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DISENO

Tatuajes en blanco y negro para las almas melancólicas

Por: Rodrigo Ayala Cárdenas 13 de septiembre de 2017

Si se tuviera que definir la melancolía con una canción sería “Goodbye Yellow Brickroad” de Elton John; con una pintura, sería cualquiera de Aron Wiesenfeld; con una estación del año, sería otoño; con un libro, sería Cien años de soledad; con una película, sería Milagros inesperados; con un momento en del día, sería la caída del atardecer. Ella, la maldita y despiadada melancolía, está arraigada a nosotros de manera inevitable como una enfermedad que de repente aparece y ante la que no podemos hacer nada más que resistirla y atacarla de la mejor manera. A esta fiel, hiriente y caótica compañera también la podemos llevar en la piel, y recordar que forma parte de nuestros días, recuerdos, fracasos y éxitos.

Mediante imágenes en blanco y negro, el artista serbio del tatuaje, Super Timor, un tipo desgarbado, con lentes y bigote que mucho recuerdan al estilo del cantante argentino Charly García, da rienda suelta a su imaginación para plasmar en la piel la melancolía en tonos grises que tan bien domina. Su estilo es sumamente variado y sus figuras lo son aun más: plasma animales, figuras con geometría sagrada, figuras minimalistas de un solo trazo, objetos cotidianos como revólveres, puñales o estrellas. Es una atractiva mezcla entre los objetos tan gustados y carentes de sentido por los millennials (un cactus, unas manos, una maceta, un martillo, una botella, una licuadora, un sacacorchos) y objetos de procedencia mística; soles, detalles de pinturas renacentistas, símbolos religiosos, ángeles y acercamientos a la majestuosidad de la naturaleza.

Los verdaderos amantes de la melancolía vintage amarán el trabajo de este artista que rescata la tradición del tatuaje carcelario, de contorno grueso y líneas definidas pero manejado con una maestría digna de los mejores artistas de la piel. Su estilo puede ser salvaje pero al mismo tiempo delicado, profundo y a la vez absurdo, tan vistoso como discreto. Tiene todo lo que un alma melancólica busca para adornar su piel y decirle al mundo que la ausencia de color es el reflejo que quiere enseñar sobre su visión del mundo.

Por naturaleza, los tatuajes son hermosos (claro, salvo algunas excepciones), sin embargo, nada se compara a la elegancia y discreción de un tatuaje hecho con sombras: éste siempre será tan distinguido y lúgubre como una tarde llena de sentimientos de añoranza. Timor logra crear un universo visual que tiene nombre propio y a pesar de tomar prestadas técnicas y estilos llevados a cabo de manera previa, ha sabido darle un toque suyo, un reconocimiento propio a ojos de los demás.

Notable es su uso de la técnica puntillista para las sombras de sus figuras. Esto hace que los tatuajes tengan una imagen diferente a la sombra hiperrealista que algunos prefieren, lo cual no quiere decir que Timor sea incapaz de llevarla a cabo. Otro elemento notable y que inyecta un extra a su trabajo son los diseños de grandes dimensiones en zonas extensas del cuerpo; espalda, piernas y vientre. Esto le permite crear figuras llenas de detalles de gran calidad artística. Timor es una especie de muralista de la piel.

Síguelo a través de su cuenta oficial de Instagram.

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Decía Alexander Pope que «en la sombra, lejos de la luz del día, la melancolía suspira sobre la cama triste, el dolor a su lado y la migraña en su cabeza». Dicho sentimiento se traduce en los tatuajes perfectamente desequilibrados para personas melancólicas que disfrutarán aquellos que el color gris define a la perfección sus sentimientos.


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