12 tatuajes que significan honor y poder que nunca pasarán de moda

Jueves, 2 de noviembre de 2017 19:07

|Diego Cera

Al igual que en la Antigüedad, las espadas significan poder y honor, sin embargo, como ya no es posible llevarlas a un costado, los tatuajes son la mejor opción para portarlas con ese orgullo que exige su figura.



Quien pierde una espada muere al instante, no a manos de su enemigo, sino por la ausencia del honor que va encerrado en ese pedazo de metal moldeado. Por otro lado, quien sostiene en sus manos tal instrumento y además sabe blandirlo con peculiar maestría posee todo el poder del mundo. Más allá de la fuerza o la valentía, quienes adquirían el título de caballeros tenían que respetar su espada, que no era otra cosa que el símbolo de su calidad de noble e incluso de humano, es por ello que alejarse de ella implicaba exilio y una deshumanización que terminaba por matar a un hombre de vergüenza al no saber cómo vivir sin la gloria que le otorgaba su arma.





Desde el Cid hasta Don Quijote, el amor de un hombre hacia su espada ha sido retratado en cientos —si no es que miles— de páginas. No se trata de una simple arma, podría ser una pistola o incluso un bate lleno de clavos, pero la maestría que requiere blandir una espada hace que portarla se vuelva, más que un modo de defensa, una expresión casi artística que debe asumirse con orgullo; después de todo no es un asunto que se aprenda de un día a otro.





Tanto las espadas como las dagas, más que armas, históricamente han sido consideradas símbolos de nobleza; familias y clanes enteros han sido fundados alrededor de una espada que probablemente ni siquiera ha tocado la garganta de un enemigo, y aun así permanece vigilante empotrada en una pared como símbolo del honor de esa familia a la que, sin saberlo, ha jurado proteger de cualquier mal o peligro que se presente en su camino. En efecto, su filo y brillo han pasado a ser símbolos y como tales pueden ser asumidos e interpretados desde diferentes puntos de vista.





Ya sea desde una visión heráldica, como un escudo de armas o un joya familiar, las espadas y dagas se portan con orgullo, si no colgadas de un cinturón, sí plasmadas en la piel en forma de tatuaje siendo ese diseño el incentivo perfecto para cuidar del honor y la gloria que toda persona requiere en su vida para hacerse notar entre una multitud que camina siempre en la misma dirección. En ese sentido, catalogar a este tipo de tattoos como una moda pasajera es un error terrible, pues eso sería lo equivalente a insinuar que el honor es algo pasajero y con poca importancia, algo que se quita y se pone con facilidad tantas veces como a uno se le antoje.





No importa qué tan grande o detallada se encuentre esa espada que decidimos poner en nuestra piel; el verdadero peso se lo lleva el significado que cada uno decida otorgarle y la manera de portar dicho tatuaje que, si lo pensamos, fue hecho también con el arma de un artista quien, con tal de dejar una especie de legado, toma sus agujas y cual si fueran pequeñas y relucientes espadas, las impregna de tinta para grabar en la piel y la memoria de su cliente una historia y al mismo tiempo una manifestación del honor de aquella persona que ha decidido protegerse por el resto de su vida y honor bajo el brillo de una poderosa hoja de metal.


Diego Cera

Diego Cera


Articulista Senior
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