Mauricio Melgarejo, Calaveras de un Orate

Mauricio Melgarejo, Calaveras de un Orate

Por: mmarianarey -

Mauricio Melgarejo es Diseñador Gráfico de profesión egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas UNAM. Durante 12 años ejerció la ilustración de manera profesional y en abril de 2013 decidió iniciar su labor artística independiente bajo el pseudónimo "Orate".

El concepto "Calaveras de un Orate" está inspirado en las típicas calaveras mexicanas que más allá de un culto a la muerte se refieren en particular a la visión física, enérgica y espiritual que como personas, nos hacen únicas en este planeta.

254287090301953246 - calavera_muñeca_aztlan
Sin importar condición ni género, todos sin excepción llevamos una calavera bajo el rostro. Cada individuo, sea quién sea, tiene sus propios colores y figuras específicas que los hacen ser perfectamente descriptibles y existir en nuestra memoria.

La calavera es un objeto sumamente simbólico y su significado está determinado por la cultura; en México, Santiago Hernández (1832 - 1908), extraordinario litógrafo, fue de los primeros quien ilustró calaveras y esqueletos de forma vistosa; tiempo después, Manuel Manilla y José Guadalupe Posada retoman las caricaturas con calaveras, este último es el que logra hacer de ello una verdadera costumbre cargada siempre de ironía, humor y sarcasmo.

254287090301953246 - calavera_orate_blackgrond

La labor de Orate es intentar mostrar la vida en las calaveras (aunque su hermosa dialéctica recuerde que tarde o temprano habremos de morir) desde la perspectiva de la energía, o dicho de otro modo, la vibra traducida en los colores que mejor representen la esencia de la persona que escoge.

https://img.culturacolectiva.com/content/2014/02/254287090301953246-Natalia_Guerrero_Orate.jpghttps://img.culturacolectiva.com/content/2014/02/254287090301953246-calavera_pavoreal.jpg

Cabría preguntarse: ¿qué me deja como espectador? Visualmente figura luces, como si en vez de estar pintadas las calaveras estuvieran encendidas desde algún lugar; la paleta estridente de colores es muy semejante al folklor de los juguetes de madera, al papel picado típico de las fiestas y los vestidos tradicionales, sin mencionar que inmediatamente se vislumbra a la compañía de danza bailar al son zacatecano.

El valor artístico, después de todo, es desencadenar una mínima experiencia subjetiva en la que cabe todo: mi historia, mis recuerdos, mis amigos y todos los desconocidos que construyo a través de la imaginación.

Referencias: