tu espalda. Sin abrir los ojos escuchas la voz de Daniel, el guía. Repites después de él, escuchando cómo tus palabras se proyectan en la oscuridad y encuentran eco en las paredes y en las propias vibraciones de tus compañeros. 

"Tierra mi cuerpo,
Aire mi aliento,
Agua mi sangre
Y fuego mi espíritu". 

Nuevamente escuchas el grito del agua al contacto con las piedras. Una súplica del elemento que se ahoga pero que se sabe parte de un flujo natural mayor que sí mismo. Los cánticos continúan mientras tu mente se inunda de nada. Pensamientos que vienen e ideas que debes dejar ir. Sólo estás tú, en tu propia inmensidad, en un estado post-consciente. Ahí donde se desconecta tu cerebro y algo más toma posesión de ti. Casi puedes sentir cada músculo tensarse cuando así lo quieres. Podrías recorrer con una gota de tu sangre cada centímetro de tus venas. Inhalas y te hinchas como un azuzado árbol. Exhalas y sientes la fuerza del viento que baja de la montaña. El olor a hierba de limón disminuye, el calor se ha hecho parte de ti. Es hora de salir del Temazcal. Terminarás volviendo a ti mientras te abres paso entre el barro seco del piso y cruzas el umbral hasta el pequeño manantial de agua.



***

Para poder entender México, sus peculiares rincones, sus misteriosos pueblos y su asombrosa vida natural, se debe partir de la historia nacional. No tanto de la historia de bronce ni mucho menos de aquella plasmada en los libros de texto, sino más bien de esa que vive de boca en boca, alimentada por leyendas, por documentos históricos perdidos y personajes olvidados. Pueblos, haciendas, personajes, batallas y cientos de sucesos que tienen como pilares las historias de sus habitantes. De aquellos que han sobrevivido al paso del tiempo y al olvido de la historia.

Tal es el caso de Jungapeo (lugar amarillo) en Michoacán. Un paraje aparentemente periférico pero que podría ser el centro de todo. Un municipio que tiene como peculiar característica la maravilla de las aguas termales principalmente en dos sitios: Agua Blanca y San José Purúa. En tiempos prehispánicos, los tarascos que habitaban la región conocían las propiedades curativas del agua termal, por lo que la zona era frecuentada por aquellos nobles que podían exigir para sí el derecho de tener contacto con un elemento natural que se creía podía ser clave para la juventud eterna. Se sabe por ejemplo que Agua Blanca era el Balneario y Centro Curativo más importante del imperio, relegado exclusivamente para la familia real. Además, un imperio tan vasto como el tarasco, en constante guerra con los mexicas (jamás conquistado por éstos) encontraba en las aguas termales su centro de curación para las cicatrices de guerra. Incluso se sabe que enviados diplomáticos mexicas conversaban con nobles tarascos en la región de Jungapeo para resolver las disputas territoriales que se tenían y aprovechaban el temazcal para dirimir sus asuntos con plena franqueza.


Durante la colonia y el convulso siglo XIX, las aguas termales permanecieron como un secreto a voces y como origen de misteriosos poderes curativos, facultades que la ciencia fue desentrañando poco a poco hasta conocer lo que sabemos hoy en día. Cuerpos de agua con más de 5º con gran concentración de minerales, mismos que permiten su uso para fines terapéuticos y médicos. No fue sino hasta bien entrado el Siglo XX que una gran cantidad de europeos comenzaron a viajar a los cuerpos de aguas termales, buscando un alivio para los males producidos por la Primera Guerra Mundial y en ánimo de reencontrarse con la belleza natural del planeta.

La historia oral cuenta que tanto Agua Blanca como San José Purúa fueron establecidos como balnearios y hoteles por los generales triunfantes de Lázaro Cárdenas, quienes aprovecharon la fama y el dinero de sus victorias para comenzar sus propias fortunas. Pronto, San José Purúa se convirtió en uno de los hoteles más lujosos y visitados de todo México, recibiendo a múltiples personalidades nacionales y extranjeras como Luis Buñuel que, aprovechando la nueva carretera a Guadalajara, realizaban una visita obligada al paraíso tropical de Michoacán. Agua Blanca, por su parte, permaneció como un pequeño hotel alejado del glamour de San José Purúa.


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El tiempo hizo su trabajo, la inversión extranjera encontró nuevos puntos emergentes para el turismo en México y poco a poco, Jungapeo fue perdiéndose en su paradisíaco clima. Las cunas de agua termal fueron olvidadas. San José Purúa comenzó a ser abandonada entre problemas financieros e intrigas hereditarias poco esclarecidas. Las puertas cerradas marcarían el final de un capítulo no sólo para un hotel sino para toda una comunidad. Agua Blanca, por su parte, se convertiría en un balneario público, expectante de recibir a aquellos turistas que aún quisieran adentrarse en las carreteras michoacanas para encontrarse a sí mismos.

Hace 10 años, una familia mexicana-suiza transformó el lugar en un hotel de ecoturismo y lo destinó para servir como el destino desde donde el ser humano puede reencontrarse con la naturaleza. A escasas dos horas del Distrito Federal, Agua Blanca ofrece en sus 30 hectáreas una oportunidad para vivir de cerca la maravilla de los elementos naturales a todo color y en plena experiencia sensorial. El clima es el idóneo, pues curiosamente está ubicado en un área donde tres diferentes zonas climáticas conviven, y por ende, flora y fauna también. Desde lo alto de la montaña donde habita la mariposa monarca (a menos de 40 minutos), el clima subtropical de la selva michoacana hasta la zona árida de los barrancos crean un peculiar ambiente proclive a la relajación del cuerpo y la mente.


El complejo cuenta con 20 habitaciones en medio de la naturaleza y completamente alejado de cualquier urbe. A menos de 50 pasos, los visitantes tienen acceso a las aguas termominerales que salen a unos placenteros 32ºC. Con deseos de recorrer las 30 hectáreas de Agua Blanca se puede conocer la hermosa cascada "Velo de Novia", las pequeñas grutas naturales que dan cabida a cientos de murciélagos, uno puede tirarse de la tirolesa, descender en rappel, visitar las huertas que alimentan al restaurante del hotel, conocer el mismísimo río Tuxpan a orillas del complejo y vivir la experiencia del temazcal del hotel. Si se desean emprender recorridos más largos por la zona, con ayuda de un transporte se puede llegar al pueblo de Jungapeo, a Zitácuaro, a la zona arqueológica de San Felipe los Alzati e incluso a los recintos sagrados de la mariposa monarca. 

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La ubicación y el ambiente permiten excelentes sesiones de yoga o de meditación en los extensos jardines o en el centro de conferencias, donde varias transnacionales han llevado a cabo campamentos de integración empresarial, sesiones de coaching o reuniones de trabajo. Incluso, debido al espectáculo natural, Agua Blanca ha sido sede de diversas ceremonias privadas como fiestas de cumpleaños, ceremonias religiosas y hasta bodas de múltiples religiones. 

A futuro, Agua Blanca busca posicionarse como un gran destino de ecoturismo no sólo de Michoacán sino de todo México donde en conjunto con la maravilla de las aguas termales, cada vez sean más los turistas que se reconecten con la naturaleza. En palabras de la familia mexicano-suiza que administra el hotel, éste busca posicionarse como un centro de conciencia ambiental, donde se lleven a cabo conferencias, talleres y convenciones sobre desarrollo sustentable. Además claro, de que la producción de mermeladas y mieles artesanales, desarrolladas en las huertas orgánicas y en la cocina del hotel, sirvan como un ingreso extra para los empleados de Agua Blanca.

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