Cómo convertir el erotismo, el pasado y tu esencia en arte

Viernes, 10 de marzo de 2017 12:01

|Olympia Villagrán



La experimentación de diversas parafilias, la composición de los códices prehispánicos, el arte erótico, la línea en el dibujo y el art brut son parte de los elementos que Almendra Castillo, artista mexicana creadora de Rurru Mipanochia, retoma y mezcla para concebir obras como "Xochiquetzal".

Erotismo y procreación es el tema central de la más reciente exposición de esta autora, misma que se encargó de inventar el personaje más polémico del arte erótico mexicano, un niño/niña con pene y vagina, que nos lleva a conocer lo que creemos ajeno y olvidado: el mundo prehispánico.

A través de deidades milenarias, ilustradas por Almendra, podemos descubrir cómo es que Tezcatlipoca entró al corazón de la devoradora de cuerpos, Tlaltecuhtli, al introducirse en su boca, mientras que Ehecatl lo hizo por el ombligo. Ambos llegaron hasta su corazón –el centro de la Tierra– para formar el cielo, pero también para representar el ultraje de diosa de la Tierra. Es decir, la creación del mundo surgió de la violación de una diosa; esa y otras transgresiones sexuales son las que Rurru traza en lienzos de amate.



 ¿Cómo el erotismo, la sexualidad, el pasado y la esencia del creador se pueden convertir en arte?

Las diferencias entre la serie pasada de Rurru Mipanochia –de la cual hablamos en el artículo "Ilustraciones prehispánicas sobre el culto a la vagina y las perversiones sexuales que todos tenemos"– y las nuevas piezas de la artista van desde los materiales sobre los que pinta, hasta los dioses que ahora incluye en la temática de sus lienzos.

Con el fin de ofrendar a las deidades dibujadas, la diseñadora utilizó papel amate para asemejar los rituales que se hacen con el fin de rendir tributo a las divinidades prehispánicas. Por otro lado, la vagina dentada, conjunto de leyendas presentes en la cultura mesoamericana. Tlaltecuhtli, diosa de la Tierra en la mitología mexica y Xólotl –dios perro, advocación de Macuilxóchitl y numen del placer, son parte de los nuevos personajes expuestos en la erótica obra de la irreverente ilustradora. 


Almendra se encarga de traer al presente un sinfín de leyendas prehispánicas a través de la exacerbación del erotismo que, por sí solo, forma parte de la cultura nahua. Ella ilustra con acrílicos de colores brillantes a los Zotz –murciélagos relacionados con la fertilidad, sexualidad y el germen de la vida– como criaturas de color rosa, amarillo y naranja fosforescente sobre otras deidades con vaginas expuestas menstruando. Es decir, Rurru encontró la fórmula exacta para convertir el pasado en una pieza artística llamativa, original, transgresora y disruptiva.


A través de una serie que incluye falos, vaginas, hermafroditas, transexuales y toda una recolección minuciosa de leyendas, deidades y asociaciones prehispánicas, la creadora de "Erotismo y procreación" ha sabido equilibrar sus propias preferencias –sexuales y artísticas– con el desarrollo de su creatividad y responsabilidad como artista.

Almendra nos explicó que a pesar de que en ocasiones la reacción del espectador es negativa, siempre está consciente de que su obra y cualquier otra será admirada o aceptada, dependiendo del gusto y la visión de su público. De esa respuesta también parte el hecho de que su trabajo no se centra en una idea feminista que abogue por la libertad sexual de la mujer. Rurru pretende hacer visible la sexualidad del ser humano en general, no como una cuestión de género sino como la característica de todo ser sexuado. Además, cada uno de sus cuadros tiene la intención de recrear y difundir la riqueza prehispánica que –desafortunadamente– muchos han olvidado. 


Otra de las lecciones que nos compartió la creadora de este tributo ancestral en forma de pintura, fue que para hablar de erotismo un artista no tiene que buscar en la literatura inglesa exclusivamente y menos referenciar a autores internacionales a lo largo de su proyecto. El origen y la profundidad del sexo, como arte y filosofía, se encuentra más que arraigado a las raíces de nuestra cultura e historia. Por ello los trazos de Rurru están repletos de alegorías al placer carnal, valor histórico y sus preferencias personales. Además, fuera de encasillarse en un concepto, la artista plasma todo lo que es, siente, piensa y posee de manera sincera; junto a elementos que retoma de la era prehispánica.


En palabras de Almendra, un buen artista consciente de lo que hace bien y de lo que le falta por pulir, de lo contrario la creatividad se estanca y las ideas se encadenan a la egolatría. Las deficiencias, de acuerdo a la experiencia de la ilustradora mexicana, son las que ayudan a avanzar y mejorar a cualquiera que se dedica al arte. Por otro lado, comenzar desde lo más básico, lo más cercano al artista, es lo que pauta el vínculo que se tejerá entre su obra y él. Por ejemplo, el proceso que la joven detrás de Rurru sigue, es la planeación y creación de su concepto, comenzó como una investigación exhaustiva de lo general a lo particular. Después de estudiar el grabado japonés, el arte erótico romano y griego, los códices egipcios, entre otras muestras, Rurru Mipanochia se adentró en la morbidez, concupiscencia y el erotismo de la cultura prehispánica.

Así que para comenzar cualquier pieza, la inspiración no sólo es la semilla a germinar, sino la razón por la que se crea e interpreta. Lo que no se debe olvidar es integrar la esencia del artista a la misma obra, tomar pedazos de todo lo que se es y pretende, para pintarlos junto con una temática definida y una técnica estudiada. En este caso, Almendra, quien tiene una fascinación por la abasiofilia (atracción sexual por personas con discapacidades motrices), incorpora y reinterpreta de manera fresca sus propios fetiches con el pasado prehispánico y todo lo que éste representa. 

rurru mipanochia cuadros

Para convertir el erotismo, el pasado y la propia esencia en arte se necesita comprender el origen de todo lo que formará parte de la obra. Se tiene que retomar lo existente para materializar lo inexistente y se debe respetar el alma de lo que se intenta reinterpretar a través de una pincelada, escultura, coreografía o cualquier otra expresión artística.
La sexualidad y el erotismo son parte del ser humano y la vida misma, por lo que tomar sus atributos para representarlos en un lienzo es como vivirlos a través de los materiales y las técnicas empleadas; tal y como lo hace la creadora de "Xochiquetzal".

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Imágenes tomadas en la exposición de "Xochiquetzal: erotismo y procreación" en ArtSpace México

 

REFERENCIAS:
Olympia Villagrán

Olympia Villagrán


Editora de Estilo de Vida y Diseño
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